Una historia que no se conoce
Juan
Jesús Ayala
Aburrido y hastiado de
tratar de la asquerosa, chanchullera y abominable política que se vive y se
sufre en este desafortunado país, en el presente ladrillo dominical voy a
referirme a la Historia, pero a una historia tan poco conocida como la de La
Gomera, que pretende divulgar, y pone toda la carne en el asador para lograrlo,
mi muy querido y admirado paisano y amigo Casimiro Curbelo, actual presidente
del Cabildo Insular gomero y una de las personas que más ha hecho y logrado, en
toda su historia, por la Isla Colombina.
He de empezar
lamentando y conste que me duele reconocerlo, porque he vivido en Santa Cruz y
he querido como propia a la ciudad casi desde que nací en La Gomera, que la
capital insular y, en aquellos años, capital de Canarias, no ha sido lo que se
dice muy cariñosa con la Isla Colombina. He sido sufridor, en la infancia y la
primera juventud, de ese desafecto, falta de interés y hasta burla de los
santacruceros a los gomeros. La marginación fue palpable. La Gomera era plato
de segunda mesa para Tenerife, que no facilitaba ni buenos abastecimientos ni
servicios comunes medianamente aceptables ni comunicaciones de todo tipo ni,
mucho menos, obras públicas necesarias. E imprescindibles. Por ejemplo, la
fundamental carretera entre San Sebastián y Hermigua
se inauguró ya empezada la Guerra Civil, cuanto finalizaron las obras casi
interminables del túnel de la Cumbre. Y así todo lo demás.
Casimiro Curbelo, que
acaba de inaugurar la restaurada casa del gran pintor José Aguiar, en Agulo, y ha publicado en estas páginas un interesante
artículo sobre el tema, quiere potenciar el contenido histórico y cultural de
la Isla, para lo cual el Cabildo recoge material y datos que se reunirán para
su exposición, en edificios museísticos que tendrán su sede en la capital y en
diferentes pueblos de La Gomera.
Me imagino, dado el
incansable trabajo copilatorio del Cabildo y el
interés de los ayuntamientos en el mismo empeño, que material no le faltará a
Curbelo para llenar los museos. La Gomera, además de ser antesala fundamental
en el descubrimiento del Nuevo Mundo, tiene una historia muy interesante y
sorprendente, donde, desafortunadamente, destacan, tal cual las conquistas de
Tenerife y otras islas, la violencia, la brutalidad, el caciquismo, a veces el
exterminio y las matanzas colectivas, en resumen, la violación exagerada lo que
ahora son los Derechos Humanos.
La partida de las
naves colombinas desde San Sebastián se celebra cada 6 de septiembre con las
llamadas Jornadas Colombinas y la sublevación de los gomeros contra el dominio
y las barbaridades del conde Hernán Peraza de Ayala, así como la muerte de éste
a manos del nativo Huatacuperche, el 19 de noviembre
de 1488, en la misma fecha desde hace más de 20 años. El déspota mandatario se
había enamorado de la princesa Iballa. Y esa fue la
causa de su muerte cuando acudía a encontrarse con su amada en la "Baja
del Secreto".