Evitar errores para la independencia
Antonio Cubillo Ferreira *
No hay duda de que
pronto la España colonial tendrá que retirarse de esta colonia de Canarias. Es
la marcha de la historia y, más tarde o más temprano, tendrá que aceptar esta
situación, lo mismo que también tendrá que retirarse de los territorios que
ocupa en Marruecos, aunque le pese. Claro que en la solución de este
contencioso tienen que intervenir diversos factores, siendo el primero la
presión que debemos hacer los independentistas en todos los aspectos y métodos
de lucha pacífica, pero concreta, por nuestra parte, para reivindicar nuestros
justos y legítimos derechos nacionales, sin dejarnos engañar por las
maquiavélicas maniobras de Madrid y sus esbirros autonomistas ultraperiféricos.
Por ello, desde
nuestro partido, el Congreso Nacional de Canarias (CNC), hemos insistido varias
veces en que los socialistas serios canarios, los republicanos, los liberales,
los radicales republicanos, la izquierda canaria, los cristianos demócratas, e
incluso la derecha económica canaria, se organicen en partidos nacionales
canarios, con la condición fundamental de que acepten la independencia de esta
colonia africana, que no tengan relación o estén sometidos a ninguna central de
partidos españoles europeos y que acepten el principio de que Canarias se
constituya en el futuro en una República Federal, laica y social, fuera de todo
pacto militar extranjero, aceptando el principio de neutralidad positiva, libre
de bases extranjeras o pactos militares y formando parte del continente
africano y de la organización de la Unidad Africana.
Precisamente, el CNC,
hace años, publicó en este periódico digital y en el periódico independiente El
Día, el Anteproyecto de Constitución que fue publicado durante seis meses -sep.
2007/marzo 2008-, que puede servir de base para llegar, antes de la próxima
independencia, a un pacto nacional, pues debemos evitar los errores que se han
cometido en nuestro continente hace 50 años, fecha en que se alcanzaron las
primeras independencias. El ejemplo más evidente fue la independencia del Congo
belga y el desastre que siguió al asesinato del primer líder de la revolución,
Patricio Lumumba, por el colonialismo belga y sus esbirros en su ex colonia.
Los colonialistas belgas no podían dejar vivir a un líder africano que
denunciaba a la opinión pública internacional los crímenes que había cometido
en el Congo la monarquía belga. Para ello se valieron de políticos congoleses a
su servicio, como Kasabubu, Tchombé
y después el militar Mobutu, que acabaron vendiendo
el Congo a las multinacionales y potencias extranjeras. También el colonialismo
portugués, antes de abandonar sus colonias, había asesinado a sus mejores
líderes: Eduardo Mondlane, de Mozambique, y Amilcar Cabral, del PAIGC. Precisamente, el asesinato de
Cabral fue organizado por los fascistas portugueses, y especialmente por el
general Spínola, que quería por encima de todo que el
PAIGC abandonara la idea de una República conjunta de Guinea y Cabo Verde.
Cabral sabía que Portugal y la OTAN harían todo lo posible para separar el
archipiélago del contexto africano, pues era fundamental para el colonialismo
portugués y para la OTAN, sobre todo, debido a la importancia del aeropuerto de
la Isla de Sal, en Cabo Verde, que unía la línea de África del Sur con Europa y
los cables submarinos internacionales de comunicaciones. Los que estuvimos en
el entierro de Amílcar, en 1973, y después en el juicio contra los militantes
guineanos traidores que habían colaborado en su asesinato, en Conakry,
teledirigidos por el general fascista Spínola,
comprendimos la importancia de Cabo Verde en el contexto de la lucha de
liberación africana y preveíamos los peligros que se iban a presentar para
mantener la unión de estos dos territorios dentro de la OUA, es decir, dentro
de la política africana. Años después, cuando en Guinea Bissau se sucedieron
los golpes de Estado y maniobras oponiendo a los grupos tribales más
importantes (Balanta, Fulani, Mandinga, Pepel) y divisiones del PAIGC, sabíamos que en el fondo se
buscaba la división del territorio y la creación de la República de Cabo Verde,
separada de Guinea Bissau, para mejor controlarla y para que cayera poco a poco
dentro de los planes del imperialismo internacional, de la OTAN y de Europa. Por
desgracia, en los momentos actuales, el Gobierno de Cabo Verde ha olvidado el
combate revolucionario de Amílcar Cabral y sus sueños políticos unitarios, así
como lo que significó el PAIGC, en el combate por la liberación de nuestro
continente. En estos momentos, bajo la presión de las multinacionales que se
están instalando en este archipiélago africano y de las empresas españolas
sobre todo, está participando en una maniobra internacional reaccionaria para
favorecer el imperialismo y los planes de la OTAN, así como de la Unión
Europea, para crear una operación fantasma de creación de una llamada Unión de
las Islas Macaronésicas. Dentro de este plan se
encuentran los presidentes de los gobiernos españoles y portugueses, Rodríguez
Zapatero y Aníbal Cavaco Silva, contando con la
colaboración de los políticos portugueses obedientes de los archipiélagos
portugueses de Azores y Madeira y con la colaboración del grupo autonomista
canario, Coalición Canaria, y su actual presidente, Paulino Rivero, al servicio
de España y de Europa en esta maniobra colonialista.
El responsable de
política exterior en sus relaciones con África del gobierno autónomo canario,
Pablo Martín Carbajal, en unas declaraciones a un periódico local en Tenerife
dijo a este respecto: "Los contactos se han intensificado en los últimos
meses. La propuesta es por ahora sólo un concepto, una ilusión. Hay que
definirla, pero ha avanzado más que nunca y nos parece interesantísima".
Su colega Elsa Casas añade que Cabo Verde se ha implicado tanto porque ha visto
en la Unión de Islas Macaronésicas una oportunidad
para entrar en la Unión Europea. Casas recordó que el mismo Paulino Rivero ha
comentado en varias ocasiones su respaldo a una integración mucho más estrecha.
Ha defendido esta solución en los diferentes encuentros que se han puesto sobre
la mesa durante su presidencia de las RUP.
Todo esto es una
maniobra que se está fraguando y que va contra los intereses del continente
africano y contra la liberación de Canarias. La ministra de Hacienda de Cabo Verde,
Cristina Duarte, con anterioridad vicepresidenta del Citibank en Angola,
favorece toda esta política de apertura a las multinacionales, a la
multiplicación de empresas de servicios, entre otras algunas empresas canarias
que quieren controlar el sector turismo, con la permanente afluencia de cientos
de millones de dólares en concepto de préstamos y ayuda al desarrollo y contra
la pobreza, liberados por la Unión Europea, Estados Unidos y los organismos
multilaterales de asistencia financiera, que imponen sus draconianas
condiciones, como se puede suponer. El abandono de los principios de
independencia de este país africano hace que el actual gobierno caboverdino haya llegado a especular con el ingreso algún
día en la UE y están considerando la posibilidad de adoptar el euro como moneda
oficial del país, con las consecuencias que se pueden suponer sobre el control
de este país por los países y multinacionales europeas. Este fue uno de los
asuntos abordados durante la II Reunión de Alto Nivel Canarias-Cabo Verde,
celebrada en Praia. En cierta prensa digital que
recoge esta reunión se dice: "En este sentido, el presidente del Gobierno
de Canarias, Paulino Rivero, se felicitó por los resultados de la II Reunión de
Alto Nivel, en tanto confirma la consolidación de las relaciones con Cabo
Verde, que pueden proyectarse a la Unión Europea a través de las Regiones
Ultraperiféricas (RUP)".
Creo que es necesario
que la opinión pública canaria esté al corriente de todos estos manejos y sus
consecuencias para la causa de nuestra independencia nacional. La España
colonial no descansa y está dispuesta a todo por no perder Canarias, valiéndose
para ello de colaboradores, como ha sucedido en todas las ex colonias, con las
consecuencias graves para el futuro de estas naciones. Francia no se quedó
atrás en estos crímenes, y el ejemplo más claro fue lo que hicieron con el
Camerún, liquidando físicamente a casi todos los combatientes de la Unión del
Pueblo de Camerún, con la ayuda del ejército francés, sin que olvidemos los
desastres que dejaron en Ruanda, Burundi y Uganda franceses, belgas e ingleses.
No cabe duda de que la
monarquía española ha tomado recortes de estos manejos
coloniales y que no dejará tan fácilmente esta colonia, aunque lo exijan las
Naciones Unidas. Ya está buscando Madrid por todas partes grupos canarios
enemigos de nuestras libertades, aventureros sin pedigrí de independentistas y
políticos que se han aprovechado de todas las situaciones para mantener su
influencia, directa o indirecta, sobre Canarias. Pero nosotros tenemos
confianza en la gente de nuestro pueblo, de diferentes tendencias políticas,
pero que ve posible un futuro libre e independiente en una futura democracia
republicana federal. Por ello, nos gustaría que se organizasen rápidamente
estos partidos políticos serios que preconizamos con ramificaciones en todas
las Islas, los cuales podrán en su día jugar el papel que les corresponda en
nuestra República Federal y en nuestra Asamblea Nacional Legislativa. Cuanta
más fuerza tengan estos partidos serios consolidados, mejor para nuestra causa
nacional, y así podremos desplazar a esos partidos españoles que imperan en
Canarias ahora y que son apéndices de sus centrales de Madrid, así como a los
autonomistas ultraperiféricos europeístas.
Precisamente, la IV
Comisión de las Naciones Unidas y la Secretaría de la Unión Africana verán con
sumo interés el surgir de estos partidos de todas las tendencias políticas,
pero como partidos independientes que apoyan la independencia nacional y que no
dependen de la España colonial. Estos partidos, en acuerdo con el Congreso
Nacional de Canarias, brazo político del MPAIAC, y otros partidos
independentistas serios y organizados, podrán desde ahora convertir este
Anteproyecto, que ha sido publicado en su día a través de este periódico
independiente y enviado a las organizaciones internacionales, en el Proyecto de
Constitución de la República Federal, que una vez aprobado y publicado será
presentado de nuevo a los organismos internacionales citados y la España
monárquica colonial tendrá que tenerlo en cuenta si quiere irse de aquí por la
vía pacífica -cosa que dudamos-, que es lo mejor para defender sus futuros
intereses en Canarias y en el continente africano, con una nueva política
anticolonial y moderna, adaptable al siglo XXI y dejando de lado su vieja
política colonial y medieval del siglo XVI, de cuando la vergonzosa conquista
de Canarias y el tráfico de esclavos de nuestros antepasados.
Sabemos que los
políticos enchufados que han vivido del cuento en partidos españoles o
autonomistas se van a oponer, pues temen perder sus prebendas y negocios, pero
la historia siempre va hacia adelante y no hacia atrás y deben saber que,
manteniéndose en sus actuales posiciones colonialistas y de colaboración con la
monarquía española, en su día, el pueblo los meterá de lado y despreciará y no
podrán intervenir en la construcción de nuestra República Federal.
* Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de
Liberación Nacional de Canarias, el MPAIAC
Publicado en el periódico El Día del 10-07-2010