El Khadafi, el Pol Pot árabe
Antonio
Cubillo Ferreira *
El dictador beduino de
Libia, Maamer El Khadafi,
está ya en las últimas combatiendo solo con sus mercenarios extranjeros pagados
con miles de dólares por día, traídos de Nigeria, Tchad,
Sudán y de otras zonas de guerra del centro de África. Las grandes tribus
libias, como los Warfala de Benghazi o los Zuwaya, lo han abandonado y no le queda sino el apoyo de su
tribu, los Khadafa, beduinos árabes que tienen bien
rellenos sus bolsillos por los miles de millones del petróleo que han robado al
pueblo libio. Tiene, además, en contra a todas las tribus tuaregs
del desierto, que no hablan árabe, sino el tamazight,
y que siempre los ha considerado como libios de segunda categoría, cuando los
verdaderos libios son los descendientes de la gran tribu milenaria de los Libu, que dieron nombre al país y que sus descendientes
forman parte de la gran Tamazgha.
La tribu del todavía
coronel son tribus árabes beduinas que llegaron con la invasión del siglo XII
de los Beni Hillal y los Beni Hassania,
que impusieron el Islam a base de la espada y obligaron a pagar tributo a las
otras tribus africanas que escribían y aún escriben en tifinagh,
como los guanches de Canarias, y hablan aún estos imazighen
el tamazight. Son estas tribus autóctonas los verdaderos
representantes de la nación libia y a quienes debería
llegar la plusvalía y las riquezas del petróleo, y no para gastárselas en
comprar armas sofisticadas a los países europeos que después sirven asesinar a
su propio pueblo como en su día hizo en Cambodge el
odiado régimen de Pol Pot. Ha llegado a tales
extremos el coronel libio, que un grupo de cincuenta líderes musulmanes sunís libios han proclamado, el día 20 de este mes, una
"fetwa", que tiene poder de ley en la
tradición árabe-islámica, según la cual "es deber de todos los musulmanes
rebelarse contra el régimen libio y pedir la liberación de todos los
prisioneros políticos". Este tipo de excomunión u ordenanza religiosa se
suele hacer contra los regímenes impíos o ateos, pero es la primera vez que se
lanza contra un régimen musulmán por parte de los religiosos de este país. La
Unión de los Ulemas de Libia, que reagrupa a cincuenta especialistas conocidos,
ha proclamado "que el régimen de El Khadafi ha
demostrado una total infidelidad hacia los preceptos de Dios y de su amado
profeta. En consecuencia, los líderes musulmanes exhortan a sus fieles a
proclamar la yihad contra el régimen de Mouamar El Khadafi". Este
comportamiento de la autoridad religiosa en estos países tiene un peso muy
importante, cosa que ignoran muchos de los analistas que estos días están
saliendo a estudiar la situación revolucionaria que ha surgido en Libia y no
comprenden nada de ese país, el cual fue la primera nación excolonia italiana,
al declarar la independencia en 1951.
Durante la Segunda
Guerra Mundial, Libia estaba ocupada por la Italia de Mussolini y fue colonia
italiana de
Sería muy largo de
explicar la evolución del régimen libio con sus altibajos, su arabismo y su
falso africanismo, que merece un capítulo aparte. Hubo un tiempo en que apoyó
las luchas de liberación africanas e incluso la nuestra, en las reuniones de la
OUA en Trípoli, en 1978, y en otras ocasiones, e incluso el MPAIAC estuvo en
Trípoli, en 1986, indignado por el ataque que sufrió Trípoli por la aviación
USA, en el que murió una hija adoptiva de El Khadafi,
pero eso no quita que denunciemos a este dirigente cuando ataca a su propio
pueblo con aviones y morteros. En eso ningún africano puede callarse y menos un
partido independentista. Que queden las cosas claras.
Pero la realidad es
que en este pasado año el régimen libio, que en su tiempo fue odiado por los
países capitalistas, había basculado al lado contrario y había sido recibido
por ellos con genuflexiones y abrazos. Con unas reservas estimadas en 42
billones de barriles de petróleo (95% de sus exportaciones), es uno de los
principales países productores de África. Los países europeos se han
introducido en Libia con sus inversiones, como la italiana ENI, la francesa
TOTAL, la británica BP o la española REPSOL. También tiene Libia inmensas
reservas de gas; la británica-neerlandesa SHELL y la británica BP son los
principales inversores. De paria de Occidente, el régimen libio del coronel se
convirtió en un gran amigo. La fortuna personal del clan Khadafi
se considera una de las más grandes del mundo, detrás de Ben Ali y Moubarak, mientras el pueblo libio vive en malas
condiciones de vida, y esta es una de las causas por las que se ha levantado y
movilizado, saliendo a la calle como han hecho sus hermanos tunecinos y
egipcios, cosa que el clan de la tribu beduina de las Khadafa
no ha comprendido.
En tanto que africano,
me avergüenzo de lo que está pasando en el país hermano de Libia, que lleva ya
más de tres mil muertos y miles de heridos, asesinados por las bandas armadas
de mercenarios por este dirigente beduino y por la phalange
fascista de la Mathaba, que está atacando a
pacíficos ciudadanos desarmados que se manifiestan en las calles hartos ya de
un dictador surgido de un golpe de Estado y que formó a base de millones a los
dictadores del Gabón, Omar Bongo, y de Uganda, Idi Amin, los cuales se
convirtieron al Islam pagados por Kadafi y han
llenado de vergüenza a nuestro continente.
En su último discurso
del jueves se dedicó a llamar a las juventudes del pueblo que se han levantado;
los trató de locos, de cucarachas, de drogados, de débiles, cuyos cerebros
están lavados por Al Quaida, a ver si con ese
lenguaje los países europeos que le apoyan, Francia, España e Italia, lo
secundan en su locura de atacar y bombardear a su propio pueblo. Lo que han
dicho cientos de testigos que están saliendo de este infierno es que
"aviones y helicópteros militares están bombardeando los barrios
populares, mientras los mercenarios contratados atacan a los civiles en las
ciudades que aún controla a base de tiros de mortero y ametralladoras pesadas.
Las cifras más verdaderas de los médicos de los hospitales hablan de más de
tres mil muertos y el número de heridos es incalculable, y todo esto ante la
pasividad de los países europeos que han sido sus grandes clientes, Italia,
España, Inglaterra y Alemania.
El presidente del
gobierno colonialista español Rodríguez Zapatero está muy preocupado con lo que
está pasando en África del Norte, pues había concebido la idea, muy española,
de una Alianza de Civilizaciones y llevaba mucho tiempo en conversaciones y
contactos con el dictador tunecino Ben Ali, con el egipcio Moubarak
y con el libio Khadafi. Ya en su tiempo explicaremos
cuál fue el papel de Khadafi en la destrucción de la
Organización de la Unidad Africana, para convertirla en la presente Unidad
Africana y, sobre todo, acabar con el Comité de Liberación Africano establecido
en Tanzania, para así beneficiar a las dos últimas potencias coloniales
europeas, España y Francia, y que no se hablara de las colonias españolas,
Islas Canarias y la isla de la Reunión y Mayotte de Francia.
La realidad es que el
dictador libio, que hace cuarenta y dos años reina y gobierna en Libia, ha
dejado de ser un político africano progresista; con su comportamiento
antipopular está ahora en las últimas, y sus hijos y algunos de los que aún lo
rodean están preparando las maletas para sacar la inmensa fortuna que tienen
los Khadafi. No sabemos dónde van a irse, porque sus
protegidos Omar Bongo e Idi Amin han pasado a la otra vida, a no ser que acaben
en alguna república americana, donde le han surgido últimamente amigos.
Nuestro partido
independentista, el Congreso Nacional de Canarias (CNC), sigue muy de cerca
toda esta revolución popular que está surgiendo en nuestro continente y se ha
ido extendiendo a todos los países árabes, y esperemos que pronto el pueblo
libio acabe con este Pol Pot
de nuevo cuño, antiguo líder de izquierda que se dedica a asesinar a su propio
pueblo.
Precisamente, fue en
Trípoli, en 1964, donde el periódico Libyen News, que se publicaba en inglés y en tifinagh,
publicó el primer artículo de prensa en el mundo que hablaba de la
independencia de Canarias y de su nuevo movimiento de liberación, el MPAIAC. En
1969, el régimen del coronel El Khadafi nacionalizó
este periódico a sus propietarios libios y argelinos, porque escribía en tifinagh y sobre los libios berberes
imazighen y de la cultura de la gran Tamazgha, por lo que esperamos que después de la próxima
liberación vuelva a publicarse en Trípoli y devuelto a sus propietarios.
Esperamos que el
valiente pueblo libio recupere sus justos y legítimos derechos y acabe pronto
con la familia de El Khadafi, que tan mal ejemplo
está dando a nuestro continente con sus crímenes contra su propio pueblo.
* Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de
Liberación Africano, el MPAIAC
Publicado en el periódico El Día, sección Canarias,
26-02-2011