FELIZ
NAVIDAD
CON
MUCHÍSIMA IRONÍA
Domingo
M. Guerra Hernández
Deseo que el lector lea el siguiente
escrito con muchísima ironía, nacida de la frustración que como ciudadano
siento a diario por lo que juzgo una mala gestión por parte de nuestros
dirigentes. Me he centrado primordialmente en el Ayuntamiento de Las Palmas de
Gran Canaria, pero finalmente tengo para todos.
En
el día de hoy quiero desearles una feliz navidad, a todos aquellas personas que
prefieren colocar unas lámparas nuevas en el paseo de la playa de las Canteras,
antes que dar de comer a todos aquellos que por una razón u otra se han quedado
sin trabajo y sin prestación por desempleo o que simplemente su pensión no le
da para comer al tener que pagar impuestos, agua, luz, la comunidad etc...
Feliz
Navidad, también a todos los empresarios que de un modo u otro han aprovechado
ésta crisis para cerrar las puertas y dejar sin empleo a muchos trabajadores,
mientras ellos disfrutan de grandes casas o coches de último modelo. Y sobre
todo también aquellos que aprovechando que el barranco Guiniguada
pasa entre Triana y Vegueta, amenazan a los
trabajadores directa o indirectamente con gestos y palabras con el clásico, o “haces
esto o en el paro hay muchas personas que están deseando ocupar tú lugar”.
También para
aquellos que han decido que éste año no haya Flores de Pascua en nuestra
Capital porque han pensado que el ahorrarse ese dinero y el del alumbrado
navideño suponen un gasto superfluo que conseguirá mitigar el dolor que pasan
familias en su casa, por no tener una persona adecuada que de alguna forma de
asistencia a los enfermos que necesitan cuidados paliativos especiales.
Feliz
navidad, como no, a todas aquellas personas o consejeros del grupo de gobierno
capitalino de Las Palmas de Gran Canaria, que velan, como no podría ser de otra
manera, para que ni una sola de las subvenciones haya sido devuelta, y porque
aquellas que si lo han sido por negligencia hayan depurado responsabilidades.
Feliz
navidad, también para aquellos estamentos que se preocupan tanto por nuestro
patrimonio histórico, por aquellos que no les importa llenar los barrancos de
cemento un bello paisaje que atraerá sin duda a los senderistas del plan de
turismo rural que quiere llevar a cabo el ayuntamiento capitalino. Quiero alzar
mi copa en un brindis navideño por aquellos que se afanan en arreglar por
ejemplo la depuradora del Barranco de Tenoya, para que no se viertan aguas
fecales barranco abajo terminando en el mar, contaminando sus vertidos nuestro
admirable litoral llegando hasta Las Canteras.
Deseo además
compartir el mazapán con aquellos que destruyen nuestro patrimonio, que como
consecuencia de
También
feliz navidad a aquellos que siguen pensando que ocultando la verdad del
municipio de San Lorenzo, se resolverá el problema. A aquellos que creen que
con medallas y supuestas dignificaciones se tapa la boca a un movimiento
ciudadano que denuncia la crueldad de una realidad histórica, como fue la de
arrebatar por la fuerza de las armas todo un municipio, y no un simple
“pueblo”. Se argumenta la denominación de pueblo y nunca la de municipio, desde
salones dorados con el fin de confundir a los ciudadanos, para que no distingan
entre el actual pueblo de San Lorenzo y el antiguo municipio de amplia
demarcación jurisdiccional, con el ánimo de desprestigiar a aquellos que no
bailan al son de los señoritos de la capital.
También
quiero compartir el turrón, aunque corra el peligro de “enñurgarme”
(léase si lo prefieren atragantarme), con aquellos que fomentan una
participación ciudadana de risa, sin carácter vinculante alguno respecto a la
opinión e ideas que proporciona el ciudadano. También deseo felicitar a la
solícita y eficaz área de Asuntos Sociales, por tardar menos de 6 meses en
responder a las solicitudes más básicas de sus ciudadanos, por contratar a
todos los asistentes sociales necesarios, por idear un plan en que se facilite
llevarles una comida caliente –aunque sea una- al día a personas mayores o
argumenten algún tipo de discapacidad para tener su sustento, por todos los centros de baja exigencia (o
también albergues) que han construido y puesto en funcionamiento tan pronto…
También deseo felicitar a quienes recién llegados al ayuntamiento rechazaron el
comprar nuevos vehículos oficiales –cuando ya se veía venir la crisis -, en
nuevas adquisiciones para sus despachos, redujeron el gasto de la factura del
móvil, aprobaron una ampliación de crédito para redecorar las casas
consistoriales y con todo ese dinero lo invirtieron en mantener un parque de
bomberos con medios, una abundante y bien pertrechada policía local, y un buen
sistema de comunicación como es el de guaguas municipales. En definitiva, deseo
felicitarles por lo bien que gestionan nuestros dineros.
Y para
finalizar, me acuerdo de el Aaiún.
Deseo además que se le realice el Cuento de Navidad de Dickens al rey Mohamed
VI, para que recobre así la memoria, y se lleve a cabo, ojo avizor de
A todos ellos les deseo una feliz navidad y
próspero año nuevo.