“LA CAMA SIN JACER” DE MARIQUILLA EL PINO LA DE SAN JOSÉ: GARZÓN, RUBALCABA:
DEMOCRATAS DE TODA UNA VIDA.
Miguel Ángel Díaz Palarea
Hasta que la Audiencia Nacional no desaparezca
para los supuestos delitos políticos no habremos conseguido una democracia, en
sentido estricto, en el Estado Español; lo demuestran los últimos
acontecimientos protagonizados por el Juez estrella Garzón en su cuadrilla del
amanecer que campa por Euskadi. Allí el PSOE esta amancebado con la derechona
del PP para consumar el secuestro de la voluntad de aquel pueblo valiente. No
conforme con impedir la presencia en las elecciones a ciudadanos libres, desde
mi punto de vista, por ser independentistas, ahora llegan a consumar el amaño
de tramposos. Como el viejo TOP, Tribunal de Orden Público de tétrico recuerdo,
ataca las ideas nacionalistas y las encarcela, vulnerando, desde mi modesta
opinión, elementales derechos humanos.
Me han pasado encuestas que se barajan en
Euskadi y demuestran que de celebrarse ahora elecciones libres barrerían del
mapa al pacto contranatura PSOE-PP en aquel país; pueblo que para ser
auténticamente libre y soberano debe contar con el legítimo derecho a elegir en
libertad su destino dentro de esta monarquía impuesta por el genocida Francisco
Franco Bahamonde.
Me quito el sombrero ante muchas de las
acciones del que casi llegó a ser ministro con Felipe González en la podrida
época del Gal. Me congratulo en su tesón cuando se trata de delitos contra la
humanidad que se hayan cometidos en otros países o en otras épocas; pero como
dice la canción y en casa “la cama sin
jacer” de Mariquilla el Pino la de San José, cantada con el estilo
inigualable de Mary Sánchez y los Bandama. El juez
deja mucho que desear con su flamígera espada de Cid Campeador en Euskadi; no
comparto en absoluto, como tampoco lo comparte la mayoría del pueblo vasco, las
últimas detenciones, entre otras la de
Arnald Otegi y la del ex secretario general del sindicato LAB Rafael
Díez Usabiaga.
El guapetón de Rubalcaba. Más feo que Picio,
aunque distinguidas y puretillas políticas en activo opinen distinto, dicen que
el ministro “las pone”. Me temo que
no les pone precisamente sus atributos viriles. Según mi respetuoso parecer
estoy por pensar que quizás las pone la llamada erótica del poder y de eso el Ministro de Interior sabe cantidad y bastante nos podría contar del
Terrorismo de Estado. El adonis de Rubalcaba debe dejarse de dar opiniones
cuando su valoración democrática, por su pasado, está en cuestión. Opino, como
ciudadano libre, que Rubalcaba, por su puesto institucional debería dejar de
insultar a los nacionalistas vascos, cerrar su boquita barbada y repasar los
telediarios de aquella época no muy lejana cuando, cantando canciones de
colegio de monjas, acompañaba con sus cuates, de manitas, al delincuente de
Barrionuevo al talego; me temo que aquel proceder de camarada algo tenía que
ver para que el ínclito ministro de desorden público de Felipe González cerrara
el pico en cuanto a los sumideros y detritus del Estado y sus sicarios en el
Gal. De aplicársele la misma vara de medir que se aplica con rigor facha -así
lo pienso- en Euskadi quizás él debería visitar el trullo, como en su momento
lo hizo el bonachón de Barrionuevo, compañero de Consejo de Ministros y
deberían hacerle compañía algunos otros “demócratas de toda una vida”. Pero yo
no le deseo nada malo, la venganza no me place y solamente le ruego que respete
los derechos humanos y, entre ellos, la libertad para participar o no en las
contiendas electorales y decir, opinar lo que sientan y deseen.
El juez Garzón va a tener el privilegio de
ser procesado, creo que no tienen huevos para condenarlo, precisamente por algo
que aplaudo, que ha hecho bien y con sentido común: tapar las vergüenzas a los
pesoistas que han gobernado y ahora gobiernan y no han querido compensar a los
luchadores por la legalidad Republicana que fueron muertos de un tiro en la
nuca por los falangistas. Falangistas y sus cuates que una vez muerto Franco
permanecieron y permanecen en el machito del poder. En ese campo me congratulo
con usted Señor Garzón, pero en el ataque a las independentidas vascos tengo
que mandarle mi más enérgica, aunque humilde, repulsa y recordarle de nuevo la
canción de Néstor Álamo de Mariquilla del pino la de San José: Y en casa “