Larga
vida a la homeopatía (I)
Manuel
de la Rosa
Es interesante que esta práctica médica vaya
afianzándose cada día más[1]. En Canarias hay una amplia comunidad de ciudadanos y
ciudadanas que somos usuarios de la misma. La eficacia en bastantes casos está
fuera de dudas para mí, al igual que la combinación con la medicina
convencional, a la que también recurro, según que casos.
En relación a la eficacia de esta medicina, lo he
podido comprobar de forma continua desde hace ocho años. Aunque me he
identificado con la misma desde muchos antes. De hecho mi hijo de ocho años
casi no ha conocido otros medicamentos. Su médico habitual es un homeópata, al
igual que el mío.
La verdad que el disparate es que a estas alturas esta
práctica médica tenga que abrirse paso de esta manera. El nivel de
reconocimiento que empieza a tener en Canarias es muy importante.
Los pacientes de esta medicina tenemos que tener
derecho a contar en el futuro con médicos homeópatas cuando se hayan jubilado
nuestros médicos actuales. Es una incertidumbre el futuro de esta medicina, si
no cuenta con apoyo oficial. Los actuales homeópatas, lo son por un gran sacrificio
personal, ya que han tenido que irse a realizar cursos a otros países para
especializarse en muchos casos o continuar reciclándose.
Además, debe crearse las condiciones para que puedan
acceder a ella sectores de a población que hoy no pueden por no estar en la
Seguridad Social u otras alternativas similares.
¡Larga vida a la homeopatía!