Insularismo, crimen y machangadas en la TVC

 

Paco Déniz

 

La cantera ultra insularista de Radio Club Tenerife es inagotable. Tanto como inagotable es el insularismo de la dominancia chicharrera ocasionalmente aliada de Soria. De sus micrófonos han salido algunos de los últimos jefes y protagonistas del ente público televisivo. Si antes fue Xuáncar, ahora es Willy, personas que no han escatimado adjetivo ni intencionalidad alguna en descalificar todo lo que procede de la isla de Gran Canaria y de la disidencia política tinerfeña.

 

El flamante director de la TVC, que no sabe que más allá de Vista Bella, del carnaval y el CD Tenerife, hay vida, que siempre esgrime sospechas radiofónicas de quienes se manifiestan contra ATI y envidias al color amarillo, que recientemente se ha dedicado a un programa de machangadas, ha sido premiado por Rivero con la gestión de 67 millones de euros para seguir deseducando a nuestra gente. Fiel seguidor de la escuela ática del Xuancarlismo, se mueve bien en los círculos de poder, educa a sus oyentes y televidentes en el sensacionalismo puro y duro, en el conservadurismo populista y chovinista y en el entretenimiento cutre.

 

Su cometido es la despolitización; o sea, ignorantar aún más si cabe a la población. El mismo guión de los informativos es prueba fehaciente de lo que digo, unos informativos propiedad de la empresa Socatel de Xuáncar, que diariamente nos pone al día sobre asesinatos, violaciones, intervención del abogado defensor y de la acusación, accidentes de tráfico, mordidas de perro, caídas de señoras ancianas en la calle, recuento de inmigrantes de color negro, atascos en la M-30, esguince de tobillo y diarrea de algún paquetillo del fútbol isleño, anécdotas navideñas, un minuto para Rivero, otro para Soria y otro para Aguilar. Todo ello, junto con probabilidad de chubascos al norte y algo de viento en el sur, concluye su percepción de la realidad isleña. Por eso, estimo que más determinante que las personas, los títulos o los métodos de elección, es el modelo de televisión lo que debería preocupar, y sobre lo que ningún político discute. El carácter cutre, privado y colonial de la producción de programas es la cuestión. En los próximos 8 años, cerca de 36 millones de euros se irán para productoras del grupo Prisa de Xuáncar y para El MundoTV de los amigos de Soria. Nada para las productoras canarias. Nada de fomentar a la gente y las empresas del país. Nada de rigurosidad dinámica al tratamiento identitario. En eso consiste el nacionalismo de Rivero.


Así las cosas, y puestos a considerar, concluyo que la TVC tiene un efecto perverso sobre democracia, la canariedad y la inteligencia, mucha gente termina sospechando. Así que, apágala y vámonos.

 

Francisco A. Déniz Ramírez