La inmoralidad política contra la Iglesia católica
Paco
Díaz
¿Por qué no
critican a Cáritas, Stella Maris,
Apostolado del Mar, Hermanas de la Caridad, etc.?
Dedicado a un estimado amigo y muy buen profesional periodista:
Te estoy muy agradecido por la gran
cantidad de excelente información y poesía que me estás enviando y, lo más
importante, que la mayoría es de tu propia cosecha. Pero también me estoy
empezando a preocupar por la cantidad de basura, vana, superflua y adulterada
para manipular, que generalmente circula por Internet. ¡Que deseo no te haya
contagiado! Cómo puede ser esta pésima propaganda mediática de esta foto, que
aparece a pie de página, en que se intenta satirizar a importantes
personalidades eclesiásticas, a las que dicha "campaña orquestada"
mete a todos en un mismo saco, a muchos de estos, ¿de antemano "corruptos"?,
que aparecen en la foto. Así sin justicia y sin piedad -¿esta palabreja qué
significa en esta época de oscurantismo moral y ambiguo?- se mete en el mismo
saco que a estos representantes a varias decenas de millones de hijos de la
Iglesia católica española. ¿También se quiere atacar con esta meticulosa
campaña a sus miles de millones de seguidores, seglares, misioneros en las
selvas más intrincadas, misioneros guerrilleros, curas y obispos
independentistas, miles de "madres de Calcuta y vicentes
ferrer", etc.? Como bien conoces, no soy un buen
ejemplo de moralidad, pero estimo que podría exponer algunas reflexiones al
respecto.
Seguro que a un buen avispado periodista,
como tú, no se te esconde que esta foto-montaje forma parte de una campaña muy
bien orquestada, sólo porque éstos, ya de antemano, todos en el mismo saco y "corruptos",
dan "caña" y critican a los partidos amorales que promueve la
corrupción generalizada. Especialmente de los jóvenes-desechos, a los que
empujan al dopaje, sexo y suicidio colectivo, como podría ser, el para nada
ejemplar PsoE, entre otros. Por casualidad, ¿no se
les olvida a los de la campaña orquestada que algunos de estos "corruptos"
son los responsables directos de Cáritas y centenares
de organizaciones católicas, como la Fundación Stella Maris,
con su loable red de Apostolado del Mar? La primera realiza una encomiable y
sobresaliente labor humanitaria, alimentando y vistiendo a la desestructurada
población, fomentada por la desidia y desmedida furia depredadora de los
políticos ¿No es esa misma masiva depredación física y moral de la sociedad la
que denuncian los obispos? ¿Por ello se vengan estos poderosos terratenientes
políticos y organizan, subvencionan o promueven estas desmedidas campañitas
subliminales contra los obispos, con las poderosas herramientas de destrucción
masiva de aquellos en el poder? Muy especial y más gravemente en esta colonia,
con el mayor estructural desempleo inducido de la UE. En el dudoso caso de que
formemos parte de esta comunidad de crueles y avaros mercaderes, cuyos otros
miembros también son copartícipes necesarios en esta brutal colonización,
saqueo e inhumano desmantelamiento de nuestra sociedad canaria.
¿No son estos en el mismo saco
"corruptos obispos" los responsables de centenares de loables y
ejemplares instituciones religiosas, como las Hermanas de la Caridad, quienes
desde el principio de los siglos eran las luchadoras en vanguardia, de las
curas de heridas y moribundos en todas las guerras y catástrofes humanitarias,
en las plagas o epidemias más virulentas, las únicas que se acercaban y curaban
y ofrecían cariño y aliento a los apestados y leprosos en las inmundas leproserías,
a pesar de que estaban infestados "por pecados cometidos en la otra
vida"? ¿No son estas mismas "Hermanitas de la Caridad" las
mismas que sin ganar un solo duro de sueldo debían
obligatoriamente hacer de enfermeras en los hospitales de sol a sol y aguantar,
sin rechistar, las broncas y maldiciones de ateos "matasanos", que
con ello se vengaban, muy sádicamente, de las infelices "burritas de
carga"? Para colmo de los colmos y más oprobio, sin siquiera por estas
invisibles enfermeras, cotizaba el Estado la mínima Seguridad Social. Seguridad
obligatoria que poseía el más infeliz obrero y que, obligatoriamente, exigía en
aquel entonces el honesto de verdad "sindicato vertical". La
seguridad de estas rentables enfermeras y "burritas de carga" debía
ser cotizada por sus superiores de las órdenes religiosas u obispados. Así
hasta la democracia, con el sudor, trabajo duro y gratuito, muchas lágrimas,
rezos y privaciones de las monjitas, organizaciones católicas, del férreo
control y sobria administración de los obispos. ¡La misma que apesta a la
generalidad de los políticos corruptos!
Gracias a esta muy sobria administración
oficial imperante del gasto y control estricto de los recursos -excepto el
único caso extremo de Matesa, el muy "diablo
maléfico"- "del dictador", el general Franco, se pudo poner en
pie la poderosa potencia industrial y económica que fue España, la misma que
ahora, los de verdad, muy "corruptos sociolistos
y demás fachas" que nos han gobernado en estos treinta y tres años, la han
colocado bajo los cascos del caballo de Atila y convertido su país en pocilga y
nuestra nación canaria en un inmundo y apestoso chiquero.
¿No son estos mismos, todos en el mismo
saco, "obispos corruptos", los responsables de la excelente labor
humanitaria internacional de la ya citada Stella Maris
y su Apostolado del Mar? Especialmente donde más nos atañe, en el mayor
"puerto pirata" del mundo, el cual posee el triste récord mundial de
abandono de barcos para desguace. En este mismo puerto y campo de operaciones
internacionales, tiene fama de existir la mafia portuaria más especializada en
botines de desguaces del mundo, a la par con Shangai. Esta gran mafia, con mil
colas de dragones, que aunque se las corten siguen creciendo, parece que
sistemáticamente soborna a los representantes sindicales de la FTI de Londres (famoso Sindicato Internacional del Mar),
para que deje indefensos a los marineros que son arrojados y abandonados como
basura humana por desaprensivos armadores de medio mundo en este puerto sin
nombre (?). Para que luego, todos a una, cual jauría de hienas según parece,
los víboras de abogados, políticos y autoridades a la cabeza se compartan, cual
verdaderos modernos piratas, tal botín de guerra. Por lo cual no es extraño que
todos los más potentes medios informativos internacionales, como la CBN News, son
asiduos en informar a todo el planeta de los abusos masivos a tripulaciones
enteras de marineros, rusos, ucranianos, filipinos, cubanos, etc. Y, siempre,
siempre, siempre, sucede en el mismo puerto, sin que nosotros indiecitos "canarinhos" nos enteremos de que puerto se trata.
¿Tampoco se han querido enterar de ello allá en la lejana metrópoli los qué
bien se enteran de todo, por la rapiña de que se suelen nutrir, que es en este
mismo puerto donde se descarga el mayor volumen de pesca ilegal, según ellos?
¿Verdad que no es necesario que diga de qué "famosísimo" puerto se
trata, que es el mismo donde cabalga la ley del silencio?
El Gobierno de España ha dado un mal
ejemplo de promulgación de leyes injustas o en las que imprudentemente se
excedieron, dando tanta rienda suelta al descontrolado libertinaje, sin
calcular el daño causado por tanta deshumanización e inmoralidad de la
población; tanto que no existe parangón en nuestro entorno europeo, donde se
exige la obligada decencia y moralidad en público hasta en sus mismas playas.
En la hermana isla de Madeira, con un turismo de alta calidad, que no hemos
sabido ni querido captar en Canarias, se impide entrar sin camisa o blusa en
todos los lugares públicos, incluidos bares populares. En una playa de Croacia,
la policía detiene y lleva a comisaría a dos mujeres españolas por estar
besándose en público y, en un metro de Londres, son abucheadas otras dos
mujeres, también españolas, por estar morreándose, creyéndose que todo el campo
era orégano. ¿Por qué suele ocurrir que los que siempre dan la nota en el
extranjero son los mismos inmorales españoles? Los demasiado frecuentes abusos
cometidos por extranjeros en nuestras playas y centros comerciales canarios, en
delitos de homosexualidad y abusos contra menores, no se permiten en ninguna
zona turística de Europa. Más que desvergüenza, es un atentado contra la
dignidad de todo el pueblo canario que los policías de Maspalomas
permitan lo que no le permiten a ningún extranjero en toda Europa, porque los
pobrecillos acomplejados y celosos guardianes del orden, muy enfermos de "endofobia", les disculpan, porque aquellos "son
los que traen el dinero". Más bien, debemos añadir, el maldito dinero
corruptor del alma canaria.
Con estos pésimos ejemplos se demuestra
nuestra muy enferma salud moral. En ningún lugar del mundo de los cerca de un
centenar a los que he viajado, he observado la gran desfachatez, sobre todo de
extranjeros, al insultar tan gravemente las normas, usos y costumbres de una
población local, como en Canarias se permite. ¡Hasta pecamos de tan "cosmopolitos" que permitimos sin la menor protesta
grupos de "lisueños" jóvenes chinitos
"lealizar" campañas masivas de "lepalto" de "pleselvativos"
"entle plostitutas",
como aquí, en Las Palmas, en el paraíso del vicio de Europa, sin que ningún
policía les identificara ni solicitara documentación alguna, por si infringe
leyes de extranjería, laborales u otras, además de indagar, por si forman parte
de alguna de las muchas organizaciones mafiosas chinas de tratas de blancas, de
droga o de falsificaciones que pululan por Canarias! Con la gravedad y mayor
insulto de que estos chinitos se autopublicitaran de
esta acción en periódicos de máxima tirada. ¿Cómo pueden ciudadanos
extranjeros, que se supone que nos deben agradecimiento y respeto, prestarse a
insultar la sensibililidad de una gran parte de la
población católica canaria? En el último fin de toda esta marabunta de
inmoralidad que promueve la perversa política estatal, a nadie se le esconde, y
menos a los organismos públicos que lo sufren, como los servicios sociales de
los ayuntamientos y especialmente de los cabildos insulares, con sus
competencias, que al final el problema de desenredar la madeja de las excesivas
campañitas de marras del "póntelo, pónselo", son cargadas con la
solución final a las mismas pobrecitas "Monjitas de la Caridad". ¡A
estas a las que, para colmo, se suelen burlar aquellos que luego dejaron
abandonadas sus criaturas, para que éstas se las cuiden en sus múltiples
"casas de maternidad" y "orfanatos"! Estas monjitas, que
son verdaderas mártires de la sociedad, son las mismas que conforman los
pilares más profundos de la Iglesia católica y son las que realmente más sufren
estos injustos ataques de desorbitadas campañas de desprestigio. Al tiempo que,
como "agradecimiento" del Estado a esta ejemplar y única milenaria
institución, la actual mafia que parecen regir los poderes públicos permite que
con tanta impunidad se les ataque con tanta saña, para luego el propio Estado
encargarles que cuide de los niños descarriados que la política perversa de sus
"intocables popes" fomentaron.
Creo que me pasé y, en
vez de reflexiones, casi te escribo una encíclica.
Saludos de tu también amoral, o inmoral amigo.
Publicado en el periódico El Día, 14-04-2010