IN
MEMORIAN…. AL BUEN AMIGO, ANTONIO TAVIO PEÑA
Antonio
Cubillo Ferreira *
Cuando un amigo se va… hay un vacío que
queda, solíamos cantar juntos la pandilla de amigos, que habíamos formado y en
la cual estaba Antonio, como el más joven, cuando íbamos a las romerías de San
Benito en La Laguna, San Isidro en la Orotava o en las fiestas del barrio
chicharrero de San Andrés o en Igueste de San Andrés y Tacoronte.
Cincuenta y pico años de amistad y aventuras a través del tiempo, es para poner
triste a cualquiera; luchando hasta el final contra la naturaleza y contra la
enfermedad, pero manteniendo el coraje y la hombría como pocos, se ha ido un
buen amigo, no sin antes habernos felicitado respectivamente el pasado día de San
Antonio, costumbre que mantuvimos todos los años, durante todo este tiempo que
nos conocimos. ¡Como ha cambiado la isla desde aquellos años 50, en que íbamos
a una casa vieja y solitaria de los Tavío, allá
en la playa de los Cristianos donde no había apenas edificaciones o nos íbamos a bañarnos
en un paisaje volcánico y deshabitado y desolado donde hoy es Playa de las Américas¡.
Antonio, aunque era el más joven de la heteróclita pandilla, siempre se
apuntaba a las ideas nuevas como cuando en 1960, junto con Martín Tabares de
Nava y Rodríguez
de Azero, Luis Rodríguez Brito y
yo, montamos un ventorrillo en las fiestas del Cristo en La Laguna y entregamos
todo lo que se recaudó, que fue bastante, al Asilo de Ancianos de La Laguna,
con gran contento de las monjas, que no se lo querían creer cuando vieron
llegar a Antonio con varios miles de pesetas y toda la carne y vino que sobró.
Por cierto, el pasado año, ya aquejado gravemente por su enfermedad, me dijo
que fuese a hablar con las monjas de La Laguna y que montásemos otro
ventorrillo, que él ponía el vino y el condumio porque había que ayudar a las
monjas que se ocupaban de los ancianos. La voluntad de ayuda desinteresada la
seguía teniendo, aunque el tiempo había pasado ya y no podíamos volvernos
jóvenes para repetirlo.
Antonio a su manera, era un patriota de verdad pues quería a Canarias y a su
isla como pocos y lo demostró. Fue uno de los que ayudó a desarrollar Los
Cristianos y parte del sur, montando un golf, Amarilla Golf , haciendo un
puerto nuevo para yates
al lado, Marina San Miguel, comprando fincas para plantar viñas y conservar el
cochino negro canario, que era su gran empeño y hasta camellos y caballos y
todo lo que fuera para desarrollar nuestra agricultura y todo lo canario, lo
que le venía de aquellos años 60 en que nos dimos cuenta, aquellos jóvenes, que
si por un lado se desarrollaba el turismo, por otro se quería acabar expresamente
con nuestra agricultura y con la industria ganadera, con la leche de las cabras
y vacas y con la industria vinícola. En el 62 yo me fui a Europa, obligado por
las circunstancias políticas de la época franquista y después a Argelia;
seguimos manteniendo el contacto por teléfono hasta que cuando en diciembre de
1975, empezamos con la radio independentista, ¨La Voz
de Canarias Libre ¨, enseguida me llamó por teléfono para darme informaciones y
al poco tiempo se presentó en Argel, donde estuvo unos 15 días invitado en un
hotel. Fue el primer canario que vino a Argel, al oír la radio y aproveché para enseñarle
las ruinas romanas de Tipasa, la Casbah, la
fértil llanura de la Mitidja, con sus naranjos y mandarinas
famosas y pasearlo por los alrededores y las montañas plantadas de olivos, -que
el quería plantar en Tenerife-, contándole la guerra que
habían hecho los argelinos por su liberación e independencia; a veces incluso
me acompañaba a la radio pues le gustaba todo lo que decíamos. Cuando volvió a Tenerife,
al poco tiempo me dijo que habían puesto una interferencia para no oír la
radio y me contaba que tenía que ir por las noches a la finca Trevejo,
que está por lo alto de la Escalona, cerca de Vilaflor, el
pueblo más alto de Canarias, para poder oírla bien y después contarme todo lo
que pasaba por aquí.
Al volver a Canarias me llevó a visitar el sur que habíamos conocido y no podía
creer las transformaciones que en el sur había hecho el con su familia, entre
otros. Me presentó a su esposa Angelita y sus siete hijos que
tuvo, porque hay que dejar semilla canaria, me dijo, aparte de las empresas y
tierras que puso en explotación y el tiempo que le dedicó al mar, pues era un
canario enamorado del mar, y discutíamos todas los posibilidades que teníamos en Canarias
con el mar y siempre se quejaba de que se habían abandonado las conserveras de
pescado que tanto trabajo daba a miles de familias en las islas. Fue uno de los
canarios que estaba por el desarrollo de la agricultura, los quesos y los
viñedos a través de cooperativas y lo puso en práctica y siempre que podía
cuando iba a los restaurantes exigía productos canarios y si no había, nos
íbamos a otro como cuando jóvenes. Me gustaba el amigo, porque era consecuente
con nuestras ideas y aunque políticamente podíamos de vez en cuando tener
divergencias, en el fondo creía en Canarias y en las inmensas posibilidades
económicas que teníamos en las islas.
Se va un amigo y deja siete hijos y tres
nietos, mas su viuda María de los Ángeles Ascanio Cullen, que todos admiramos porque
sabemos cuanto hacía todos los días por el amigo que se fue. Deja una familia
unida y me alegro de haber sido invitado el pasado año, a su 70 cumpleaños en
medio de tantos hijos, como aquellas viejas familias canarias del pasado siglo,
que dejaban algo para la tierra y habían construido algo, para que todo no
quede solo en el recuerdo y en el hablar.
A sus hijos, Patricia, Cristina, José Antonio, Ángela, Eduardo, Fernando y
Jorge Tavío Ascanio,
hermanos María
Victoria, Luis y Ricardo, nietos y demás familiares, nuestro pésame, y al amigo
Antonio Tavío, el agradecimiento
por haber guardado y respetado la amistad y aunque se fue por ahora, su
recuerdo se va a conservar por sus obras en favor de la agricultura, de las
cooperativas agrícolas, de la ganadería, del turismo, de nuestro mar y su
aprovechamiento.
Cuando un amigo se va,… hay un vacío que queda y esta vez es un gran vacío para
los que le conocimos.
Tenerife
7 del julio del 2010.
ANTONIO CUBILLO FERREIRA,
PRESIDENTE DEL CNC,
BRAZO POLÍTICO DEL MPAIAC.
PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL DÍA (SANTA CRUZ DE TENERIFE),
PAGINA 51 DE FECHA 9 DE JULIO 2010