Enseñanzas de la huelga de controladores española
Antonio
Cubillo Ferreira *
Para los
independentistas canarios, en general serios y conscientes, y especialmente
para los militantes del Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del
Movimiento de Liberación Africano de Canarias, el MPAIAC, esta huelga de
controladores españoles nos sirve para sacar conclusiones positivas y
reafirmarnos en nuestras posiciones por arrebatar cuanto antes nuestra
soberanía nacional. La realidad social canaria y los planteamientos del
colonialismo determinan en cada momento nuestros pensamientos y nuestras
tácticas de lucha, ya que, para nosotros, los independentistas revolucionarios,
la verdad de nuestro combate debe inspirarse en la práctica de cada momento y
en las actitudes de nuestro enemigo colonial, pues las tácticas de nuestro
combate de liberación deben corregirse a tenor de los planteamientos del
enemigo, es decir, de las actitudes de esa monarquía bananera europea que nos
coloniza, heredera de las casas de Trastámara, Austria y Borbón, que se niega a
descolonizar los restos de su antiguo imperio colonial en África del Norte,
como en 1975 hizo Portugal, país vecino, forzado por los militares portugueses
progresistas, que habían tomado conciencia en nuestro continente de que había
que descolonizar cuanto antes y no perder el tiempo con las inútiles guerras
coloniales.
La reciente huelga de
los controladores españoles ha servido para que muchos canarios del común se
dieran cuenta de dónde estamos, que no es en Europa, sino en el continente
africano, a pesar de los planteamientos reaccionarios y antipatrióticos del
"Aula Paulina", que rodea y aplaude el actual medianero administrador
de esta colonia, don Paulino Rivero, que dice que nos va a colocar en Europa y
sacarnos del continente africano al cual pertenecemos. Resulta que muchos
empresarios canarios y el "Aula Paulina", que revolotea alrededor del
actual presidente administrador de esta colonia, siguen opinando que el
turismo, sector terciario fluctuante (en manos de multinacionales extranjeras
del turismo), es la base fundamental de nuestra economía y que se deben olvidar
los otros sectores de la economía, el primario, agricultura y ganadería, y el
secundario, industria conservera, pesca, astilleros, flota canaria, industrias
de transformación, etc., en beneficio de un sector tan aleatorio como es el
turismo, sector que depende de guerras en Europa, volcanes, crisis económicas,
caída del euro y otras monedas europeas; también de huelgas de controladores
españoles o de otras naciones europeas, o, si se ponen farrucos los
colonialistas españoles con nuestro país vecino, Marruecos, de la torre de
control de Casablanca, que es la que controla todos los vuelos europeos que
llegan a Canarias, porque al ser archipiélago de un Estado no tenemos nuestra
propia ZEE, sino que estamos en aguas internacionales o de los países vecinos,
en este caso Marruecos.
Estas son las
realidades pragmáticas y no las especulaciones de Coalición Canaria o del
actual PNC y el "Aula Paulina", neoeuropeístas
de tres al cuarto que ahora se han inventado estos canarios de levita, que
quieren transformar estas islas africanas en una plataforma europea
mercantilista y financiera para reconquistar el continente africano. El nuevo
plan del mercantilismo monárquico español en Canarias es todo por y para la
metrópoli, y los restos, para los colaboradores canarios de servicio en las
islas. El mercantilismo europeo e internacional y las multinacionales,
interesados en las riquezas del continente africano, quieren establecer en este
archipiélago una base de vigilancia y control de África, ignorando los deseos
de los patriotas canarios, que luchamos incansablemente desde hace 46 años por
la independencia.
Continuando con las
repercusiones de la huelga de controladores españoles, si Canarias fuera ya la
República Federal Canaria, habríamos extendido nuestra Zona Económica Exclusiva
a
Hay un aspecto que
tocamos de vez en cuando y que debemos tener en cuenta para soluciones futuras de
nuestro problema colonial. Quien conquistó y sojuzgó a las Islas Canarias y al
pueblo guanche fue la monarquía medieval española en el siglo XV. Durante
siglos fueron los intereses de la corona dominante en España los que explotaron
y saquearon esta parte de nuestro continente, llegando incluso al tráfico de
esclavos con nuestros antepasados guanches y sus
beneficios se llevaron a la metrópoli. Además, Canarias fue la base de apoyo de
la corona española para sus conquistas en América, así como para sus razias
africanas en el continente. Luego hay una responsabilidad primigenia de la
corona española con Canarias que no se puede negar.
Personalmente, no creo
que ningún partido político español, de la tendencia que sea, tenga interés en
la descolonización de Canarias o de los territorios que posee aún en Marruecos,
pues todos son iguales de colonialistas. Es, pues, un deber histórico de esta
monarquía manifestarse públicamente sobre la cuestión antes que los partidos
políticos españoles que cada cuatro años gobiernan provisionalmente el país y
sus colonias.
La monarquía española,
lo hemos dicho en muchas ocasiones, nunca supo descolonizar sus colonias como
hizo la Gran Bretaña. Pudo hacerlo en América y Oceanía, y nada hizo. Lo de la
Guinea Ecuatorial fue un desastre como lo llevó a cabo, lo del Sahara, ahí
está; ahora sólo le quedan como territorios coloniales Canarias, Ceuta,
Melilla, islas Chafarinas y los islotes de Alhucemas, Vélez de la Gomera y
Perejil. La corona española debe saber que los partidos políticos que
provisionalmente gobiernan en Madrid son una cuestión accidental provisional,
pero que el deber histórico de descolonizar le corresponde a quien
históricamente conquistó estos territorios, a no ser que ante una negativa
secular sobre esta cuestión llegue una república a la metrópoli en el futuro,
con una visión descolonizadora que no tenía ni tuvo la última del 31.
Mientras tanto, aquí
en Canarias, los patriotas debemos ir ganando las calles con manifestaciones
pacíficas en reclamación de nuestros justos y legítimos derechos nacionales. En
1970, el MPAIAC presentó ante el presidente del Comité de Descolonización de
las Naciones Unidas (en aquella época, el Comité de los 24), un Memorándum[1], el primero de la historia, solicitando que dicho
Comité estudiase el problema colonial de Canarias. En 1972 y 1974, en reuniones
que tuvieron lugar en Argel, donde estuvieron invitados todos los movimientos
de liberación africanos allí establecidos, el representante de dicho Comité de
las Naciones Unidas me indicó que, como el gobierno español no había presentado
en su día, cuando ingresó en la ONU, a Canarias y los otros territorios como
colonias, sino como provincias de ultramar, era necesario que como la OUA había
establecido el 20 de julio de 1968, en la única declaración solemne de esta
organización continental, que Canarias no era una parte de España, sino de
África[2], y que la OUA, en las Naciones Unidas, estaba
considerada como el grupo continental africano a efectos de votación ante
ciertos problemas continentales, plantease, pues, el problema como grupo de
países ante la Asamblea General, sin tener que pasar por la IV Comisión de la
ONU o Comité de Descolonización, con lo que se obtendría que la Asamblea
General exigiera entonces a España la descolonización con un calendario rápido
y el MPAIAC, como Movimiento de Liberación Africano, se comprometiese a
presentar un Anteproyecto de Constitución ante las Naciones Unidas para que a
la vista del mismo se votase en todo o en parte ese proyecto de la futura
nación a descolonizar.
A título de
información, dicho Anteproyecto fue publicado posteriormente aquí, en Canarias,
en el periódico independiente de más tirada en el archipiélago, como es EL DÍA,
durante seis meses, entre septiembre de 2007 y marzo de 2008, donde puede
consultarse[3].
Todo esto fue
estructurado durante años por la diplomacia del MPAIAC, que buscó los apoyos
necesarios en nuestro continente así como en los países amigos de Europa, Asia,
América y Oceanía, y en febrero de 1978 se dieron las condiciones necesarias
para el éxito de nuestras gestiones. Claro que, a finales de febrero de 1978,
los partidos españoles, reunidos en su totalidad en la cámara en Madrid, a la
unanimidad menos una sola excepción, la de un sacerdote catalán, el padre Xirinach allí presente, votaron condenando la decisión de
la OUA, reunida en el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores en Trípoli
(Libia), que había decidido el envío y viaje a las Naciones Unidas del
secretario general de la OUA, Mr. Eteki, del Camerún,
y una delegación del MPAIAC, presidida por su secretario general, para
descolonizar Canarias inmediatamente.
Ante la unanimidad manifiesta de todos los partidos
españoles de todas las ideologías sobre la cuestión canaria, condenando a la
OUA, el gobierno de Madrid así apoyado, para toda clase de soluciones, incluso
el crimen con el clásico puñal del godo, organizó y preparó el conocido
internacionalmente como atentado terrorista de Argel, el 5 de abril de 1978 [4a]
[4b],
que, posteriormente, la propia Audiencia Nacional española tuvo que reconocer
como un acto de terrorismo de Estado, el 14 de julio de 1990 en los tribunales
de Madrid[5] e indemnizar sólo, en el año
Actualmente, en
Canarias, la lucha continúa contando con la simpatía y apoyo de una gran parte
de nuestra población y también del periódico independiente EL DÍA, el más leído
de las islas, mal que les pese a la prensa española y al gobierno. Dice la
filosofía china que las marchas de miles de kilómetros comienzan por un pequeño
paso y que hay que recordar el pasado para que nos sirva de guía para el
futuro. Nosotros, los independentistas canarios serios y conscientes, y no
folclóricos advenedizos de última hora que buscan sólo obstaculizar nuestra
marcha, sabemos que todo movimiento revolucionario conoce flujos y reflujos. Lo
importante es sacar las experiencias necesarias para arrancar al final nuestros
justos y legítimos derechos nacionales, que llevamos reivindicando
internacionalmente desde hace 46 años, cuando se fundó el MPAIAC y la bandera
nacional de las siete estrellas verdes. Pero para ello es necesario que se
conozca cuál es la principal contradicción que tiene ante sí nuestro pueblo
colonizado, que es el colonialismo español. No podemos permitir que vengan otros
a querer elevar a principal otras posibles contradicciones secundarias que
surgirán en su día, para distraer la obtención de la meta final. Además,
sabemos que demasiados cocineros estropean el puchero, que es lo que les
interesa a los enemigos de nuestra patria canaria.
La huelga de los
controladores españoles nos ha dejado, pues, una experiencia y enseñanzas que
debemos aprovechar para fortalecer nuestra lucha y abrir los ojos a los
canarios que no quieren ver las realidades de dónde estamos situados y las
soluciones.
* Presidente del partido político Congreso Nacional de
Canarias, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC
cnc@elguanche.net mpaiac@elguanche.net cubilloantonio@hotmail.com
Publicado en el periódico El Día, sección Canarias,
11-12-2010
[4a]Entrevistaelpais [4b]IntentodeasesinatoaAntonioCubillo