La enfermedad mental del colonizador espanol
José
Tomás Bethencourt Benítez *
En las ciencias de la salud mental modernas,
la psicología y la psiquiatría, contamos con taxonomías muy útiles en el
diagnóstico psicopatológico, para clasificar la gran diversidad de desordenes o
trastornos mentales existentes.
Por un lado está el DSM-IV, que se encuentra
en proceso de revisión y que en breve - año 2012 - conducirá a la versión del
DSM-V, conocido así por su denominación inglesa Diagnostic
and Statistical Manual of Mental Disorders
(Manual diagnóstico y estadístico de
los trastornos mentales), promovido por
Por otro lado está el CIE-10, la décima revisión de
Para abreviar y simplificar
mucho a nuestros lectores, cabe decir que, ambas taxonomías coinciden en
establecer dos grandes macro-grupos de trastornos mentales, las neurosis y las
psicosis. En psicología clínica el
término neurosis se usa para referirse a trastornos mentales que distorsionan
el pensamiento racional y el funcionamiento a nivel social, familiar y laboral
adecuado de las personas. La psicosis
en cambio es un término genérico utilizado en la psicología para referirse a un
estado mental descrito como una pérdida de contacto con la realidad, en el que
pueden presentarse alucinaciones o delirios y pueden exhibirse tanto cambios en
la personalidad como pensamiento desorganizado.
Consideremos ahora las
magníficas publicaciones y trabajos de dos prolijos autores que han sido
excelentes analistas del aberrante fenómeno colonial, me refiero a Frantz Fanon
y a Albert Memmi. El primero cuenta con publicaciones como “Los condenados de
la tierra”, “Escucha blanco”, “Por la revolución africana”, “Pie negro caras
blancas”, “Sociología de una revolución”, por su parte el segundo dispone de
publicaciones como “Retrato del colonizado, retrato del colonizador”, o “El
hombre dominado”.
Todo lo anteriormente
expuesto, a modo de ingredientes para introducir y agitar en una adecuada
coctelera, nos dará como resultado un preciso retrato de la enfermedad mental
que sigue caracterizando al colonizador espanol y que continúa siendo común a
todos los grupos de poder que aún mantienen colonizados a pueblos o naciones
sometidas.
Es preciso aclarar que cuando
hablo del colonizador espanol me refiero a las castas dirigentes políticas,
económicas o empresariales y militares de esa metrópoli colonialista conocida
como Espana, donde hay un pueblo que me da mucha pena, tristeza y congoja pues
es víctima de esas castas dirigentes opresoras y explotadoras que imponiendo su
“democracia” burguesa, representativa y borbónica abusan de ese pueblo
trabajador, alienándolo y enajenándolo en su obsesión colonizadora.
Las actuales castas dirigentes
del estado colonizador espanol deben su configuración psicológica presente, al
aporte étnico de muchos pueblos del este de Europa que fueron arribando a la
península ibérica a lo largo de la historia, pero de todos esos pueblos hay uno
que sobresale por sus características singulares, me refiero al pueblo Vándalo,
del cual los famosos historiadores y cronistas
cuentan que se distinguían por ser sucios, mentirosos, ladrones y asesinos.
El colonialismo enajena
mentalmente tanto al colonizador como al colonizado, tal como también ha
investigado Renate Zahar en su obra “Colonialismo y enajenación: contribución a la teoría
política de Frantz Fanon. México: Siglo XXI. 1972.
Muy brevemente, en la neurosis
que define al comportamiento patológico de todo colonizador, incluido
específicamente el espanol, nos encontramos con una serie de pautas de conducta
anómalas entre las que podemos destacar la obsesión por el robo (cleptomanía),
el acentuado autoritarismo – en la escala F (Fascismo) de los tests de
personalidad suelen puntuar por encima del percentil 75, pues no en vano Espana
junto con Alemania e Italia han sido las tres patas del fascismo europeo
(Franco, Hitler y Mussolini), tal rasgo les lleva al uso de la imposición, la
represión, la intimidación, en definitiva, el uso de la fuerza militar y
policial, para mantener sometidos a los pueblos colonizados – también destaca
la mitomanía (trastorno
psicológico consistente en mentir patológica y continuamente, falseando la
realidad y haciéndola más soportable), este rasgo les arrastra a los colonizadores a afirmar
que a los pueblos que colonizan no los explotan sino que hacen caridad con
ellos.
En las ciencias de la salud mental todo buen
psicodiagnóstico debe ir acompañado de un correcto tratamiento, en tal sentido,
recomiendo a esas castas dirigentes de ese estado colonizador espanol varias
opciones, en primer lugar, una buena prescripción psicofarmacológica de parte
de algún psiquiatra, en segundo lugar, una apropiada psicoterapia de la mano de
algún colega psicólogo, y finalmente, y lo más efectivo, avenirse a la
racionalidad e iniciar el calendario de descolonización de las Islas Canarias
bajo los auspicios de
*
Profesor
Titular de Psicología en
N.A.: por
expreso deseo del autor de este artículo, la letrita ñ de Espana,
espanol, espanola, ha sido
eliminada en un acto de rebeldía lingüística contra ese estado colonizador, que
igualmente elimina el derecho del pueblo canario a su independencia y
descolonización.