Por William Grigsby
Haití no siempre ha sido pobre; más aún, siempre fue
rico, hasta que lo saquearon, Francia, España y Estados Unidos, ¡lo hicieron
pedazos, lo hicieron añicos!
Un devastador
terremoto ha destruido Puerto Príncipe, la capital de Haití, una nación
pequeñita, apenas 27 mil kilómetros cuadrados, casi 28 mil, es decir,
aproximadamente la cuarta parte del tamaño de Nicaragua, queda en la parte
occidental de la Isla La Española... a un lado está Haití, al otro lado está
República Dominicana.
Pero la tragedia de
Haití, quizás signifique decenas o centenares de miles de muertos... El
Primer Ministro de Haití, decía que probablemente son 100 mil los muertos que
están debajo de los escombros de lo que fue su capital, Puerto Príncipe, más
allá de esa dolorosísima tragedia, conviene aprovechar esta oportunidad para
hacer un poco de historia de lo que ha sufrido Haití, y de lo que Haití
significa para los pueblos del mundo.
Haití no es solamente,
hoy, el pueblo más empobrecido de toda América, puede ser una estadística, que
es el número 150 entre los niveles de ingresos de todos los países del mundo,
es decir, 150 de 200 países, Haití está a las tres cuartas partes... ¡imaginen
ustedes la enorme miseria que hay en ese país! Pero Haití no siempre ha sido
pobre; más aún, siempre fue rico, hasta que lo saquearon, Francia, España y
Estados Unidos, ¡lo hicieron pedazos, lo hicieron añicos!
Cuando Colón llegó a
la Isla de La Española en diciembre de 1492, describió lo que ahí veía, como el
Paraíso... por la selva, por la tierra, por los paisajes, por sus gentes.
Gentes que no necesitaban ni ropa, porque el clima no les hacía falta estarse
cubriendo de frío como allá en Europa. El clima era tropical, era fresco...
¡era un verdadero Paraíso! decía Cristóbal Colón.
Dos mil años
antes de la llegada de Colón, de la invasión de los españoles a la Isla La
Española, es decir hace 2 mil 500 años, los indios Arawaks
salieron del Orinoco, ese enorme río que hay en Suramérica, parte del cual está
en Venezuela y en Brasil; y salieron rumbo hacia el este, querían conquistar o
aventurarse, y encontraron las pequeñas Islas del Caribe, de lo que hoy
conocemos como El Caribe Latinoamericano, y fueron progresivamente ocupando
todas esas islas.
Pero ahí encontraron
que habían residentes autóctonos, los indios Galibis,
los pueblos Galibis mejor dicho, porque indios les
puso Colón en su ignorancia, creía que había llegado a la India, y les puso
indios, realmente, son los pueblos originarios. Y estos pueblos
originarios Arawaks fueron desplazando a los Galibis, que después se conocieron como los Caribes, de
manera que fueron poblando todas las islas pequeñas, desde el sur hasta el
norte, o desde más al sur hacia más al noroeste.
Finalmente, llegaron a
la Isla La Española, y ahí, los indios Arawaks
desalojaron a los Caribes, que quedaron prácticamente sólos
en Cuba, en Puerto Rico, y en alguna otra zona del noroeste del Caribe.
Pues bien, entonces,
la Isla de La Española era suficientemente fértil como para producir todo tipo
de frutas, todo tipo de siembras: que maíz, que trigo, que banano, que naranja,
que cítricos de los que quisiera... Llegaron los españoles ¿y saben? Había 60
mil personas, incluyendo los invasores, en 1502... la
inmensa mayoría eran pueblos originarios. En 1540 no quedaba un solo ciudadano
o individuo, o Ser Humano, originario de la Isla de La Española... ¡ni uno,
todos habían muerto! por las enfermedades, por las matanzas desatadas por sus
opresores, principalmente.
Y entonces, primero
los españoles, y luego los franceses, comenzaron a traer... llegaban al África,
sacaban a la fuerza a los pueblos africanos y los traían a América. Así
poblaron la Isla de La Española. Y en la parte más norte de la Isla de La
Española, la deshabitaron por completo los españoles, porque decían que ahí
había comercio clandestino hacia España. Y en ese momento, los designados por
el Rey de España, eran los únicos, los que tenían la exclusividad de llevar
cosas hacia el Imperio español.
Entonces ordenaron
despoblar toda esa franja, y comenzaron a llegar ahí los bucaneros, que lo que
hacían era robar reses en las haciendas de los españoles, sacaban el cuero, y
lo llevaban a España y a Francia, y eran sobre todo, de origen francés. A
mediados del Siglo XVII decidieron pedirle a Francia
que los protegiera; luego, Francia les arrebató a los españoles esa parte de la
isla, y la bautizaron como Haití. Fundaron Puerto Príncipe, con su nombre en
francés, e impusieron un régimen opresor bestial.
Llegados los esclavos
africanos, que eran... imagínense ustedes que de cada 10 habitantes, 8 eran
esclavos; uno era mulato, es decir, hijo de una negra violada por algún
francés, y el único que quedaba, era el francés. Y ese que quedaba
dominaba al resto de la población de Haití, y lo que instalaron fueron enormes
plantaciones de todo tipo de alimentos.
Haití, parió la
primera Revolución de los esclavos, del mundo... ¡la primera! Bueno, más bien
de la era moderna, porque recordemos que está Espartaco. Pues bien, pero es la
primera Revolución triunfante... por primera vez en la Historia universal, los
esclavos emprendían una Revolución, y ganaban y declaraban la Independencia...
¡por primera vez en la historia! Eso hizo el pueblo haitiano.
Luego se liberaron de
Francia, y luego hicieron la guerra a los españoles, fueron a ayudarle a los norteamericanos a su guerra contra los
británicos. Y así nació Haití, el primer Pueblo Libre de América Latina, la
primera Revolución de América Latina la hizo el pueblo haitiano.
Sin embargo, después
llegó Estados Unidos, y durante casi 40 años, Estados Unidos ocupó la isla y la
saqueó por completo, en el Siglo XX. Y después
instaló una dictadura, la de Francois Duvalier, un
tipo que se declaró dictador vitalicio, que después heredó el poder a su
hijo... ¡una bestial dictadura! Y se siguió empobreciendo el país, devastando
el país.
Imagínense ustedes que
a estas alturas, de acuerdo con los expertos ecólogos, el territorio que hoy
cubre Haití, dentro de 50 años será inhabitable, ¡no se podrá vivir en ese
territorio! No habrá nada, ni agua, ni recursos forestales, ni nada... ¡así lo
han dejado, Francia, España y Estados Unidos!
Y hoy en día, lo que
hoy sufre el pueblo haitiano es resultado de esa explotación inmisericorde,
antes, bajo el régimen colonial; después, por el régimen capitalista. Y
conviene tomar lecciones de ello. Hoy ahí viven ocho millones de personas en
apenas 27 mil kilómetros... ¡imagínense! Viven más que en Nicaragua, y
Nicaragua tiene cuatro veces más territorio, ¡sólo imaginen!
Pero, millón y medio
de haitianos vive en República Dominicana, el país que queda al lado, otro
millón y medio vive en Estados Unidos, alrededor de 200 mil viven en Canadá. Es
decir, más de la mitad del pueblo haitiano está fuera de su territorio, vive
fuera de su territorio. Y los haitianos que están en República Dominicana están
sometidos a un régimen semiesclavista, les pagan una
miseria, son despreciados por el resto de dominicanos, o por el resto de sus
congéneres, el pueblo dominicano, porque son negros. Esa es la tragedia del
pueblo haitiano.
Y hoy en día, que
ahora el terremoto vuelve a colocar en un primer plano a Haití, también
conviene recordar, que hace no menos de 15 años, Estados Unidos sacó del poder
a Jean-Bertrand Aristide, el Presidente de Haití, le dio un golpe de Estado, y
lo exilió en Sudáfrica; conviene recordar que Haití es un país ocupado
militarmente bajo la figura de los Cascos Azules de Naciones Unidas,
lamentablemente encabezados por Brasil, que quiso, con esa acción, erigirse
como el Gran Mediador de América, y que le ha costado muy caro.
Haití, es un pueblo
ocupado hoy en día, de nuevo, y sigue siendo empobrecido. Y ahí la ayuda no
fluye, ahí no es noticia en el mundo, que cada año en Haití mueren 26 mil niños
de menos de 5 años... ¡y mueren de hambre, cada año, hoy en día! Pero eso no es
noticia. Es noticia el terremoto, dentro de una semana, cuando se acaben las
historias morbosas, Haití dejará de ser noticia, y ese pueblo volverá a pasar
al olvido.
Conviene que los
latinoamericanos aprendamos la Historia, y conviene que entre nosotros nos
ayudemos, tal y como el Presidente Ortega ha anunciado, enviará una brigada,
por lo menos para reparar las líneas eléctricas. Vamos a poner nuestro granito
de arena, aunque nosotros también somos empobrecidos.
Y ya el ALBA está a la
cabeza de la ayuda que va a llegar a Haití... Venezuela, Cuba, Ecuador,
Bolivia... ¡todos vamos a auxiliar a Haití! Pero nosotros tenemos el compromiso
de no olvidarlo. Para nosotros, el pueblo haitiano deberá estar presente...
todos los días. Y tener presente también, que los debemos de ayudar en esa
misma proporción, todos los días.
La lucha es el más
alto de los cantos, nos enseñó Fernando Gordillo, y con María Luisa ¡unidos
somos invencibles!