Hermoso se pasó

 

Gregorio Morales López *

 

En unas declaraciones publicadas en la revista Lancelot, de Lanzarote, en febrero de 1993, don Manuel hermoso nos deja asombrados y en mal lugar a los canarios, al hablar, generalizando, sobre la opinión de todos los ca­narios. Se permite opinar sobre el pen­samiento profundo y el sentimiento de cada uno de nosotros, convirtiéndose en el portavoz de la opinión general del con­junto del pueblo canario.

 

Como yo formo parte de este pueblo y no estoy de acuer­do con lo manifestado por este autode­nominado portavoz, me permito exponer lo siguiente: si usted, don Manuel Hermoso, a pesar de haber nacido en Canarias, aunque hijo de espa­ñol, se siente español y europeo y ame­ricano y yo no sé cuántas cosas más, ese es su problema. Si usted no se siente canario, y así lo manifiesta, es interesante que lo diga cuantas veces mejor. Si usted, en lo más profundo de su corazón, se siente español o habitante del pueblo malagueño de Comares, como su señor padre, ese es su problema, no el de los canarios. Si usted, además, a pesar de haber nacido en una colonia española, dice ser español y holandés, como decían los böers del África del Sur, pues es ese su problema particular, pero no el de todos nosotros.

 

Usted, Sr. Hermoso, no puede decir que todos los canarios se sienten españoles, como ha dicho en la citada revista, y que nadie es independentista, porque no es verdad; usted puede afirmar que hay traidores canarios, que hay canarios analfabetos que no saben si son canarios, europeos, americanos o españoles, pero también tiene que reconocer que hace muchos años, por lo menos unos cuaren­ta años, un grupo, cada día más numeroso, de canarios estamos luchando por la independencia política, económica y cultural de este pueblo y de este territo­rio. Prueba de ello son las distintas re­soluciones de la Organización de la Unidad Africana (OUA) y de otras con­ferencias y organizaciones internacionales. Prueba asimismo de ello, señor Hermoso, es que la bandera tricolor de las siete estre­llas verdes, la bandera nacional canaria, símbolo sagrado de nuestra indepen­dencia, flota ya por todas partes y este pueblo la tiene asumida y, por el contrario, la bandera es­pañola es para muchos canarios una bandera extranjera y colonialista.

 

De sus declaraciones usted viene a de­cir que los canarios son españoles, ame­ricanos, europeos y no sé cuántas cosas más; es decir, indefinidos nacional y culturalmente. Me parece, señor Her­moso, que usted se ha pasado una vez más de la raya... ¿Cómo una persona como usted que se dice nacionalista, para los que se lo crean, habla de nacionalismo? ¿Para quién está hablando? ¿Para sus amigos de Madrid? No me parece nada serio todo esto en estos momentos que usted y su grupo ATI estén intentan­do coordinar ese «Frankenstein» político que se denomina Minoría Canaria.

 

Con ese lenguaje de duende de Comares no va a convencer a nadie, por lo menos a los patriotas que sí tenemos las cosas claras. Así que, señor Hermoso, no se pase de las rayas...

 

* Escrito y publicado hace más de quince años y sigue estando de actualidad…