ARTEASUDEM IBARADEN



¿LOS INTELECTUALES EN CANARIAS?


Por Liberto


Como si se tratase de una simple moda frívola y pasajera, cada cierto tiempo surge en los ámbitos de las personas que han tenido el privilegio y la suerte de acceder a una educación “integral” a una cultura “universal” -sin dejar de vista sus orígenes, y sin avergonzarse de éstos- la cuestión de cuál es el papel que deben jugar los intelectuales en la comunidad que les tocó vivir.

Trasladando ese debate a nuestra tierra, a nuestros Atlánticos Peñascos Africanos, a nuestro Archipiélago Canario, nos encontramos con que ese discurso, lejos de dinamizar y vivificar la vida cultural y social de Canarias, queda agotado en estériles y vanas disquisiciones sobre cuál es el sexo de los ángeles o que fue primero, si el huevo...

 

Canarias, o mejor løs canariøs, en este momento crucial de nuestra historia, lo que necesitamos son hombres y mujeres de acción, no discursos huecos y cantos de mirlos. Los canarios y canarias, tanto tiempo huérfanos de nuestras “señas de identidad”, por ocultamiento, mistificación o manipulación, estamos pidiendo a gritos que se clarifique nuestra “cultura”, y tener una base sólida donde apoyarnos definitivamente para, desde ahí, comenzar el camino que nos llevará a la construcción de una Patria libre, próspera y justa.


A mi modo de entender es tarea del intelectual el tratar de tender un puente que supere el abismo que existe en Canarias entre la CULTURA Y EL PUEBLO...


Tiene que salir a la calle, dejar su castillo de cristal, y llevar su palabra -y con su palabra, las ideas- a todos los rincones de nuestra mágica y maltratada geografía. Es una hermosa y difícil tarea que cada uno debe asumir con entusiasmo y generosidad. Lo que está en juego es nuestra dignidad como pueblo y como individuos, después de tanto tiempo viviendo en la más absoluta ignorancia, en la más innombrable sumisión.


Siempre se ha dicho –y es absolutamente cierto– que la mejor manera de predicar es con el ejemplo. Con el ejemplo claro y contundente del ejercicio de la solidaridad, de la honestidad en la vida y en la obra.


El intelectual es el que esta llamado a ser el que denuncie las barbaridades y tropelías de los poderes, de cualquier poder, frente a la indefenso ciudadano; el que uniendo ética y estética, desenmascare las ocultas tramas que atentan continuamente contra e pueblo.

DESPUÉS de la época de UPC no se había vivido en Canarias un período de igual entusiasmo y especial sensibilidad por todo lo nuestro como el que estamos viviendo en estos momentos.


Siendo esto así, los llamados “intelectuales”, tienen una oportunidad histórica que no deberían desaprovechar, para ir construyendo ese puente que definitivamente ponga en contacto al pueblo con la cultura, y a la inversa...