República federal, democrática, laica y social
Antonio
Cubillo Ferreira *
El
concepto socialismo, en términos generales, presenta muchas ambigüedades y se
presta a confusiones, por lo que debemos clarificar lo que esto representa para
nosotros, los canarios. En política, el uso de los conceptos es fundamental y
nosotros debemos aclararlos desde ahora para que nuestros militantes y amigos
nos puedan ayudar de una manera dialéctica. Ya hemos dicho en un artículo
anterior publicado, el 21 de noviembre [1], que el nacionalismo es, históricamente, una
ideología de derechas, aunque el concepto tuvo connotaciones patrióticas y
revolucionarias en el siglo XIX en Europa, pero
después vino el siglo XX, con los nacionalismos
alemán, italiano y español, y se cambiaron los conceptos en tristes realidades,
por lo que en esta colonia no se puede hablar de nacionalismo sino de
independentismo. En la Alemania de 1933, el nacionalsocialismo aglutinó ideas
de izquierda y derecha y miren cómo acabó.
Antes
que nada, lo que debemos precisar nosotros, los canarios, es el concepto de
nación, que tantas veces hemos repetido y que debe quedar bien claro, pues
nuestro pueblo, que lleva seis siglos colonizado, no conoce bien lo que
significa ser ciudadano de una nueva nación, libre e independiente, la
República Federal Canaria, nuevo país africano en el África noroccidental. Se
trata de una entidad étnica nueva que va a ser la Nación Republicana Federal
Canaria.
Esta
nueva comunidad va a tener sus rasgos específicos definidos, no importa si
tiene más o menos kilómetros cuadrados y si en vez de un territorio continuo
está compuesto de siete islas y seis islotes más un mar territorial de miles de
kilómetros cuadrados. Tenemos una lengua común actual, unos rasgos culturales
comunes y unas particularidades diferentes en cada isla, aunque la mayoría de
nosotros tenemos padres o antepasados de todas las islas. Si no hay una unidad
política definida, es porque al ser una colonia los partidos dominantes de
siempre, de izquierda, centro o derecha, son apéndices de los partidos
españoles, que son los que siguen mandando en este territorio conquistado por
la fuerza en el siglo XV.
Si hay
en principio esta unidad, hay que estructurarla para transformarla en una
unidad combativa y revolucionaria, que rompa las viejas y decadentes
estructuras coloniales. En los tiempos actuales, el pueblo canario se siente
enriquecido con todos aquellos hijos que han nacido en Canarias y que van a
luchar al lado nuestro, por el derecho de que internacionalmente les otorga el
"ius soli",
porque han nacido aquí. El "ius sanguinis" nos une con nuestros antepasados y todos
los canarios, estén donde estén en el mundo, saben que pertenecen a nuestro
pueblo y van a sentirse orgullosos de ello, aunque haya vergonzosas excepciones
como siempre. El canario es muy apegado a su tierra e incluso a su isla, y esto
es una característica nacional, pero esto se resuelve con el sistema que
venimos preconizando, cual es la República Federal, que por cierto es lo más
avanzado en sistemas republicanos modernos. Cada isla tendrá su propio
parlamento y gobierno -que dictará sus leyes y reglamentos insulares-, por
pequeña que sea, pero la República Federal es la que tendrá la Asamblea General
Legislativa, de donde saldrán las leyes federales y sociales que protegerán a
todos los ciudadanos.
En
nuestro Anteproyecto de Constitución que publicamos en el periódico EL DÍA
(septiembre
En
Canarias, esto no sucede así, por lo que podemos construir esa nación que todos
deseamos (menos la monarquía española). Si sabemos plantear el que nuestro
pueblo o las fuerzas políticas independentistas y sociales constituidas o por
constituir acepten un Proyecto de Constitución que dé satisfacción a la mayoría
del pueblo y de sus componentes geográficos que son las siete islas, con este
documento iremos a las Naciones Unidas para decirles: "Señores: ya estamos
preparados para transformar este proyecto en Carta Magna con el beneplácito de
dicha organización internacional, ya que queremos formar parte de las naciones
del mundo y nuestra Constitución es democrática, laica y social. Nuestra
constitución nacional va a permitir la defensa de los intereses populares y
sociales y el florecimiento de la democracia, no como ciertas constituciones de
países de esas Naciones Unidas, que son regímenes o dictaduras, o repúblicas
hereditarias, contrarias a los sistemas democráticos y al respeto de los
derechos humanos".
La
nación como aspiración concreta existe en Canarias desde hace 45 años y como
toda realidad social aparece como una realidad en movimiento, a pesar de los
enemigos seculares. Prueba de ello fueron las luchas gloriosas de los años 70 y
últimamente la unidad en las manifestaciones populares, como la del 24 de
octubre de 2009 en la ciudad de Aguere, bajo una sola
bandera y una sola consigna unitaria: descolonización e independencia. En las
naciones europeas, por ejemplo, la nación surge de las luchas de clases o de
las luchas contra las monarquías dominantes en los siglos XVIII
y XIX. En las colonias no se da este fenómeno, ya que
la base es la sublevación del pueblo sometido contra el colonizador secular y
contra las multinacionales que se han instalado en dichos territorios, ayudadas
por el colonialismo. Este es un factor que debemos tener en cuenta en el
desarrollo de nuestra lucha en este siglo XXI. La
situación estratégica de Canarias ha posibilitado la instalación de estas
entidades internacionales que, como es lógico, van a apoyar a los
colonialistas. En el mundo global en el que estamos, el colonialismo español,
que es quien nos coloniza, se va a volver extremadamente peligroso, ya que la
crisis económica mundial afecta a todo el sistema capitalista español, que,
además, es un sistema monárquico que tiene que defender dicho sistema político.
Nos encontramos con que partidos políticos españoles que eran republicanos
defienden ahora el sistema español de la monarquía franquista, y ese sistema
necesita de sus colonias, en particular de Canarias, donde obtiene múltiples
beneficios, además de querer seguir explotando nuestra situación estratégica
que controla las grandes rutas atlánticas y africanas y a través de nuestros
puertos africanos seguir participando en el lucrativo comercio de armas y
minas, como ya en su día lo hizo el gobierno del PSOE, cuando la guerra
Irán-Irak.
La
manifestación del 24 de octubre marcó una etapa en la lucha de los
independentistas canarios. Eso de concentrar cientos de niños, jóvenes y
mujeres más viejos militantes de hace más de 40 años ha sido fundamental. Se
vio al pueblo, trabajadores, estudiantes, campesinos, jóvenes abogados y
estudiantes de colegios y universidades, parados y gente de la calle,
intelectuales comprometidos y esto, esto ha dado miedo a Madrid, y, si no, vean
cómo la prensa española en Canarias y prensa amarilla se ha desatado contra el
independentismo y contra los periódicos que publicaron la verdad de la
manifestación y hasta militares de alto rango han salido a la palestra para
advertir a los independentistas. La metrópoli había considerado que, por una
fatalidad de la historia, este pueblo estaba dormido, encerrado en una prisión
de costumbres y miedos. Sin embargo, el trabajo de 45 años de luchas reivindicativas
ha ido creando un grado de conciencia que es la que está moviendo a nuestro
pueblo, al pueblo de la calle sin esperanzas, que ha visto que con la
independencia y la soberanía se puede convertir, de pueblo colonizado hace seis
siglos, en pueblo soberano, en nación, en una República Federal Canaria,
democrática, laica y social.
* Presidente del
partido Congreso Nacional de Canarias, brazo político del Movimiento de
Liberación Nacional, el MPAIAC
E
mail: cubilloantonio@hotmail.com cnc@elguanche.net
Publicado en el periódico El Día, 12-12-2009
[1]Nacionalismo o independentismo
[2]Anteproyecto de la
Constitución de la República Federal Canaria