Fomentan golpe de estado en España

 

La huelga general y la salida masiva a la calle es la única respuesta para evitar el triunfo del golpe de estado, otro golpe de timón más de los fascistas que sólo les interesa la democracia cuando ganan, junto con el 23-F, el pacto del PPSOE contra la aprobación del plan Ibarrexte por el parlamento vasco y la descalificación del referéndum catalán a favor del estatut o el mantenimiento de Canarias en la OTAN sin tomar en consideración la decisión democrática del pueblo canario de no pertenecer a esa organización político-militar en marzo de 1986, otro golpe de timón, repetimos, para mantener el régimen heredado de Franco.

 

El ministro de fomento, el señor Blanco, que no nació en el Ferrol del Caudillo, pero casi, ex estudiante de derecho a distancia, se ha hecho íntimo de los controladores aéreos, a los que descalifica continuamente ante la ciudadanía en base a sus emolumentos, como si el ejerciera de ministro sin ánimo de lucro y todo ello sin rendir cuentas de su gestión y malas mañas, norma general, dicho sin segundas, en el gobierno del que forma parte, sustentado por el PSOE, partido de la burguesía española junto con el PP, ambos brazo político del reino, y la inestimable ayuda de Coalición Canaria y Partido Nacionalista Vasco.

 

Los controladores aéreos hace tiempo que vienen denunciando las condiciones sociales precarias en las que vienen ejerciendo su trabajo, dejando claro ante todos los que han querido oírlos que no es salario lo que reivindican sino una reducción en su horario de trabajo, que ellos también tienen derecho a vivir y a disfrutar de la vida, en resumidas cuentas a descansar después de agotadoras jornadas, descanso que  sin duda redundaría en feneficio de los usuarios del servicio. O  lo que es lo mismo: que la actual plantilla no puede atender las demandas del tráfico aéreo en el estado español.

 

Los aeropuertos canarios son de los pocos rentables de los mal gestionados por España (20.4 millones de euros de beneficio en 2009). Probablemente por eso y porque el gobierno colonialista del medieval reino de España necesita paliar el déficit del aeropuerto de Madrid-Barajas (300 millones de € en 2009 y más de seis mil millones de déficit acumulado) a costa de la seguridad de los viajeros y de la demonización de los controladores aéreos, contra los que el ministro de fomento, que cada vez queda más claro lo que fomenta, ha declarado una guerra con cuartel, están experimentando en Canarias el sistema  Automated Fingerprint Identification System (AFIS) y cuya mejor definición procede de un ex comandante de aviación para el que dicho sistema se usa en aeródromos particulares, fundamentalmente para el aterrizaje de avionetas, cuyo piloto lleva un walki-tolki para comunicar con su mujer cuando va a aterrizar y la misma le da el visto bueno si no hay gallinas en la pista.

 

La muy limitada y falsa autonomía de Canarias ni siquiera tiene competencias en un sector estratégico como el transporte aéreo, que se mal gestiona, reiteramos, desde la lejana España, obviamente en función de sus intereses, que desgraciadamente no son los de Canarias, cuyo control aéreo depende de otra monarquía, no menos medieval, que ejerce en Marruecos, la alahuita. Y fue precisamente el incompetente, con ambos significados, consejero de Obras Públicas y Transporte del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Hernández, de Coalición Canaria, quien comunicó en el también doblemente incompetente parlamento pseudoautonómico de Canarias, que el AFIS entraría en funcionamiento en dos meses, todo ello sin ponerse colorado y sin que se le desmelenara ni un solo cabello de su engominada cabellera, que si podría sucederle con el AFIS si no fuera que no viaja precisamente ni al Hierro ni a la Gomera, ni  probablemente a los restantes aeropuertos españoles en los que se pretende implantar el citado sistema automático de aterrizaje.

 

La que si se desmelenó, dicho sea respetuosamente, fue la parlamentaria herreña Isabel Allende, a la que felicitamos porque está a punto de ganar la partida pendiente de eliminar el AFIS nocturno, que calificó el experimento con los canarios y canarias, así como con nuestros visitantes, de experimentos con gaseosa, a lo que hay que objetar que no es con gaseosa, sino con personas.

 

La plantada de los controladores en el día de hoy es la excusa perfecta para  lanzar un dardo envenenado contra los trabajadores en general, militarizando las torres de control e irrumpiendo la policía nacional y la guardia civil en la asamblea de trabajadores de control aéreo, para lo cual una vez más se demonizó a los sufridos controladores ante los viajeros y sus familiares en particular y ante la ciudadanía en general mediante los medios de control de masas a su disposición y la megafonía de aeropuertos españoles y navegación aérea (AENA), por llamarlos de alguna manera, que continuamente comunicaba el “cierre del espacio aéreo en Baleares, Madrid, Barcelona y Canarias por el abandono masivo de los controladores de sus puestos de trabajo”. También sin ponerse colorados y sin temblarles la voz (a los de AENA, claro) ¿O si?

 

La huelga general y la salida masiva a la calle es la única respuesta para evitar el triunfo del golpe de estado, otro golpe de timón más de los fascistas que sólo les interesa la democracia cuando ganan, junto con el 23-F, el pacto de PEPESOE contra la aprobación del plan Ibarrexte por el parlamento vasco y la descalificación del referéndum catalán a favor del estatut o el mantenimiento de Canarias en la OTAN sin tomar en consideración la decisión democrática del pueblo canario de no pertenecer a esa organización político-militar en marzo de 1986, otro golpe de timón, repetimos, para mantener el régimen heredado de Franco.