El Sáhara de Aminetou Haidar es nuestro Sáhara

 

Sergio Afonso Díaz

 

El Sáhara era español hasta que dejó de serlo, pero nunca debió dejarse que Marruecos lo ocupara por la fuerza y la coacción de guerra contra España, en el momento clave de la muerte de Franco y la debilidad del Estado español en expectativa de cambio.


En aquel momento España, sin contar para nada con la voluntad de independencia del pueblo saharaui al que hasta ese momento había colonizado y sometido, apadrinó el reparto de su territorio a dos mitades entre Marruecos y el recién creado estado de Mauritania (ambos francófonos). Mauritania se retiró de su parte y muchos creíamos que los saharauis podrían al menos ocupar la parte sur de su territorio, pero Marruecos no se conformó con invadir el norte, sino también lo hizo con el sur, construyendo la segunda muralla más larga del mundo tras la china, con recursos regalados por Francia y armas regaladas por España.

Evidentemente, Marruecos no tenía ni tiene los recursos suficientes para realizar estas inversiones y mantener los gastos que supone tener un ejército de 130.000, si no tuviera a un padrino como Francia, detrás, diciéndole lo que tiene que hacer en todo momento, ridiculizando a España, manteniéndola callada y con la cabeza gacha, por la colaboración contra ETA por el norte y la de "control" radical islámico por su sur marroquí. Máxime ahora, que Francia le consiguió una silla prestada a España en el G20..21 ó 22.


Desde luego España está quedando para la historia, de ejemplo de vergüenza como potencia descolonizadora, ahí está la Guinea Ecuatorial, El Sáhara y quien sabe cuando le tocará a Canarias, no creo que por independencia, como dice querer Don Pepito, sino por venta y abandono como hizo con estos dos recientes ejemplos de nuestra memorable historia. De hecho, cuentan que en los mapas de los grandes despachos oficiales de Marruecos, su imperio de futuro llega hasta el Sahel, incluyendo a Mauritania y a CANARIAS.


A algunos ilustres políticos disfrazados de demócratas y defensores de los Derechos Humanos, se les nota el plumero tarde o temprano, como a D. Felipe González, que después de veranear en Tánger (Marruecos) y de buscar el apoyo de Francia para presidir el Consejo de Europa (de manera infructuosa), se manifestó a favor de un Sahara marroquí, o al mismo alcalde de Las Palmas y ex-ministro con González, don Jerónimo Saavedra, que solo Alá y él sabrán sus gustos marroquíes.


Yo sin embargo, y la gran mayoría del pueblo canario y estoy casi seguro que también la mayoría del pueblo español, apoyamos la justa causa saharaui en contra del imperialismo Frances-marroquí.


En primer lugar, porque preferimos tener frente a nuestras costas a 300.000 amigos colaboradores que a 30 millones de súbditos subyugados, oprimidos y manipulados por un régimen absolutista que no solo no respeta los derechos humanos del siglo XXI, sino que no respeta ni los del siglo XVIII.


El espíritu de sacrificio del pueblo saharaui, de su condición pacífica, de su voluntad de buscar soluciones no violentas, que ha mostrado sufrido y ejemplar pueblo, son la mejor de las muestras de los interesados mal agoreros de que si se independizan se volverán de pronto radicales contra los canarios y españoles. Ya estarían ellos ocupados los pobres en levantar su país con alegría y esperanzas, para volverse lo radical que hasta ahora no han sido aunque los han provocado e invitado a ello continuamente.


Sin embargo Marruecos si se permite amenazar a España con exportarle radicales, para nuevos atentados, si se posiciona a favor de los derechos del Sahara o le pide y suplica que deje entrar a la señora Haidar.


Por esto, si España sigue acogotada por Francia por el norte, por Francia también (Marruecos), y debiéndole el arriendo de la famosa silla del G20...21,...22. Si no interviene la ONU o se pide ayuda y colaboración al que algunos llaman Mahatma Obama, que en el peor de los casos, sería mejor tirano que los que ahora tienen los saharauis, la cosa está de pena... hoy para los saharauis, pero... quién sabe si para los canarios en el próximo capítulo.


La historia pone a cada cual en su sitio y por muchos golpes de pecho que se vayan a dar los políticos españoles a mezquitas lejanas, ni Alá, ni Dios ni la historia los perdonarán por la ignominia que persisten en hacerle a ese gran, valiente y ejemplar pueblo saharaui.

 

Aminetou Haidar: " nuestro corazón está contigo y con tu pueblo, nuestra vergüenza está con el nuestro".


Salud y Buena Suerte.

 

 

Fuente: Publicado en La Opinión, 9-12-2009