Las "genialidades" del desgobierno y del Parlamento anticanario

 

Eduardo Vera *

 

Siguen sonando las estafas en el Time Sharing, también conocido como propiedad de tiempo compartido o multipropiedad. Tiene diversos términos, que en definitiva es un tipo de negocio de establecimientos turísticos que mezcla la propiedad y su disfrute por tiempo limitado. Diciéndolo de manera rápida: la persona compra un porcentaje de una propiedad pero con derecho a su uso en un tiempo determinado al año, el resto del año tienen el derecho a usarlo otras personas que también han comprado otro porcentaje de la misma propiedad, igualmente por un período de tiempo limitado.


El problema viene cuando en una economía de mercado corrupta, degenerada y liberal como la que tenemos, las prácticas no son precisamente honestas, llegando a caer parte de este negocio en el crimen organizado. Las estafas son multimillonarias y afectan a miles de europeos.


El 25 de marzo, Televisión Española ha sacado una noticia sobre este tema. La policía nacional española ha entrado a desmantelar un "antro" por una de estas estafas por parte de una empresa llamada IDENTITY, en Madrid. Lo curioso es que en las imágenes nombran a Tenerife, y supuestamente son filmadas unas personas acosadas por vendedores de este negocio. Paradójicamente en las imágenes de televisión muestran un folleto y en todas las promociones no sale ni la costa de Tenerife ni la de otro lugar de Canarias, sino en costas de La Península Ibérica. Hay que señalar que posteriormente en la web de dicho noticiario no se nombra a Tenerife pero si se hizo en directo por televisión a nivel nacional.


Cierto es que en Canarias existe este asunto, tenemos unas legislaciones hechas por el Gobierno de Canarias, pero claro, estando gobernados por quienes usan estas islas como si fuera una finca particular, pues ya sabemos lo que pasa, mucha legislación pero eso de cumplirla ya se sabe -del dicho al hecho hay un buen trecho-.


Lo que si me llama la atención es que parte de las personas que trabajan en este tinglado no son nacidas en Canarias, muchos de los trabajadores son foráneos al igual que los empresarios. Como bien sabemos, las autoridades Canarias no tienen potestad en materia de inmigración. Nuevamente volvemos a lo mismo, una "bufonada" de Estatuto de Autonomía.


Igualmente me parece curioso, que siendo una intervención policial en unas oficinas en la capital de la Metrópoli saquen un supuesto de estafa a turistas de Tenerife.


A menores de edad, este tipo de detalles pasarían desapercibidos pero a quienes somos adultos y hemos visto algo de mundo, nos hace tener dudas razonables de la integridad del periodismo. Televisión española, sin comerlo ni beberlo, ha dado un palo a la imagen de Tenerife y por ende a Canarias.


Lo cierto es que el crimen organizado se ha instalado en las dos últimas décadas en Tenerife, siendo uno de los aspectos horrorosos de la nueva situación de colonialismo permitido por el Estado español y por el gobierno cacique que tenemos en Canarias gracias a una ley electoral que vilipendia a los isleños.


Tal y como está el turismo en Canarias sufriendo una crisis, este tipo de noticias hacen un flaco favor al sector y si encima, desde dentro de Canarias el Gobierno sigue realizando prácticas graves de intrusismo, cediendo a las presiones de especuladores del cemento y el ladrillo; un desgobierno que cada vez que abre la boca los profesionales del sector nos echamos a temblar. Los disparates del Gobierno de Canarias como: quitar la moratoria turística, promover más construcción de camas, en vez de rehabilitar los cascos turísticos consolidados; igualmente y de modo desquiciado el querer construir más escuelas de turismo en Canarias, es un insulto y una ingerencia inaceptable en el sector turístico. Lo peor es que las "genialidades" del desgobierno y del Parlamento anticanario que tenemos, se pagan con el dinero de los contribuyentes.


Pienso que en Tenerife y Gran Canaria hay escuelas suficientes, y la planta hotelera que tenemos en las islas es la mejor escuela para prácticas que hay. Lo que hay que hacer es mimar y cuidar a nuestros isleños haciéndolos bilingües (como mínimo) e igualmente mejorar las escuelas existentes.


Finalmente, solo una inspección implacable con unos cuerpos policiales bien dotados y preparados podremos hacer frente a esta lacra. Pero para ello debemos tener potestades de Estado, es decir, control de nuestras fronteras y en inmigración, del mismo modo que unos medios de seguridad canarios integrados en nuestro archipiélago, la futura Policía de la República Federal Canaria.

 
* Diplomado en Empresas y Actividades Turísticas.

25 de marzo de 2009.