Días de
alegría: el FMLN gana las elecciones en El Salvador
Rubens Ascanio Gómez *
A estas alturas, aún embriagados del éxito
de la manifestación del sábado 14, los que somos y nos sentimos de
izquierda nos debemos de congratular de la victoria del Frente Farabundo Martí
para
En las mismas, celebradas el domingo,
el candidato del FMLN, Mauricio Funes, periodista de 48 años, y el candidato a
la vicepresidencia Salvador Sánchez Cerén, uno de los líderes de la antigua guerrilla,
obtuvieron la mayoría de los votos emitidos a pesar de la campaña del miedo
lanzada por el partido derechista en el poder (ARENA).
Funes, en su discurso de presentación
decía “Podemos derrotar el miedo y permitirnos el derecho de ser felices.
Esta esperanza se expande como el fuego alimentado por un pueblo que empieza
una nueva historia para construir la patria de todos. El camino del cambio se
ha iniciado” y parece que el fuego prendió por todo el País.
Francis Fukuyama debe de estar tirándose
de los pelos tras su anuncio a inicios de los noventa a bombo y platillo del
“fin de la historia”... los “utópicos” como el nos definía siguen ganado poder
en el Planeta y el neoliberalismo está en
El FMLN es heredero de las luchas sociales
y guerrilleras que fueron salvajemente reprimidas por la derecha y el ejército
entre 1980 y 1992.
Tras un esperado cese el fuego, el FMLN ha
ido entrando en una vida política pública y ganando, elección tras elección,
mayores apoyos en los distintos municipios del País.
La victoria de Funes es el resultado de
ese esfuerzo ingente que llega desde los guerrilleros caídos o el Monseñor
Romero (uno de los tantos militantes de
El Salvador acaba así con veinte años de
gobiernos de derecha ultraliberal (¿cuándo podremos decir nosotrøs
algo parecido?) que han generado graves problemas sociales y económicos en el
País.
Sin duda este éxito electoral se enmarca
en una tendencia general Latinoamericana a la que tal vez la crisis del
sistema capitalista, que se vive actualmente, logre acentuar.
El FMLN hace historia en diecisiete años
de la lucha armada y la selva al Palacio del Gobierno en San Salvador con el
lema “Nace la esperanza; viene el cambio”, una esperanza que no reside sólo en
Centroamérica, sino mucho más allá, incluso atraviesa fronteras y océanos.
Hoy es día de celebraciones, a partir de
mañana espero que las grandes esperanzas que ha despertado la victoria entre
los más humildes de El Salvador se concrete en un gobierno para el pueblo.
Ojala no decepcionen a nadie (sólo a los
poderosos).
* Miembro de Alternativa Sí se puede por
Tenerife
Canarias,
17-03-2009