El insulto como táctica colonialista
Antonio
Cubillo Ferreira *
En los momentos actuales,
estamos a poco tiempo de alcanzar nuestra soberanía, a dos meses del 2010, que
las Naciones Unidas señalan como el fin del colonialismo en el mundo. En este
combate de todos no ha lugar para los artistas, los pintores, los escritores,
los intelectuales que no estén totalmente comprometidos e identificados con
nuestra lucha de liberación para instalar en esta colonia una República Federal
Canaria, patria de nuestro pueblo, una vez libre y soberano. Salgan ya a la
palestra que la patria se lo agradecerá. Con motivo del 45 aniversario de la
Bandera Nacional de las 7 Estrellas, el día 24 de octubre, parte de nuestro
pueblo se echó a la calle en la ciudad de Aguere y
miles de patriotas se manifestaron pacíficamente, lo que ha despertado el odio
de nuestros seculares enemigos y sus secuaces.
Ya va siendo hora de
realizarse y comprometerse en la lucha por la soberanía. Hay que ser una parte
vivificadora con el ejemplo, para que el pueblo canario se levante de una vez,
tras seis siglos de colonialismo. Cada generación tiene que ser consciente de
su misión, cumplirla o traicionarla, como decía Frantz Fanón. En el pasado,
otras generaciones han preparado las luchas actuales, como hizo con gran
esfuerzo el apóstol Secundino Delgado con el periódico El Guanche, en su
primera época en Venezuela en 1897, o sus compatriotas y compañeros de lucha
con El Guanche, segunda época, en Cuba en 1924, preparando todos ellos el árbol
de nuestra soberanía para reivindicar nuestros justos y legítimos derechos
nacionales. En el siglo XIX también hubo luchas y
conspiraciones en Canarias, en 1827, aunque no tuvieron trascendencia
internacional, que reflejaban el espíritu de rebeldía de nuestro pueblo, que
nunca quiso reconocer su dominación por un país extranjero.
Ahora, la situación
internacional es diferente y el colonialismo sabe que está acorralado, lo que
quiere decir que no está vencido sino que es aún muy peligroso. El colonialismo
español sabe que su legitimidad no es reconocida internacionalmente aunque siga
ocupando nuestro territorio, al cual llegó en el siglo XV,
sembrando el terror y destrozando un pueblo pacífico, que fue sometido al
infame tráfico de esclavos de nuestros antepasados. La monarquía borbónica
conoce nuestra legitimidad, puesto que nosotros lo que reivindicamos es una
nación, un estado y un gobierno propio y no para un futuro lejano, sino desde
ahora. En 1978 recurrió al puñal del godo, prisiones y asesinatos contra el
MPAIAC, pero internacionalmente le vieron el juego sucio y ahora no sabe qué
hacer. Desde hace dos años, recurre a una lucha cultural contra la idea-fuerza
que representa la independencia y recurre a métodos aberrantes como atacarse a
la libertad de expresión y de información contra los periódicos y medios de
información que no le son fieles. Por otro lado recurre a ayudas económicas
espectaculares y ostentosas para engañar a nuestro pueblo y retrasar nuestra
independencia, valiéndose de partidos políticos a su servicio y políticastros de fortuna e intelectuales españolizados y,
cómo no, a periodistas godos enviados expresamente aquí para tergiversar los
hechos y periodistas o radios de canarios de servicio, a las órdenes del PSOE.
Con la gran
manifestación del 24 de octubre, el monstruo dormido se ha despertado y no
comprende que el pueblo vuelva a salir a la calle y se manifieste y lucha como
en los años
Repasen los artículos
aparecidos en la prensa colonial y amarilla de esta colonia o los vulgares
programas de radio PSOE y verán cuánta razón tenía Schopenhauer.
Es, pues, necesario
estar atentos a todos los manejos de la metrópoli, como aquella teoría de que
España llegó a Canarias para sacar a sus habitantes de la incultura y el
salvajismo o el que intentan sostener todavía de aquello de que, si nos
declaramos independientes, de qué iríamos a vivir. Los patriotas comprometidos
con nuestra lucha de liberación deben librar un continuo combate contra estas
mentiras colonialistas, no sólo a nivel nacional nuestro, sino a nivel continental
africano, pues por todos los medios intenta descalificar a los africanos y sus
culturas, olvidando que dio civilizaciones como la de Egipto a la cultura
universal. Hay que acabar con la frasecita aquella de "en tanto que
canario y español", para definirse de una vez por todas como canario y
nada más. Mientras nuestros intelectuales no tomen conciencia de su propia
enajenación como dice Víctor Ramírez, nuestro escritor independentista,
enajenación formada por los libros de texto de nuestra infancia y por los
actuales medios de información, no se puede llevar a cabo una verdadera lucha
anticolonial que sea vista con simpatía por nuestro pueblo.
Hay que tener en
cuenta que nuestra lucha es vista con simpatía por las jóvenes naciones del
mundo que han alcanzado la independencia y la opinión pública de las repúblicas
americanas que estuvieron sometidas al imperio español, pero la ayuda y el
apoyo internacional vendrá en cuanto vean el compromiso de nuestro pueblo y sus
representantes, en una lucha frontal, en la calle como el día 24 y en la
denuncia del viejo y caduco colonialismo español y en el compromiso firme de
crear nuestra propia Nación y República Federal.
* Presidente del
Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político
del MPAIAC
** Publicado en el periódico El Día, 31-10-2009