¿Esperar a qué?
Antonio Artiles
Mejías
Parece ser, por las
últimas declaraciones de los jóvenes de Coalición Canaria, que aquel entusiasmo
e ímpetu que mostraron durante el último Congreso de su partido en relación con
la descolonización de Canarias ha ido perdiendo fuerza.
Probablemente se deba
a que están siendo manipulados por los dos Juanes del Partido Nacionalista
Canario en cuanto a su punto de vista, que es el de esperar. ¿Esperar a qué?
¿Acaso no se dan cuenta de que cuando mencionamos al Gobierno español la Ley de
Residencia se opone frontalmente? Ellos saben que esa ley impediría nuestra
desaparición como pueblo, como nación diferenciada, lo que podría conducir a
nuestra ansiada y necesaria soberanía. No acabarían con nosotros.
Sin embargo, si
esperamos, esa riada de españoles que están entrando en Canarias -lo que ha
conducido a un aumento asfixiante de población- no se detendrá. Como Paulino
Rivero dijo en varias ocasiones durante la última campaña electoral, en tan
sólo ocho años nuestra población creció en 500.000 personas, y todas están
entre nosotros participando en mayor o menor medida del saqueo a que estamos
siendo sometidos. Sin Ley de Residencia esa venida masiva de gente a nuestra
tierra no va a parar. Incluso puede aumentar debido a que hay tres regiones en
el Estado español que han cerrado su mercado de trabajo a los españoles,
mediante la exigencia de sus respectivos idiomas: me refiero claramente a
Galicia, Cataluña y País Vasco.
La conclusión a la que
debemos llegar es que si siguen entrando en Canarias más de 60.000 personas
anualmente, desapareceremos como pueblo. Observen cómo hay dos islas, Lanzarote
y Fuerteventura, en las que ya hay más forasteros que canarios. ¿Con lo de
esperar quieren decir que debemos aguardar a que esto ocurra en las siete
islas?
Noviembre
2009