Las posibilidades de Canarias son inmensas y muy diversas,

pero lo único que hacemos es pelearnos por subvenciones y migajas.

 

 

Nacido hace 37 años en Gran Canaria, Jorge Dorta es experto en economía y director de Mencey Capital Management.

Asegura que en Canarias hay crisis "porque queremos" y sostiene que las Islas necesitan "un nuevo partido que sea realmente nacionalista-independentista".

-¿Cómo ve desde fuera de España la crisis económica?

-La crisis en España es muy dura, es un problema estructural, pero en Canarias tenemos crisis porque queremos.

Las Islas tienen los recursos naturales, una posición logística en el mundo y muchísimas posibilidades de desarrollo.

 

 Lo que pasa es que Canarias no tiene la legislación necesaria para poder aprovechar las oportunidades. Tenemos petróleo, tenemos la mayor reserva de materias primas del mundo que está aquí al lado, en África, y todo el mundo está haciendo negocio allí. El canario que está yendo a África a hacer negocio lo está haciendo a través de subcontratas o construyendo un hotel, es decir, más de lo mismo.

-¿Es posible otro modelo económico para Canarias?

-La idea de que Canarias tiene que vivir de subvenciones y del binomio construcción-turismo es otra más de las mentiras y de los conceptos erróneos que se nos ha vendido. No existe económicamente ninguna razón para que Canarias no pueda ser el centro financiero, tecnológico y de servicios de la Macaronesia y de África Occidental. No existe económicamente ninguna razón para que Canarias no pueda desarrollar actividades industriales que sean intensivas en capital, tecnología y energía. Canarias tiene una posición logística envidiable, cercanía a las materias primas de África, un régimen jurídico estable que reduce el coste de la financiación -en comparación con los países del área- y, además, ahora tiene fuentes de energía a precios competitivos. Y no me estoy refiriendo sólo al petróleo que hay en las Islas, sino a todo el gas y petróleo que hay desde el Golfo de Guinea hasta las Islas Salvajes, que actualmente constituye la frontera de exploración y explotación mundial de hidrocarburos. Canarias tiene unas condiciones para la biotecnología y para las energías renovables inmejorables, pero, ¿hay en el Archipiélago empresas líderes en esos sectores? Desafortunadamente, no. Económicamente, las posibilidades de Canarias son inmensas y muy diversas, pero lo único que hacemos es pelearnos por subvenciones y migajas.

-¿Y por qué no se hace?

-Por tres razones fundamentales. Primero, porque el marco jurídico colonial actual, nuestra pertenencia al Estado español y nuestro actual modelo de integración en la UE lo dificultan o impiden. Segundo, porque las iniciativas tipo Zona Especial Canaria o el REF han sido mal implementados y diseñados, y, por último, porque carecemos de un sistema financiero propio que sea capaz de actuar como catalizador de la unión del empresariado y los inversores particulares para acometer proyectos de envergadura.

-Apunta que el REF y la ZEC han sido mal implementados y diseñados...

-Sí, porque no han sido competitivos a nivel internacional y en otra de las múltiples paradojas de esta tierra, han fomentado los localismos, el cemento, el destrozo de nuestros valores, costas y espacios naturales en lugar de la internacionalización y la diversificación de la economía canaria. Han fomentado un sistema endogámico del poder político y del sector construcción-turismo con nefastas consecuencias como el incremento de la corrupción, las prebendas políticas y detrayendo recursos de otras actividades económicas, potencialmente mucho más interesantes y productivas. Todo esto en la era de la globalización, cuando al lado nuestro las posibilidades son infinitas. Pero sin sector financiero no es posible aprovecharlas.

-¿Por qué no se ha desarrolla do un sistema financiero propio? En las Islas existen las cajas canarias...

-Las cajas tienen un ámbito de actuación muy limitado y lo que se necesita es una banca de inversión y una banca comercial con orientación internacional que sea capaz de liderar y de acompañar a las empresas canarias a la vez que canalizar el ahorro local e internacional. En las Islas no se ha desarrollado un sistema financiero propio porque a España no le interesa. El Banco Canarias de Venezuela ha intentado establecerse en las Islas y no lo han dejado. Por otro lado, la concesión de licencias en España, a diferencia de otros países es, sobre todo, un tema político y protegido.

-Pero, entonces, ¿no hay forma de desarrollar un sector financiero propio sin la autorización del Estado español?

-Nada impide a una empresa canaria contratar o hacer negocios con una empresa financiera extranjera. Es ahí donde queremos jugar un papel desde Mencey Capital Management como intermediario financiero regulado y supervisado. Hay múltiples formas de ofrecer servicios financieros a Canarias desde el exterior. Si no podemos trabajar por esta tierra desde dentro, lo haremos desde fuera.

-Si territorios más pequeños que Canarias, como Hong Kong, han logrado un gran nivel de prosperidad económica, ¿cree que las Islas podrían alcanzar niveles similares siendo una nación independiente?

-Sin ningún género de dudas. Cuando se plantean opciones independentistas mucha gente sensata se pregunta de qué viviremos, cuando la realidad es todo lo contrario. El desarrollo de todo nuestro potencial económico y la explotación de nuestras riquezas naturales manteniendo nuestro modelo de integración en Europa y en el Estado español lo que crea son unos problemas macroeconómicos muy difíciles de resolver. Sin los corsés y trabas que nos pone el actual marco jurídico y tomando la responsabilidad de nuestro propio destino podríamos incrementar nuestro PIB per cápita considerablemente. De hecho, tenemos el potencial de tener un PIB per cápita superior al alemán, austriaco o inglés, mientras que actualmente tenemos un PIB per cápita inferior a la media española. En Canarias hay una serie de falsas ideas que hay que desmontar.

-En esta línea, ¿considera que Canarias sale perdiendo económicamente al no disponer de una Zona Económica Exclusiva (ZEE) propia?

-Por supuesto.

-¿Qué opinión le merecen los partidos políticos con representación en el Archipiélago?

-Creo que Canarias necesita de una nueva alternativa política, de un nuevo partido que sea realmente nacionalista-independentista y que se sitúe en el centro-derecha centro-izquierda político, con un proyecto aglutinador e incluyente, superador de localismos y que sea capaz de proponer a la sociedad canaria un nuevo modelo de desarrollo económico más allá del binomio construcción-turismo, que es un modelo agotado y que tan nefastas consecuencias ha tenido. Canarias, además, necesita de una clase política que sepa unirse para defender nuestros intereses y que tenga visión de Estado, tal y como se hace en Cataluña, en lugar de venderse por cuatro duros a intereses foráneos. Es cierto que somos una colonia, y es cierto que se emplean estrategias para someternos, pero parte de la culpa también es nuestra porque seguimos votando a los mismos.

-¿La culpa es nuestra?

-Sí. En Canarias se tiende a percibir la corrupción como algo inevitable, inherente y contra lo cual no se puede hacer nada, lo cual es absolutamente falso. En las sociedades avanzadas la corrupción se persigue y se castiga, tanto en los tribunales como en las urnas. En todos los países hay corrupción en mayor o menor nivel, pero no a los niveles que hay en las Islas. En Canarias la corrupción política y la oligarquía e intereses coloniales que la sostienen son el principal culpable de nuestra situación.

-Como partido nacionalista que dice ser, ¿CC ha defendido los intereses de las Islas?

-No. Creo que nos estamos perdiendo en localismos. Lo realmente relevante es que haya un gobierno que funcione, que haga las cosas bien y que nos defienda.

-¿Es Marruecos un vecino pe ligroso?

-Si fuésemos independientes le seríamos de un gran valor a Marruecos, pero cuando entramos en este tema surgen las falsas verdades de los canarios. Si hablas con un canario te dice que con los marroquíes no se puede hacer negocio porque son moros, pero son igual de moros para los alemanes, ingleses o andaluces, y con ellos sí están haciendo negocios.

Entrevista El Día, 7-05-2009