Cuando esta nación sea libre y soberana

nos libraremos de los empresarios defraudadores

J.C.R.C.

Me comenta un conocido que estuvo trabajando en cierta empresa que defraudaba a Hacienda y expoliaba a sus trabajadores. ¿Cuál era su método? Pues muy sencillo: el empresario en cuestión daba de alta su empresa a nombre de un familiar para eludir la ley y su responsabilidad como empresario. Lo más triste es que con la siempre socorrida excusa de la crisis presenta suspensión de pagos cuando su patrimonio es vasto y sus familiares, en los cuales está puesto todo su patrimonio, que a su vez eran empleados de la susodicha empresa de marras, se quedan cobrando el subsidio de desempleo.

Empresarios con grandes propiedades que aún poseen y disfrutan, pagadas por sus propios trabajadores-esclavos, los cuales cobraban un mísero salario a cambio de más de doce horas de trabajo al día. Empleados trabajando muchos años sin asegurar bajo amenazas y chantajes, viendo cómo esta panda de indeseables se hinchan y engordan defraudando a la sociedad y al Estado. Es una canallada cómo estos "empresarios", que encima son canarios, engañan a su propio pueblo, a su propio Gobierno y, al fin y al cabo, a ellos mismos. Esto es sólo un ejemplo que me cuentan casi constantemente cantidad de amigos, conocidos, familiares e incluso yo mismo lo he sufrido.

Las preguntas que nos hacemos todos son obvias: si los ladrones van a la cárcel, si los políticos en los casos de corrupción son juzgados y condenados, ¿por qué no funciona la justicia para esta gente? ¿Qué hace el Gobierno canario? ¿Dónde están los inspectores de Trabajo que vigilen y hagan cumplir las reglas del juego? Muchos dirán que la culpa es de los trabajadores por no denunciar a su debido tiempo. Quizá tengan algo de razón, pero hay que comprender que el miedo de perder sus puestos de trabajo y no poder llevar un plato de comida para sus hijos los paraliza.

Y la última pregunta: ¿son estas las empresas que nos van a llevar a la gloria cuando esta nación sea independiente? Pues apaga y vámonos, porque como esto sea así nos convertiremos en una república como Zimbabwe, Sierra Leona o Guinea Ecuatorial. Cuando esta nación sea libre y soberana, como así lo espero algún día, los explotados, los trabajadores y las clases oprimidas de esta sociedad deben tener su lugar para conseguir que esta nueva sociedad sea justa y próspera.