JOSÉ CAMPOS GONZÁLEZ INDEPENDENTISTA

 

"Al canario se le ha ocultado durante siglos

la verdadera riqueza de su pueblo"

 

Nació en El Aaiún (Sahara) hace 40 años. Su padre era mecánico de vuelos y trabajaba en el aeropuerto de la capital saharaui, un lugar en el que vivió hasta los 7 años. Tras la Marcha Verde , en 1975, tuvo que salir corriendo del Sahara con su familia, con lo que vivió un proceso de descolonización como el que reclama ahora para Canarias.

-¿Cuándo le surgió la conciencia política independentista?

-Yo comencé a darme cuenta de que éramos diferentes cuando llegué a Canarias, con 7 años, e ir a la escuela. Me di cuenta de que algunos compañeros del colegio eran diferentes a nosotros, porque eran de España.

-¿Y qué es lo que los diferenciaba, al margen de su acento?

-Bueno, no sólo el acento, sino que percibía un poco la arrogancia en ellos, es algo que va en el ADN de algunos. A los 13 o 14 años empiezo a tomar conciencia de Canarias. A los 18 años me fui de aquí, estuve en Perú y otros países, luego regresé y volví a irme varias veces, porque sentía que en este pueblo no podía ser feliz viendo lo que estaba viendo. Esos años me sirvieron para contactar con algunos grupos revolucionarios en Nicaragua y Perú y para darme cuenta de que era posible obtener la independencia canaria.

-¿Cuáles son sus referentes políticos?

-Yo soy de izquierdas pero mi referente aquí, en Canarias, viendo los partidos independentistas que hay, un total de 16, no me convence ninguno; no milito en ningún partido porque no creo que la solución para Canarias sea que existan tantos grupos independentistas. Ese no es el camino que puede conducirnos a algún sitio; aquí, en el Archipiélago, lo que hace falta es la unidad de las islas.

-¿Qué cree que ha pasado para que no sea posible esa unidad de los independentistas?

-Creo que se debe al egocentrismo de cada uno; todos los militantes históricos del Mpaiac se encuentran arrinconados en la política actual. Se les debería dar una oportunidad a esa gente, porque se jugó la vida, literalmente. Hablo concretamente de la compañera Acerina (María Espinosa), Pedro Trujillo... Me refiero a ellos dos porque son los más cercanos a mí, pero evidentemente está también Antonio Cubillo, aunque no tengo el placer de conocerlo personalmente. Yo lo que veo en todo esto es que hay demasiados capitanes para un solo barco. Primero debería haber una revolución social o política, unir fuerzas entre todos. Luego, una vez obtenida la soberanía o la independencia, pues acabaremos como en el Líbano: moros contra cristianos.

-Plantea usted entonces que una Canarias independiente estaría en permanente conflicto...

-Sí, yo pienso que sí. Debido al egocentrismo tan grande actual que existe en los independentistas. No se puede conseguir la independencia si estamos separados; de eso se beneficia España. La mejor forma es la unión de los canarios.

-¿Y sería ahora un buen momento para la unidad?

-Creo que el año que viene, con la resolución de la ONU para la descolonización de todos los territorios que aún hoy permanecen colonizados, la gente debería tomar conciencia de que podemos salir adelante sin España.

-¿Qué valoración hace de la política que viene practicando en las Islas Coalición Canaria?

-Creo que han seguido gobernando porque son unos fiesteros; sacan dos papitas arrugadas y tocan un timple y lógicamente al canario se le ponen los pelos de punta. No creo que hayan hecho la labor que podrían haber hecho.

-Habla usted de medidas populistas. ¿No fallaría quizá la educación en la ciudadanía para saber diferenciar ese tipo de estrategias de sus dirigentes políticos?

-Sí, bueno, habría que tomar conciencia. Ya España durante seis siglos se ha ocupado de que no sepamos quiénes somos realmente, de borrarnos de la Historia , de confundirnos, de bichar la mayoría de nuestras costumbres. Ahora, en este momento delicado por la crisis, espero y deseo que se tome conciencia.

-¿Y cómo se puede tomar esa conciencia?

-Pues poco a poco, poniendo nuestra semillita, creo que es un trabajo largo mediante el cual la gente se dé cuenta de por qué países como Andorra, que no tienen la cuarta parte de recursos que tenemos nosotros, o Chipre o Malta, es posible que sean independientes y soberanos y nosotros no. Al canario se le ha ocultado durante siglos la verdadera riqueza de este pueblo y nos han hecho creer que dependemos de ellos para vivir, aunque realmente es lo que está pasando, porque España se ha ocupado de que en Canarias se practique una política de dependencia.

-Quizá Canarias no esté madura como para afrontar una independencia en este momento...

-Madura, sí, pero es cierto que puede no saber la verdad de lo que realmente podemos hacer. Ningún político de turno le dice al canario que aquí sólo disponemos de seis millas de agua, que el resto son aguas internacionales. Que para aterrizar en Canarias hay que pedir permiso a Marruecos. La mayoría de estas cosas no se saben. ¿Por qué? Porque el Estado y el Gobierno canario no se han ocupado de contar la verdad de lo que ha pasado en Canarias. Vivimos un poco bichados bajo la economía sumergida, del dinerito negro, y mientras todo eso lo tengamos nadie se queja, pero ahora que estamos en crisis empieza a aparecer quejas acerca de la población de fuera. Me parece asombroso que el pueblo canario, que hasta ahora siempre ha sido amable, recibidor, que le abre las puertas a todos, como ahora no le entra ese dinero sumergido empieza a quejarse de los de fuera.

-Habla usted con esperanzas de 2010 como fecha para la descolonización de Canarias. ¿No será demasiado pronto?

-Lógicamente el proceso puede empezar en 2010 pero no acaba ahí. Como todos los procesos, si no llevan una guerra en medio como la desocupación del Sahara, se prolongaría varios años. Es un proceso de descolonización que no se podría hacer de un día para otro.

-Y en este proceso de descolonización de Canarias, ¿quiénes tendrían que irse?

-Sería complicadísimo, desde luego, pero eso ya ocurrió en Argelia, en el Sahara... es un proceso que será, es así, no hay vuelta de hoja, saldrán perjudicados algunos. Yo pienso que no los vamos a echar a todos de un día para otro. Pero creo que en las Islas ese proceso de descolonización se haría de otra forma, poco a poco.

-Pero muchos de los canarios tienen antecedentes peninsulares. ¿Quiénes tendrían más derecho a quedarse?

-Pues los nacidos en Canarias y los descendientes de canarios.

-¿Y alguien que lleve viviendo toda su vida aquí pero haya nacido en otro lugar? ¿No tendría también derecho?

-Bueno, es evidente que no podemos expulsar a un millón de personas de una vez. Todo se hará poco a poco. Pero está claro que una descolonización, una desocupación es eso. La gente se tiene que ir. Pasó en el Sahara, pasó en Argelia y en todos los países que se han descolonizados. Yo mismo pasé por eso, cuando tuve que marcharme con mi familia del Sahara; hay que aceptar que realmente uno no es de ahí. No se trata de una descolonización que se haga de forma violenta, por las armas, sino de forma pacífica.

 

El nacionalismo y ley de residencia

 

• José Campos tiene una visión particular de los deno­minados partidos nacionalistas canarios.

"Nacieron a raíz de una moda que surgió en el Estado español", afirma quien piensa que no es un verdadero naciona­lismo el que se practica hoy día en las Islas.

"Los polí­ticos actuales no defienden los intereses de los cana­rios; van a Madrid a tomarse unos vinitos y una fabadita y piensan muy poco en los problemas de aquí".

Su refle­xión continúa: "Un político que dice defender Cana­rias debería haber dado un puñetazo sobre la mesa y haber exigido desde hace mucho tiempo una ley de resi­dencia para el Archipiélago".

Campos está convencido de que "no se trata de racismo, sino de que somos un territorio limitado en el que no caben dos millones de personas". "Muchos en las Islas se han enriquecido con sus empresas y se creen los reyes de Canarias. Por eso espero que algún día la gente tome conciencia de que esta gente no ha hecho nada por nosotros", sentencia.

 

 

 

 Entrevista El Día, 22-03-2009