¿Qué es la crisis mundial sistema del
capitalismo?
¿Por
qué nos esconden la realidad de la gravedad del asunto?
Manuel
Sutherland*
Diariamente somos bombardeados por informaciones
confusas de alzas y bancarrotas de empresas que la mayoría desconoce. Salen una
y otra vez "analistas" comentando las quiebras en cadena y las
subidas bursátiles por anuncios presidenciales, pero ninguno explica lo que
sucede en el planeta. Se habla de crisis, financiera, económica etc. Sin
embargo –como decía Rosa Luxemburgo- la economía burguesa se muestra incapaz de
explicar la crisis, la revela como si fuese un castigo divino, una sorpresa
esotérica que los levantó una mañana estival para narrarles, que de pronto algo
huele en Dinamarca y que hay que echarlo a la basura.
Crisis sistémica, de un modo de producción, por qué se define
así y no de otra forma.
El problema no es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo.
Santiago Alba
Rico
El amigo Juan Kornblihtt se asombra de que casi todos
los economistas definen la crisis como financiera y de como estos ideólogos del
empresariado hacen un strip tease del sistema capitalista tratando de explicar
como las finanzas, el empleo, la producción y el consumo son entes
aparentemente disconexos que sólo suelen encontrarse
en los manuales gordos que escriben los gringos y repiten los
"progresistas rojitos".
Lejos del relativismo postmoderno, para quienes consideramos al marxismo un
instrumento de análisis científico, la crisis se nos presenta de modo sistémico
por la indisoluble vinculación de los diferentes momentos del hecho económico,
es decir, de la forma en como los seres humanos se reproducen así mismos
mediante la organización del proceso de trabajo que le permite satisfacer sus
necesidades fundamentales con la utilización de medios de producción que le
permiten servirse de la naturaleza como fuente integrada de la vida.
Así, Marx en los maravillosos Grundrisse (capítulo II) ubicó 4 momentos de un círculo que en cualquier espacio
ser es o se convierte cada uno en el siguiente o en el anterior.
Por tanto, cuando por televisión nos anuncian que Merril Lynch se vendió al 20%
de su valor, que quebró Lehmans Brothers, HomeBank, Bear Stearns y cientos de mil millonarias corporaciones
alrededor del mundo el asunto no puede ser culpa de decisiones irresponsables
de entes individuales imbéciles, ni por la mala "suerte" en la ruleta
de la bolsa. La explicación a todo ello se centra en funcionamiento estructural
del modo de acumulación capitalista, en el corazón de su sistema, que
permanentemente cabalga en el caos y la miseria que necesita generar para su
funcionamiento.
¿Por qué se dan las crisis, que falla en la estructura?
Distante de la mediocre parcialidad y la mutilación del conocimiento integrador
que defiende la burguesía, podemos entender que el sistema capitalista es
caótico, y que en su seno conlleva una crisis tras otra, que a su vez sólo
aparece a los ojos comunes en el instante en que la gran burguesía empieza a
hallar dificultades de rentabilidad y por consecuencia se ahonda la contratara
natural de la inmensa riqueza que se genera en el sistema, que no es otra que
las hambrunas, miserias, precariedad y violencia desquiciante. Debido al
espacio, me permito hacer una síntesis muy breve de ese andar anárquico,
ineficaz y destructivo del sistema, ayudado por una sucinta exposición de la
crisis de Natalie Moszkoska:
Veamos:
• El sistema está diseñado para la acumulación de capital, no para la
satisfacción de las necesidades de quienes trabajan. La ganancia es el único
motor de la actividad económica, por ello al burgués le es indiferente invertir
en medicinas, drogas o tráfico de seres humanos, es un negocio como la marca de
panes, puro y simple.
• El capital necesita incrementar la tasa de explotación al trabajo (su fuente
de riqueza), forzado por la competencia global, lo que lo impele a depauperar y
empeorar las condiciones de trabajo y existencia de los trabajadores en el
mundo.
• El proceso de competencia va ahogando a millones de empresas, concentrando y
centralizando la producción para aprovechar economías a escala. Esa es la única
forma de fructificar los recursos técnicos para aumentar los beneficios,
abaratar los salarios e incrementar la tasa de ganancia o variable decisión.
• La burguesía lucha por anárquicamente desarrollar la tecnología que le
permitirá producir con menores costos (aumentado el tiempo de trabajo excedente
expoliado por el patrón) y empobrecer relativamente a la clase obrera, al
abaratar los medios de subsistencias que ellos mismos producen y que perciben
como salarios cada vez más reducidos y insuficientes para adquirir todo lo que
ellos mismo producen.
• Cada vez más el poder económico y su institucionalización (las organizaciones
políticas de la burguesía) dominan el planeta y deciden por millones su
destino. Atilio Boron comenta que a escala
planetaria, 200 corporaciones reciben ingresos mayores al de todos los países
del mundo salvo los 9 de mayores ingresos.
• La feroz competencia entre mega corporaciones y otras de menor ralea impulsa
a la (SOBRE) producción, desesperada y absolutamente disociada de las
necesidades sociales pertinentes a la humanidad.
• Por este mecanismo de concentración se reduce la cantidad de trabajadores
ocupados, lo que constriñe la demanda efectiva de los bienes y servicios que
una franja obrera produce y que otra más pequeña puede consumir, en detrimento
de millones de obreros expulsados al Ejército Industrial de Reserva donde su
depauperación, servirá al sistema para el sostenimiento de bajos salarios y
aumentará la competitividad entre obreros para mendigar empleos de condiciones
laborales infamantes.
• Con ello, se profundiza una brecha inmensa entre lo técnicamente factible de
producir y lo efectivamente consumido.
• Como los consumos productivos (en maquinarias o bienes para crear otros
bienes) no pueden adquirirse sin el desarrollo del consumo individual el
sistema empieza a sobreacumular.
• La sobreproducción (de los bienes que poseen mayor valor) se hace mayormente
manifiesta, y como decía Fourier, la pobreza surge de la riqueza. Así, millones
de mercancías pululan en los anaqueles intentando cristalizar la plusvalía
(savia vital del sistema) que conllevan y que difícilmente podrán materializar
y que expulsará a los burgueses menos "competitivos", dilapidando
inmensas fortunas producidas por la clase obrera.
• Ese recalentamiento se observa en anaqueles inicialmente repletos que no
pueden renovarse de mercancías viejas, en mal estado et. Ello implica la
paralización del crédito, el arreciar de las bancarrotas, el desempleo y la
miseria acrecentada.
Es de por sí evidente que dialécticamente coexisten en el sistema contratendencias que frenan o amortiguan la evolución de
estas bases funcionales, según períodos históricos de auge o retroceso de la
lucha de clases. Sin embargo, la realidad nos muestra que a medida que se
desarrolla el sistema, agudiza todas sus contradicciones y se muestra más
reaccionario y salvaje.
¿Cómo combaten sus causantes la crisis? ¿Por qué nos engañan?
Puede preocuparnos que el virus tenga problemas para reproducirse o podemos
pensar, más bien, que el virus es precisamente nuestro problema.
Santiago Alba Rico
Sucintamente se pudieran plantear 4 escenarios básicos de lucha:
1. El plano ideológico: Mientras en la realidad, los trabajadores son echados a
la calle en millones, las empresas quiebran en el miles, la inflación se
dispara y hace imposible la subsistencia,
2. El plano económico: Las ayudas secretas y públicas de los gobiernos que
groseramente sobrepasan el billón (millón de millones) de dólares y se
manifiestan en Nacionalizaciones fraudulentas y los 700 mil millones de dólares
emitidos sin ningún respaldo por EEUU, son formas de
aligerar la inmensa destrucción de fuerzas productivas y posterior
concentración y centralización de capital que hará más grandes a los burgueses
de mayor capital y desaparecerá a franjas enormes de pequeño burguesía y
burguesía de poco capital. Conllevando a que éstas arrecien la explotación más
cruenta (e incluso fuera de la legalidad burguesa) contra los trabajadores que
por el atraso de las maquinarias de sus pequeños patrones, deben compensar con
más cantidades de trabajo y en peores condiciones.
3. La burguesía ya está implantando incluso en los países centrales del
capitalismo: la extensión de la jornada de trabajo a 65 horas, la precarización
del empleo como políticas económicas que radicalizará el capital para abaratar
los salarios, hambrear a la clase obrera y someterla, con el fin de salvar la
tasa de ganancia y reflotar el sistema.
4. El plano militar. La represión brutal que se está desarrollando en estos
instantes es sólo un muestra de lo que se viene. La fascista ley retorno contra
la inmigración en Europa, las vueltas de la cuarta flota en América y la
perspectiva de que los países más industrializados irán a la guerra para salvar
a sus burguesías decadentes (al igual que lo hicieron en la segunda guerra
mundial para salir de la depresión de los 30) es el cuadro que se avecina.
¿Qué hacemos ahora?
Me voy de regreso a mis combates,
Porque es vieja costumbre en mí
Escribir el último verso del poema
En las barricadas heroicas del pueblo
Víctor Valera
Mora
Es lógico entender que la solución no viene del plano individual, amerita de
una sólida organización revolucionaria que desarrollo un programa claro y
drástico, para un problema de tal magnitud. El necesario desarrollo de la
subjetividad revolucionaria que habla el compañero Luciano Vasapollos
puede acrecentar las esperanzas de una salida donde los genocidas perezcan como
clase social.
Los "salvatajes" burgueses son realizados
con capital ficticio, sin respaldo, proveniente de préstamos de préstamos de
otros préstamos que jamás se van a pagar. Es decir, los vencimientos prontos de
las deudas,
Ahora más que nunca amerita la radicalización de nuestras posturas en defensa de
la clase trabajadora y por la construcción de la alternativa a la barbarie: el
socialismo científico. Cerremos la anacrónica caja de Pandora llamada
capitalismo (en todas sus variantes).
* ALEM: Asociación Latinoamericana de Economía
Marxista.
Fuente: http://www.argenpress.info