David
Delgado *
El PRCC
va a cumplir en las próximas semanas un año de vida. Un período corto de tiempo
ha transcurrido aún para el propósito de levantar un partido revolucionario en
Canarias. Pero vamos por el buen camino. Nuestra trayectoria, aunque de momento
breve en el tiempo, es muy dilatada por el abundante y permanente trabajo
teórico y práctico que hemos encauzado.
Sin embargo, nuestra inconfundible posición de
clase, nuestro compromiso militante revolucionario y nuestro “estilo”, como lo
denominan algunos, causa malestar entre distintos sectores políticos y
sociales.
Entre el autodenominado campo de la “izquierda
nacional canaria”, cuya seña de identidad es el independentismo pequeño-burgués
anticomunista, la reacción inmediata tras la irrupción del PRCC
fue la de acusarnos de divisionistas. ¿Con la cantidad de organizaciones
“independentistas” que existen, cómo se atreven los comunistas a organizarse?
¡Están dividiendo al movimiento!, dijeron algunas voces por aquel entonces.
La preocupación real de los representantes de
estas organizaciones políticas y sindicales, no era el hecho de que se
conformase un nuevo grupo político que defendiese la independencia. Lo que les
disgustaba era que quienes se organizacen fuesen ni
más ni menos que los comunistas. ¡Que osadía por nuestra parte!
“Confórmense con ser una corriente de
opinión dentro de los partidos ya existentes”, decían otros. Cualquier
cosa antes de que los comunistas organizados autónomamente desenmascaremos su
naturaleza política y de clase.
Al respecto ya hemos señalado en distintas
ocasiones que no somos los comunistas quienes fomentamos el divisionismo. Son
precisamente quienes vierten esta falsa acusación, quienes son incapaces de
unirse entre sí, aún cuando defienden los mismos intereses.
De hecho, estamos radicalmente en contra del
divisionismo como hemos demostrado a lo largo de nuestra existencia: con el
llamamiento a la unificación de los comunistas en torno a la consigna de
Por lo tanto, esa negación del derecho a existir
los comunistas como organización independiente, fue en realidad un intento
infructuoso de neutralizarnos.
Ahora, un año después, no sólo han caído todos
los argumentos contrarios a la necesidad de crear un partido como el nuestro,
sino que nos hemos erigido como la organización anticolonialista que mayores
aportaciones teóricas, formativas e informativas realizamos periódicamente.
Fundamentalmente, como sabemos hacia donde
vamos, qué estrategias y tácticas empleamos y cual es nuestro objetivo, no
caemos en la imprecisión y la ambigüedad de quienes no se definen
ideológicamente y están empantanados.
Hubo, y todavía hay, quien nos echaba en cara
que en Canarias ya existía un partido comunista antes de la presentación del PRCC. En eso estamos de acuerdo. Nunca hemos negado
esta realidad ni hemos afirmado que seamos los únicos comunistas organizados de
Canarias.
Los leninistas canarios aglutinados en el PRCC, que abogamos por la descolonización e
independencia de Canarias, hemos insistido en que nuestra diferencia con
respecto al PCPC es principalmente táctica.
La institución de una Escuela Nacional de
Cuadros, concebida para la formación ininterrumpida
de los militantes del Partido es, a todas luces, uno de los precedentes que
hemos sentado en Canarias. Es nuestra manifestación de que el debate continuo y
el estudio disciplinado lo situamos en primera línea en la vida del Partido.
Con la modestia de una organización recién creada,
nuestras banderas han estado en las principales movilizaciones en Canarias.
Nuestros militantes han participado en reuniones unitarias impulsando esas
movilizaciones y su carácter lo más amplio posible. Y, por supuesto, hemos
salido a la calle a repartir hojas informativas y tirado
de cola para realizar la humilde tarea de pegar carteles.
Nuestro seguimiento y participación en el
conflicto de
Afortunadamente esa no es nuestra actitud, y
defendimos en todo momento las decisiones tomadas por la mayoría de los
trabajadores, sin dejar de ofrecer nuestras legítimas opiniones. Y criticamos,
cuando lo consideramos inexcusable, a los representantes sindicales y al Comité
de Empresa por sus métodos, en su actuación ante el conflicto, advirtiendo de
la pasividad de los trabajadores cuando fue necesario.
Cuando hicimos campaña por el boicot a las
elecciones europeas, inmediatamente algunos nos denominaron ultraizquierdistas
por nuestra posición. No comprendieron que a diferencia de éstos, nuestra
campaña era muy concreta. La pequeña burguesía afronta cada trámite electoral
con los mismos planteamientos que en las anteriores ocasiones. Para ellos, las
elecciones, que son la única vía para alcanzar sus imprecisos objetivos, son
todas iguales.
Es precisamente el grupo de los
encandilados con el prócer vasco Arnaldo Otegi, y que
hicieron campaña por Iniciativa Internacionalista (II-SP), quienes pecan de ultraizquierdismo.
Defienden eslóganes importados y demuestran sus síndromes de colonizados
ideológicos de izquierda, sin analizar su propia realidad y sus propios
intereses.
Más allá de las fronteras canarias, nos han acusado
de ser trotskistas, maoistas e incluso
estalinistas.
Basta echar un vistazo a nuestro Documento
Fundacional, conocer nuestra línea política y leer los artículos que
diariamente publicamos, para columbrar que nuestra ideología es la marxista-leninista.
Ahora nuestro mayor delito, es defender
el carácter mercantil del socialismo. O como se conoce generalmente: el socialismo
de mercado. ¡Incluso nos atrevemos a negar que China sea una potencia
capitalista!
En el colmo del delirio y la desorientación
ideológica, algunos van más allá y nos tildan de pro
imperialistas chinos. Lo que implica aseverar que China es un Estado
imperialista y nosotros los defensores de ese “imperialismo” en Canarias.
Otros nos dicen que caemos muy bajos por
reconocer a Vietnam como un país socialista. A ese extremo hemos llegado.
Ni somos pro
chinos, ni pro vietnamitas:
simplemente asumimos la tarea de llevar a Canarias al socialismo y de
encontrar, por lo tanto, el camino propio de la clase obrera de este país
colonizado para hacerlo. Esa es la ambiciosa tarea que hemos echado sobre
nuestros hombros.
(*)
David Delgado es miembro del Comité Central del Partido
Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)
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