África: de la ‘Iniciativa
Clinton’ al 'Plan Bush'
Ramón Moreno
Castilla
El
Gobierno de Estados Unidos desarrolló en su día una política dirigida al África
Sub‑Sahariana, con el objeto de consolidar el sistema
democrático de los regímenes de estos países y mejorar su economía a través del
comercio bilateral.
Este
proyecto de la anterior Administración demócrata, se denominó "Iniciativa
para África" y estaba dirigido a una región en vías de desarrollo formada
por 28 países con aproximadamente 400 millones de habitantes.
El
entonces consejero para Asuntos Comerciales de la embajada USA en España
manifestó que las regiones cercanas al África Sub‑Sahariana
debían aprovechar la oportunidad y unirse a la Iniciativa Clinton, como también
se la denominó. Las Islas Canarias era una de esas regiones, que según el
consejero, se encontraba en una situación geográfica y estratégica
inmejorables, además de contar con unas infraestructuras de primer orden. El
Archipiélago Canario, por tanto, se podría convertir en el centro neurálgico
del comercio entre EEUU y el África Sub‑Sahariana.
¿Pero, de qué estamos hablando en realidad? El Informe de la ONU sobre el
desarrollo humano 2003, es demoledor. Según el citado informe, el África Sub‑Sahariana seguirá en la extrema pobreza hasta el
año 2147 ¡De espanto!
En
la presentación de dicho Informe (PNUD), el pasado 8 de julio en Irlanda, su
director, Mark Malloch Brown, declaró que el boom
económico de los 90 en los países accidentales no sólo no benefició a los
países en vías de desarrollo, sino que agudizó sus problemas.
Mientras
Europa y sobre todo Estados Unidos vivían la explosión de las llamadas nuevas
tecnologías, "un núcleo duro muy significativo de países cayeron todavía
más". Cincuenta y cuatro países, la mayoría en África y Europa del Este,
se empobrecieron, mientras que los indicadores de desarrollo de 21 han
empeorado. Según Malloch Brown, "cada vaca
europea recibe una subvención de tres dólares al día, mientras el 40% de los
africanos viven con menos de uno". El Informe señala, además, que cada día
EEUU dona 10,7 millones de dólares a sus ganaderos, el triple de la ayuda
estadounidense para los países más pobres de África.
El
presidente de la CE, Romano Prodi, se preguntaba si
Europa estaba haciendo lo que le correspondía en África, e instaba a apoyar a
la Unión Africana (UA), antes OUA, y a NEPAD (Nueva Asociación para el
Desarrollo de África). Las principales regiones industrializadas debían aunar
sus esfuerzos y voluntades para apoyar, sin fisuras, la propia agenda de los
africanos Pero, qué es hoy en día África?
La
cruda realidad, nos muestra un continente convulso, asolado por guerras
tribales, regímenes corruptos, sequía, hambruna, SIDA, etcétera. En el África
austral, por ejemplo, 1.950.000 personas no tienen que comer salvo la ayuda de
la cooperación internacional. Países coma Mozambique y Zimbabue, se encuentran
devastados tras dos años de intensa sequía.
Jennifer
Abrahamson, del Programa Mundial de Alimentos (PMA),
alertaba a la Comunidad Internacional ante al grave peligro. En países como Botsuana, Zambia, Suráfrica, la
epidemia del SIDA alcanza a casi el 40% de la población adulta que es
seropositiva según datos de Médicos sin Fronteras.
Conflictos
bélicos enquistados en la geografía africana, como en el Congo, causan millones
de muertos desde 1998 en disputa por las materias primas, lo que ha propiciado
que la Corte Penal Internacional se estrene investigando estos horrendos
crímenes. En palabras del Fiscal Jefe de la CIPI, Luis Moreno Ocampo, "es
un crimen atroz y tenemos que pararlo". Precisamente, dos de los cuatro
vicepresidentes del gobierno de unidad para poner fin a la guerra en la
República Democrática del Congo (RDC), son líderes guerrilleros acusados por el
Alto Tribunal.
Tal
es la gravedad del problema que el presidente de turno de la Unión Áfricana (UA), presidente a su vez de Mozambique (que
releva en el cargo al presidente surafricano, Thabo Mbeki), Joaquín Chissano,
declaró que, "África no tendrá paz sin ayuda al desarrollo y a la
democracia".
Los
52 países miembros de la UA, la organización heredera de la antigua Unión de
Estados Áfricanos (OUA), reunidos en la capital
Maputo, en su segunda Cumbre anual, estudiaron la creación de un Consejo de Paz
y Seguridad para hacer frente a los conflictos que afligen al vecino continente
y establecer o fortalecer otros órganos de la organización.
En
esta escalada de violencia y de conflictos generalizados en la geografía
africana, destaca el de Liberia, país sumido en un baño de sangre, y que sin
serlo, se parece bastante a una colonia norteamericana, en cuya capital,
Monrovia, se libran crueles combates entre guerrilleros y tropas leales al
presidente Charles Taylor, otro señor de la Guerra.
Pese
a las promesas rebeldes de un alto el fuego, los combates continúan sin que
EEUU tome cartas en el asunto, pese a enviar buques de guerra a las costas
liberianas, y a que la Comunidad Económica de África Occidental (ECOWAS),
acordara el despliegue de dos batallones nigerianos. El secretario ejecutivo de
esta organización africana, Mohamed Ibn Chambas, informó que las tropas
nigerianas serían desplazadas desde sus actuales posiciones en el marco de la
misión de paz de Naciones Unidas en Sierra Leona.
En
este contexto, se ha producido el viaje del presidente George W. Bush al África
Sub‑Sahariana, Botsuana,
Uganda y Nigeria; en un plan, que consistiría en controlar el petróleo de
África, dado que Washington busca nuevas fuentes de crudo ante la inestabilidad
de los países del Golfo.