DESDE ESTA ORILLA DEL GUINIGUADA
GANDHI, LIBERTADOR DE CORAJE
PACIFISTA
Félix M. Arencibia
Doramas Martín
está releyendo una biografía del Mohandas Gandhi
motivado por la celebración en estas fechas del Día de la Paz. El treinta de
Enero se conmemora el aniversario del asesinato del gran maestro indio a manos
del fanático hindú Nathuream Godse.
Mientras Doramas relee, fuera, el sol de la tarde
duerme aún la siesta sobre las melenas de las inquietas palmeras.
Piensa que a Gandhi se le conoce más por su
pacifismo que por su coraje personal para elegir la no-violencia como método de
trabajo para alcanzar la justicia y la libertad. Sí, porque hay que tener mucho
coraje y valentía para enfrentarse a pecho descubierto con todo un Imperio
Británico. Él, con su aspecto famélico, que decía que cuando niño: “Era muy
miedoso. Tenía miedo a los fantasmas, bandidos, serpientes. La oscuridad me
paralizaba...”
Todo ello para Doramas
Martín resultaba un contrasentido. ¿Cómo
había germinado aquel hombre al que consideraba uno de los seres más
valerosos? Todo esto bullía con gran fuerza en su mente. ¡Gandhi que de niño
había sido la de un tímido enfermizo! Todavía casi un chiquillo se casa con una niña como era costumbre en su
época y ambiente. El pertenecer a una familia acomodada le permite estudiar la
abogacía en Londres. Posteriormente reside en Sudáfrica donde se rebela contra
las leyes injustas emanadas del racismo europeo. Práctica su ya conocida desobediencia civil, tan seguida después.
Eligió el satyagraha, “la fuerza de la verdad y el amor”, cono herramienta de su trabajo por la
justicia y la libertad.
Más tarde volvería a su patria, la India.
Trabaja por la independencia y libertad de su pueblo. El profesor recuerda las
palabras de su gran maestro Gandhi: “Para mí, patriotismo rima con humanidad.
Soy patriota porque soy hombre y
humano... El patriota es tanto menos patriota cuanto más se manifiesta
como tibio humanitario”. ”Nuestra no-colaboración no se refiere a los ingleses
ni a Occidente, sino al sistema que los ingleses nos han impuesto y la
civilización materialista que fomenta la ambición y la explotación de los más
débiles”.
Hay que tener mucha valentía y coraje, se repìte Doramas, para sufrir
prisión, soportar huelgas de hambre arriesgando su propia vida, aceptar la
pérdida de su esposa en la cárcel,
llevar a cabo la Marcha de la Sal y su campaña de satyagraha...
La clave cree Doramas que está en que con su ejemplo
conmovió las fibras más sensibles del ser humano. Su tozudez dio como resultado
entre otros tantos logros: la libertad de su gente del yugo colonial británico.
Su forma de trabajar por objetivos libertarios no fue algo que se inventó,
según él, ya estaba en la esencia del ser humano desde el principio de la
humanidad. Los “hombresluz”, los líderes, de todas
maneras, no son nada sin los pueblos, pues éstos dan sentido a su actitud
solidaria ante la vida.
El sol ahora se va desangrando allá sobre
las siluetas de los Roques. Martín sale a dar un paseo entre los rojos, verdes
y fantasmas de sombras que aparecen por momentos sobre la tarde que va huyendo
hacia los negros de la noche. Se queda meditando los versos del nuestro poeta
Domingo Rivero:”Son nuestras vidas, / como las olas, afán y espuma. / Las olas
nacen, diciendo “ahora, / y pronto mueren diciendo “nunca”.
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