INDEPENDENCIA Y LACAYOS
Tanawsú
Está
claro que España utilizará todos los medios a su alcance para que Canarias
nunca consiga el ansiado estatus de estado soberano, su maquinaria a nivel
internacional es muy poderosa, pero no porque España sea una gran potencia
mundial comparable a Francia, Alemania o E.E.U.U., no
es el caso, pero supone una muralla infranqueable para el poco margen de
maniobra, internacionalmente hablando, que tiene una colonia como lo es el
Archipiélago Canario.
Realmente España es un país mediocre, con
apenas recursos, que la única prosperidad que ha conocido fue en el pasado
cuando, como auténticos perros carroñeros, desplegaba mercenarios y
conquistadores que arrasaban culturas enteras, robando y expoliando las
riquezas de aquéllos pobres pueblos que caían en sus ponzoñosas garras.
Canarias, víctima también de la crueldad española representada en aquellos
insensibles, inhumanos y apestosos conquistadores, sufrió, en primera persona,
la misma barbarie que a manos de los españoles padecieron los amerindios en
América, la misma esclavitud que sufrieron negros y moriscos bereberes en el
noroeste de nuestro continente, la misma represión y asesinatos que los imazighen del Rif, pueblo del hoy
estado independiente marroquí, o los filipinos, en Asia; Hechos éstos que para
siempre quedarán reflejados en la historia de estas gentes, que poco a poco se
liberaron del yugo opresor español para convertirse en países libres y soberanos.
Como he dicho, uno de estos pueblos que
cayeron en desgracia por la gracia de España, y que aún hoy continúa en la
misma situación colonial de entonces, es Canarias, nuestra querida y amada
septenaria nación que después de casi seis siglos no ha conseguido romper sus
cadenas. El colonialismo español, astuto y sagaz, sabe trabajar
inteligentemente, dentro y fuera de Canarias, para que esta situación se
perpetúe en el tiempo; la repugnante pero efectiva y eficaz ayuda de sus
lacayos canarios, desde el PePe y el Psoe-gal controlan al inocente
pueblo canario, el cual, por su excesiva nobleza, su alta docilidad, y su
moldeable carácter, es conducido a través de la senda del desconocimiento y la
ignorancia, pero estos siervos, son domesticados e instruidos desde sus
comienzos por sus mayores, expertos éstos en el arte de arrastrase y humillarse
son fieles servidores a sus amos españoles y no se esconden. Ellos se entregan
obedientemente, como monos amaestrados, y lo hacen abiertamente, los otros: los
de la CoCa, no menos lacayos éstos listillos, que se
autodenominan “nacionalistas” y tras esta denominación se ocultan, éstos sí
actúan parapetados tras ésa condición con la cual han engañado al pueblo
canario y son, salvo excepciones, los traidores malolientes y viles que
serpentean, reptan, babean, mendigan y lamen los zapatos de sus señores de la
metrópoli cuando van a las cámaras legislativas de España o cuando algún
mandamás del gobierno de turno viene a esta colonia para ver cómo va la finca y
sus esclavos, que lo somos, guste o no guste.
Así de triste es, hoy por hoy, nuestra
naturaleza mientras Canarias no alcance la libertad, soberanía y asiento como
estado miembro de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU). Naturalmente, esta situación puede cambiar y cambiará
más pronto que tarde, pero para revertir el estado colonial de Canarias a país
soberano e independiente que, a su manera lo fue, es fundamental la UNIDAD, la
unión de todos los canarios que amamos nuestra tierra y queremos ver nuestra
bandera nacional: la tricolor de las siete estrellas verdes, ondear junto a los
demás pueblos del mundo.
Tanemmirt hulan = Muchas
gracias.