Feminidad en la causa independentista

 

 

Me impulsa la necesidad de recopilar  el excelente artículo de Victoria Dorta S., publicado el pasado domingo (08-03-2009) en el periódico EL DIA[1]. Es satisfactorio comprobar como, dicha columnista dominical, va madurando en sus reflexiones la noble causa emancipadora. Y, es que nuestra tierra, Canarias, -como dice el ilustrado Víctor Ramírez- al igual que una mujer maltratada bajo el tirano dominio del desvergonzado “patriarca”, España, debe aprovechar la favorable inercia de los tiempos que corren a fin de romper el contraproducente sometimiento. Ya lo argumentan los republicanos de Obama, quien sabe si con buenas intenciones, pero, ciertamente, es de las pocas afirmaciones claves que definen a un periodo histórico del cual estoy seguro que trastocará la estructura mundial (económica, social y política): «Thi is the moment» - ÉSTE ES EL MOMENTO -.

 

El texto al cual me refiero, el de Victoria, bajo la sugerente psicología femenil, matiza una demanda de descolonización en forma tan sutil y refinada que presume la original capacidad creativa femenina. ¡Cuán relevancia deberíamos mostrarle al aporte femíneo!.., es un auténtico valor añadido para el digno movimiento emancipador de nuestra patria Canaria. El buen amigo Eduardo, Guayre, siempre me ha comentado lo imperioso de alentar la participación de mujeres, en la lucha por la lógica de salvar y dignificar a otra entidad femenina, vergonzosamente mancillada; la tierra; la matria (patria); la nación. Rotundamente se hace necesario la capacidad de trabajo, entrega y sacrificio de nuestras compañeras, así como un punto de vista femenino; esa sutileza y ese tacto desnutrido en muchos varones.

 

El domingo, leyendo EL DIA, fue, para mí, una mañana de gratas revelaciones. Felicidades a Doña Victoria Dorta, también, felicidades a la compañera Aniaga Domínguez[2]. Así mismo a todas las mujeres que, desde siempre o en inicio, toman y están protagonizando una necesaria voz reivindicativa (¡descolonización, independencia, YA!). Ahí está, entre otras, el aporte de María Espinosa, y, además quiero recordar, como minúsculo homenaje dentro de éste artículo, que la única intervención demandando claramente DESCOLONIZACIÓN, entre todas las murgas de Canarias, fue de un grupo femenino, “Las Clónicas” [3].

 

No sé a que esperan los compañeros de ANC para acabar de animarla, a Aniaga, a fin de que termine por participar de forma activa en la organización. Pero, no me refiero a una contribución desde la tercera fila, más bien a tener verdaderamente en cuenta su criterio decisorio. Justamente, de las intervenciones de miembros de ANC, dentro del citado rotativo, tan solo he apreciado un llamamiento a la unidad política a través de la persona de Ainara Domínguez. Lo dicho, deberían tener muy en cuenta sus aportaciones ideológicas. La inteligencia femenina se hace necesaria para contrarrestar una cantosa inercia tribal, ansiosa del poder “absoluto” y de manejar “el cotarro”, evidentemente, producto “made in testosterona”.   

 

Pero bueno…, mujeres, hombres…, todos somos personas. Y, como bien argumenta Víctor Ramírez, nuevamente citando sus genialidades, en éstas adolecidas islas las personas decentes, irremediablemente, deben ser INDEPENDENTISTAS. Lo otro, el depravado y sumiso abrazo al sometimiento español, es un claro reflejo de los interesados esbirros, y en todo caso, de una cobardía absoluta respecto a la necesidad de enfrentarnos ante el injusto acatamiento colonial.

 

Para acabar. Dejándoles finalmente con el escrito de Victoria Dorta S. (Desde Bélgica), La Isla de Afrodita”, aconsejando su lectura, [4] siendo ésta amenamente ligera y digerible. Púes, comento una particular ocurrencia. Y, es que habiendo acudido a la presentación, el pasado viernes (08-03-2009), del imprescindible libro de Víctor Ramírez, “Canarias: ¿Genocidio Planificado?”, entonces, ¿Qué puedo decir de la agudeza de Víctor que ya no se sepa? Tal vez me esté enrollando demasiado, pero, tras disfrutar de la ilustrada charla de Don Víctor, el viernes, y, el domingo, del gratamente inesperado artículo de Doña Victoria, no se me ocurre otro atrevimiento, desde mi insalvable optimismo, que curiosamente interpretar y así manifestar un sugerente mensaje del destino: Víctor, Victoria… Que le voy a hacer si me hace ilusión descifrar, la casualidad comentada, como un envío de la providencia para animarnos, tal vez aludiendo que empezamos a estar en el camino hacia la definitiva victoria de nuestra causa; siempre con la ineludible garantía del necesario esfuerzo y trabajo conjunto, desde la colectividad.

 

[1]”La Isla de Afrodita” Victoria Dorta S. (Desde Bélgica

[2]Entrevista El Día, 8-03-2009Aniaga Domínguez

[3]“Las Clónicas”

[4]La Isla de Afrodita Victoria Dorta