JOSÉ
CAMPOS GONZÁLEZ INDEPENDENTISTA
"Al canario se le ha ocultado durante siglos
la verdadera riqueza de su pueblo"
Nació en El Aaiún (Sahara) hace 40 años. Su padre era mecánico de
vuelos y trabajaba en el aeropuerto de la capital saharaui, un lugar en el que
vivió hasta los 7 años. Tras
-¿Cuándo le surgió
la conciencia política independentista?
-Yo comencé a darme
cuenta de que éramos diferentes cuando llegué a Canarias, con 7 años, e ir a
la escuela. Me di cuenta de que algunos compañeros del colegio eran diferentes
a nosotros, porque eran de España.
-¿Y qué es lo que
los diferenciaba, al margen de su acento?
-Bueno, no sólo el
acento, sino que percibía un poco la arrogancia en ellos, es algo que va en el
ADN de algunos. A los 13 o 14 años empiezo a tomar conciencia de Canarias. A
los 18 años me fui de aquí, estuve en Perú y otros países, luego regresé y
volví a irme varias veces, porque sentía que en este pueblo no podía ser
feliz viendo lo que estaba viendo. Esos años me sirvieron para contactar con
algunos grupos revolucionarios en Nicaragua y Perú y para darme cuenta de que
era posible obtener la independencia canaria.
-¿Cuáles son sus
referentes políticos?
-Yo soy de izquierdas
pero mi referente aquí, en Canarias, viendo los partidos independentistas que
hay, un total de 16, no me convence ninguno; no milito en ningún partido porque
no creo que la solución para Canarias sea que existan tantos grupos
independentistas. Ese no es el camino que puede conducirnos a algún sitio; aquí,
en el Archipiélago, lo que hace falta es la unidad de las islas.
-¿Qué cree que ha
pasado para que no sea posible esa unidad de los independentistas?
-Creo que se debe al
egocentrismo de cada uno; todos los militantes históricos del Mpaiac se
encuentran arrinconados en la política actual. Se les debería dar una
oportunidad a esa gente, porque se jugó la vida, literalmente. Hablo
concretamente de la compañera Acerina (María Espinosa), Pedro Trujillo... Me
refiero a ellos dos porque son los más cercanos a mí, pero evidentemente está
también Antonio Cubillo, aunque no tengo el placer de conocerlo personalmente.
Yo lo que veo en todo esto es que hay demasiados capitanes para un solo barco.
Primero debería haber una revolución social o política, unir fuerzas entre
todos. Luego, una vez obtenida la soberanía o la independencia, pues acabaremos
como en el Líbano: moros contra cristianos.
-Plantea usted
entonces que una Canarias independiente estaría en permanente conflicto...
-Sí, yo pienso que sí.
Debido al egocentrismo tan grande actual que existe en los independentistas. No
se puede conseguir la independencia si estamos separados; de eso se beneficia
España. La mejor forma es la unión de los canarios.
-¿Y sería ahora un
buen momento para la unidad?
-Creo que el año que
viene, con la resolución de
-¿Qué valoración
hace de la política que viene practicando en las Islas Coalición Canaria?
-Creo que han seguido
gobernando porque son unos fiesteros; sacan dos papitas arrugadas y tocan un
timple y lógicamente al canario se le ponen los pelos de punta. No creo que
hayan hecho la labor que podrían haber hecho.
-Habla usted de
medidas populistas. ¿No fallaría quizá la educación en la ciudadanía para
saber diferenciar ese tipo de estrategias de sus dirigentes políticos?
-Sí, bueno, habría
que tomar conciencia. Ya España durante seis siglos se ha ocupado de que no
sepamos quiénes somos realmente, de borrarnos de
-¿Y cómo se puede
tomar esa conciencia?
-Pues poco a poco,
poniendo nuestra semillita, creo que es un trabajo largo mediante el cual la
gente se dé cuenta de por qué países como Andorra, que no tienen la cuarta
parte de recursos que tenemos nosotros, o Chipre o Malta, es posible que sean
independientes y soberanos y nosotros no. Al canario se le ha ocultado durante
siglos la verdadera riqueza de este pueblo y nos han hecho creer que dependemos
de ellos para vivir, aunque realmente es lo que está pasando, porque España se
ha ocupado de que en Canarias se practique una política de dependencia.
-Quizá Canarias no
esté madura como para afrontar una independencia en este momento...
-Madura, sí, pero es
cierto que puede no saber la verdad de lo que realmente podemos hacer. Ningún
político de turno le dice al canario que aquí sólo disponemos de seis millas
de agua, que el resto son aguas internacionales. Que para aterrizar en Canarias
hay que pedir permiso a Marruecos. La mayoría de estas cosas no se saben. ¿Por
qué? Porque el Estado y el Gobierno canario no se han ocupado de contar la
verdad de lo que ha pasado en Canarias. Vivimos un poco bichados bajo la economía
sumergida, del dinerito negro, y mientras todo eso lo tengamos nadie se queja,
pero ahora que estamos en crisis empieza a aparecer quejas acerca de la población
de fuera. Me parece asombroso que el pueblo canario, que hasta ahora siempre ha
sido amable, recibidor, que le abre las puertas a todos, como ahora no le entra
ese dinero sumergido empieza a quejarse de los de fuera.
-Habla usted con
esperanzas de 2010 como fecha para la descolonización de Canarias. ¿No será
demasiado pronto?
-Lógicamente el
proceso puede empezar en 2010 pero no acaba ahí. Como todos los procesos, si no
llevan una guerra en medio como la desocupación del Sahara, se prolongaría
varios años. Es un proceso de descolonización que no se podría hacer de un día
para otro.
-Y en este proceso
de descolonización de Canarias, ¿quiénes tendrían que irse?
-Sería complicadísimo,
desde luego, pero eso ya ocurrió en Argelia, en el Sahara... es un proceso que
será, es así, no hay vuelta de hoja, saldrán perjudicados algunos. Yo pienso
que no los vamos a echar a todos de un día para otro. Pero creo que en las
Islas ese proceso de descolonización se haría de otra forma, poco a poco.
-Pero muchos de los
canarios tienen antecedentes peninsulares. ¿Quiénes tendrían más derecho a
quedarse?
-Pues los nacidos en
Canarias y los descendientes de canarios.
-¿Y alguien que
lleve viviendo toda su vida aquí pero haya nacido en otro lugar? ¿No tendría
también derecho?
-Bueno, es evidente que
no podemos expulsar a un millón de personas de una vez. Todo se hará poco a
poco. Pero está claro que una descolonización, una desocupación es eso. La
gente se tiene que ir. Pasó en el Sahara, pasó en Argelia y en todos los países
que se han descolonizados. Yo mismo pasé por eso, cuando tuve que marcharme con
mi familia del Sahara; hay que aceptar que realmente uno no es de ahí. No se
trata de una descolonización que se haga de forma violenta, por las armas, sino
de forma pacífica.
El
nacionalismo y ley de residencia
•
José Campos tiene una visión particular de los denominados partidos
nacionalistas canarios.
"Nacieron a raíz de una moda que surgió en el Estado español", afirma quien piensa que no es un verdadero nacionalismo el que se practica hoy día en las Islas.
"Los políticos actuales no defienden los intereses de los canarios; van a Madrid a tomarse unos vinitos y una fabadita y piensan muy poco en los problemas de aquí".
Su reflexión continúa: "Un político que dice defender Canarias debería haber dado un puñetazo sobre la mesa y haber exigido desde hace mucho tiempo una ley de residencia para el Archipiélago".
Campos
está convencido de que "no se trata de racismo, sino de que somos un
territorio limitado en el que no caben dos millones de personas".
"Muchos en las Islas se han enriquecido con sus empresas y se creen los
reyes de Canarias. Por eso espero que algún día la gente tome conciencia de
que esta gente no ha hecho nada por nosotros", sentencia.