2011, año de la identidad y libertad en África

 

 

Antonio Cubillo Ferreira *

Este año va a ser trascendental para nuestro continente y para sus pueblos, pues será el año de las identidades y libertades. Hace cincuenta años los pueblos africanos fueron liberados, unos pacíficamente, en base a las fronteras establecidas por los colonialistas -Francia en 1960-, otros lo habían sido debido a las luchas que habían surgido en zonas ocupadas ilegalmente, como Marruecos y Túnez en 1956, que Francia denominó Protectorados; otros tuvieron que arrancar la independencia a base de tiros y cientos de miles de víctimas, como Argelia y las colonias portuguesas; otros luchando contra el odioso régimen del apartheid, y otros territorios que aún quedan colonizados -ocupados aún por España-, como Canarias, Ceuta, Melilla y los islotes presidios, así como las colonias francesas de Mayotte y La Reunión.

Pero este proceso se ha llevado a cabo cometiendo errores que surgen de las fronteras establecidas por los colonialistas en sus despachos europeos, que englobaban a pueblos diferentes o los dividían, pensando siempre los colonialistas que, aunque dándoles la independencia a estos supuestos países, a la larga estallarían por el asunto de las falsas fronteras, y ellos se aprovecharían.

Hace unos días lo hemos visto con la independencia del Sud Sudán, que, tras más de veinticinco años de luchas, las poblaciones africanas, cristianas y animistas del sur han sido liberadas del régimen árabe de Khartum, que había llevado a cabo una guerra terrible contra estas poblaciones del sur, donde ha habido más de dos millones de muertos.

Los Estados de África fueron fabricados por los gobiernos europeos en la conferencia de Berlín en 1885 y nunca tuvieron en cuenta las etnias ni las fronteras naturales. Dividiendo los pueblos y las tribus naturales, fomentaban divisiones y guerras, y al abandonar sus colonias sabían lo que dejaban detrás: futuros mercados de armas que se fabricaban en la propia Europa y evitaban que se creasen Estados que pudiesen consolidar una economía que a la larga les haría la competencia.

El colonialismo belga fue uno de los peores, pues al tener que salir del continente dejó tras de sí las guerras en el Congo, Rwanda, Burundi y toda la rica zona central africana, pues dividían a Estados con unas fronteras que separaban a las etnias de los hutus y tutsis para fomentar enfrentamientos. En el cuero de África, Somalia nunca ha podido ser una nación, ya que estaba ocupada por Italia y Francia, donde había varios pueblos que no se conocían ni podían crear un Estado por cuestiones de lenguas, etnias y viejos enfrentamientos tribales.

Cuando Francia dio las independencias en 1960 a las Repúblicas del Malí y Níger, quedaba pendiente el territorio argelino, pero se ignoró que en el gran desierto del Sahara habitaba un pueblo nómada sin conocer fronteras, los Tuareg, con una misma lengua imazighen. Desde hacía miles de años y que deberían haberse respetado sus derechos. Al declararse la República Argelina, se hizo sobre las fronteras establecidas por los colonialistas; pero es que dentro de este inmenso país existían pueblos como los Kabiles, los Chaouias, los Mozabitas, los Tuareg, que tenían lenguas e identidades propias y que con el tiempo las exigirían como pueblos.

Si examinamos todos los focos de guerra en nuestro continente, hay latentes problemas de identidad y de fronteras que son explotados por las antiguas potencias y por los diversos imperialismos internacionales. La Organización de la Unidad Africana, creada en 1963, planteó el problema del respeto de las fronteras establecidas por los colonialistas para evitar guerras, pero no supo resolver el problema identitario ni el de las falsas fronteras, que va a plantearse claramente en este siglo.

Muchos regímenes dictatoriales en África han sido apoyados desde el exterior por el hecho de defender las fronteras coloniales, y ahora se están pagando las consecuencias. La mundialización necesitaba cierta estabilidad en nuestro continente para garantizar el neocolonialismo y la explotación de las riquezas naturales y materias primas que existen en África. Por ello, se han apoyado a regímenes dictatoriales que defendían las fronteras e ignoraban los derechos humanos y la democracia. Claro que este año, con la revolución tunecina, la Revolución del Jazmín, y la conquista de las calles pacíficamente por los pueblos hartos de dictadores, nos vamos a encontrar con el fin de los Estados postcoloniales y con la toma de conciencia de los pueblos pacíficamente y ganando las calles.

Desde esta colonia de Canarias, los patriotas, los independentistas y los trabajadores, todos, apoyamos las reivindicaciones de los trabajadores de toda África del Norte, a los estudiantes y clases que se han sublevado buscando acabar con la corrupción y en lucha por sus libertades democráticas. Precisamente, el próximo día 23 de febrero, las juventudes del CNC con el apoyo del propio Congreso Nacional de Canarias, tienen programada una manifestación en esta capital tinerfeña a las 18:00 horas en la plaza de la Candelaria, en apoyo de las juventudes de estos pueblos y en protesta contra el paro, la carestía de la vida y de las tasas estudiantiles.

Hay que seguir con atención todo cuanto sucede, hoy en día, en nuestro entorno africano. No olviden que en 1990, la URSS y los países europeos controlados por la URSS cayeron de un golpe ante la presión de la calle. Nadie pensaba que esto podría suceder, pero sucedió, sin que las gerontocracias comunistas comprendieran nada de lo que estaba pasando en sus propios países.

Actualmente, las jóvenes generaciones de los países de África del Norte se han despertado y han invadido las calles reivindicando democracia, justicia social, libertades y el final de la corrupción imperante en muchos de estos países. Esto es el principio de una revolución que va extendiéndose por todos estos países, sin que los dirigentes comprendan lo que está pasando. El ejemplo tunecino ha marcado la pauta y el efecto dominó se ha ido extendiendo por todos los países del Maghreb y algunos musulmanes de Medio Oriente, que acabarán convirtiéndose en democracias, pues esto es una revolución que está naciendo.

En Canarias debemos ganar las calles como viene preconizando desde hace años nuestro partido independentista, el Congreso Nacional de Canarias, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC. Las luchas y concentraciones pacíficas que en las calles están movilizando estos días todos los países de nuestro entorno, a pesar de la violencia que ejercen las fuerzas reaccionarias de estos países, como sucedió en Túnez con la Revolución del Jazmín y ha seguido a otros países, son un ejemplo a seguir. Si queremos ganar nuestro futuro y nuestra independencia para convertirnos en una nación y no tener que emigrar como quieren España y los autonomistas canarios de CC, debemos todos salir a las calles con coraje y valientemente, buscando arrancar nuestros justos y legítimos derechos nacionales y dejarse de pensar en participar en fantasmadas de las elecciones colonialistas que prepara el Gobierno de Madrid para mayo próximo, que es un conocido engañabobos.

Debemos tener en cuenta también, que en vísperas de las elecciones de mayo próximo, los cleptómanos de Coalición Canaria y su dirigente, Paulino Rivero, están buscando votos entre la emigración canaria en Venezuela, y para ello se presenta como el salvador de la emigración en Venezuela, y más ahora que el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela está procediendo a nacionalizar fincas enormes de venezolanos de origen canario, una de la cuales, Agroisleña, tenía 250.000 hectáreas, es decir, 2.500 kilómetros cuadrados, territorio mucho más grande que la isla de Tenerife, y otras fincas por el estilo, lo cual es un insulto a cualquier gobierno serio y socialista y a nuestra mentalidad de que pueda existir una finca más grande que las islas de Tenerife y La Gomera juntas, en manos de una sola familia. El enfrentamiento entre el viceministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Sr. Temir Porres, y el administrador de esta colonia, Sr. Rivero, no es sino una maniobra electoral de CC y P. Rivero para buscar votos, y una injerencia en los asuntos internos de un país hermano, como el de Venezuela, sin tener en cuenta los intereses de los trabajadores, comerciantes y pequeños empresarios que allí viven en paz desde hace generaciones.

Lo que le preocupa en estos momentos a don Paulino Rivero son los pobrecitos propietarios multimillonarios canarios de Agroisleña en Venezuela, sin explicar la realidad de este asunto. Ya, próximamente, analizaremos este asunto para desenmascarar a los que ahora quieren ganarse votos para las elecciones colonialistas de mayo próximo, atacando al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, como está haciendo el administrador de esta colonia, D. Paulino Rivero, futura persona non grata en Venezuela.

Canarias, nuestra patria, está aún en las garras del colonialismo español y debemos examinar claramente nuestro problema si queremos resolverlo en esta generación. Hay procesos que debemos estudiar perfectamente: la colonización; después, el colonialismo, y al final, la descolonización; todo esto oscurecido en los análisis por la llamada mundialización. O sea, que no podemos equivocarnos en el análisis de nuestra propia situación, ya que si corremos el riesgo de caer en el error en que han caído algunos países, las consecuencias son difíciles después de arreglar.

Ante la grave situación de paro juvenil que atraviesa esta colonia africana de la corona española, donde no existen perspectivas de futuro para las nuevas generaciones que han surgido en estos años, nuestro partido anuncia la celebración de una marcha pacífica por la santacrucera calle del Castillo desde la plaza de la Candelaria, para el 23 de este mes a las 18:00 horas. Esta llamada de la juventud será respaldada por las Juventudes del Congreso Nacional de Canarias, otros grupos de jóvenes de la nación canaria, universitarios y de enseñanza secundaria y diversos colectivos y juventudes, y grupos de jóvenes del continente que aquí trabajan y conviven, así como cuantos colectivos y patriotas en general quieran unirse a esta y próximas manifestaciones que se llevarán a cabo en las Islas.

El futuro de nuestra juventud nacional lo quieren resolver ahora los autonomistas de Coalición Canaria con el descarado envío masivo de jóvenes, trabajadores y estudiantes formados, a la Alemania capitalista, como así lo ha confirmado el presidente del Cabildo Insular, D. Ricardo Melchior, y el administrador de esta colonia, D. Paulino Rivero, ambos de Coalición Canaria. Nuevamente, la solución para esta oligarquía insular canaria y Madrid es el fomento de la emigración de canarios a otros países, como en los terribles años del franquismo, que se tuvo que emigrar a Venezuela, donde se acogió a los canarios por este pueblo hermano, al que nosotros llamamos la Octava Isla, que va a ser distinto si ahora se emigra a Alemania -no hay más que ver cómo los alemanes están tratando hoy en día a los trabajadores emigrados que llegan a dicho país, turcos y africanos-.

Señalamos, por otra parte, que el grupo de países capitalistas G-8 ha decidido invertir en el continente africano 90.000 millones de dólares para conquistar los mercados africanos y sojuzgar al continente, como hicieron en el siglo XIX los países capitalistas europeos, sirviendo ahora Canarias de base financiera de apoyo para que las cámaras de comercio internacionales y los bancos españoles y cajas se beneficien de este dinero, los cuales no van a dejar pasar esta oportunidad para controlar estos millones y lograr que solo lleguen al continente unos pocos, como siempre, quedando en el camino y en los bolsillos de los de siempre.

Las oligarquías autonomistas canarias y sus instituciones financieras, así como los partidos españoles y gobierno colonial, se preparan ya, frotándose las manos, para participar en este banquete, pero necesitan que los estudiantes, trabajadores canarios y cuadros formados que se hallan sin trabajo se vayan de nuestras Islas, que emigren a otros países para que dichas instituciones se repartan el bizcocho de los G-8 tranquilamente y se olvide esta juventud de trabajadores de luchar por la independencia de Canarias y por que los trabajadores tengan un trabajo digno y no tengan que emigrar a Alemania.

Por todo esto, insistimos en que nuestro pueblo tiene que prepararse a ganar las calles en las capitales de las Islas y de una manera pacífica. No les hagan caso a los políticos de Coalición Canaria, que lo que quieren es que los canarios se vayan de aquí, yéndose a Alemania como sus amigos socialistas de Madrid le dicen para que se lo diga a los jóvenes canarios. Además ahora, según la prensa española y las estadísticas que se han inventado, resulta que los españoles tienen considerado al administrador de esta colonia como el tercer personaje a nivel nacional español. No nos extrañaría que, si sigue así y además convence a los jóvenes parados canarios a que emigren a Alemania, acaben nombrándolo Marqués de Ravelo y Conde Duque del Sauzal.

* Presidente del CNC, brazo político del MPAIAC

cnc@elguanche.net

Publicado en el periódico El Día, Sección Canarias, 12-02-2011