Felipe González, lo que va de ayer a hoy (Marruecos)

 

Juan Jesús Ayala

 

Si existe personaje trasvestido, políticamente hablando, es este Felipe González de hoy. Recuerdo que antes de ser presidente del gobierno, escribía y pregonaba por cualquier lugar que el PSOE, del cual era su secretario general, era un partido que defendía la autodeterminación de los pueblos de España y que defendería hasta la saciedad lograr que el Estado español se convirtiera en un Estado mas allá del federal, en confederal. Estas manifestaciones tan enfáticas y teñidas, como se ve, de demagogia son agua pasada. Hablar hoy y debatir dentro del PSOE sobre la autodeterminación es poco más o menos que darle un significado de retrógrado al que vaya por ese camino, aunque Montenegro no este muy lejos.

Cuando se culmina la Marcha Verde, con la estampida de España en el año 1975, se presenta nuestro personaje, al año siguiente de 1976, invitado por el Frente Polisario en la tribuna que se montó en las arenas de Tinduf y con toda crudeza y vehemencia enfatizó su repulsa al acuerdo de Madrid y que el PSOE estaría hasta la muerte con el pueblo saharaui, y que un país sanguinario y liberticida (vocablo que le gustó siempre) como era Marruecos no tenía derecho alguno sobre el territorio del Sahara Occidental y que lucharía y apoyaría hasta el final para lograr se verificara el derecho a su autodeterminación y escaparse de las garras de un régimen medieval y torturador como el de Hassan II .

Andando el tiempo y en una entrevista que se le realizó el año 2008 ya no dice lo que dijo; todo lo contrario. Se explayó en elogios a la monarquía alauí y en las exquisiteces de una política, la ejercida por Marruecos, a la que le debía máximo respeto y que le deslumbraba porque estaba entrando en la modernidad, dejando atrás viejos tufos medievales .Y es así, dado que sus visitas a ese país eran y son frecuentes y según nos cuentan hasta se ha fabricado una gran mansión en las playas de Marrakech.

Pues bien, de apoyar decididamente al Frente Polisario a la consecución de la victoria final en el año 1976, hasta las reverencias hacia Marruecos en el año 2008, el viraje es altísimo y hasta confuso. Estas cuestiones tratadas así con desparpajo pero sin tener argumentos creíbles ni en sí mismo es lo que motiva que la política en manos de ciertos políticos desmerezca, cause perplejidad y se den puntapiés no solo a la memoria histórica, sino a la propia memoria de las personas cuando representan altas instancias gubernamentales

Felipe González tiene muchas sombras que envuelven su vida pública, ahora está inmerso en la cuestión del GAL, donde la contradicción es imperante y seguramente será por la amnesia retrógrada, que es la que nunca se pierde, salvo raras excepciones, como es el caso.

Pero lo que parece evidente es que Tinduf queda lejos hasta para el actual gobierno español, que no sabe qué hacer, y es el balbuceo y la ambigüedad lo que se pone en evidencia. Lejos quedaran algún día las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla, ya consideradas provincias de Marruecos, como lejos, más lejos aun quedara la reivindicación de las islas y la lucha que se tendrá que sostener para poner las cosas en su sitio sin saber cuál vaya a ser

Con políticos comprometidos con no se sabe, con posicionamientos contradictorios no cabe duda de que cualquier cosa será posible y, sobre todo, con los acontecimientos que se desarrollarán en el norte de África como campo de operaciones contra el terrorismo islámico y con los pretextos y justificaciones con vistas a proteger a este o aquel territorio. Esperemos que Canarias no sea uno de esos territorios a proteger.