INVASIÓN
EN CANARIAS
Jaime
Morera
En los dos últimos años hemos estado viendo como la
gran inmigración de chinos ha llegado a nuestras islas; primero con extrañeza y
curiosidad, pues unos restaurantes más en adición a las ya existentes, aún con estrechez,
se puede admitir. Pero de ahí rápidamente pasaron a bazares y más bazares,
luego, con preocupación y ahora con horror, en nuestros comercios de ropa,
cafeterías canarias, tiendas de víveres, etc. Y lo más atropelladamente de
todo, como empleados en los mismos negocios de canarios, como mano de obra
barata, dócil y servil, puesto que abundan chinos para todo. Mientras el
elemento isleño, que por derecho siempre venía desempeñando muy bien esos
trabajos, va al paro permanente y, como consecuencia, a la degradación física y
moral que tal miseria y marginación en su propia tierra y por su misma gente
produce en nuestros compatriotas.
Estas hordas de orientales en la ya hasta la
hacinación inhumana en el escaso espacio de nuestras islas, está programada,
fomentada y asistida por la mismísima China, en vil complot con el traicionero
colonialismo que con impunidad nos está vendiendo. Muy pronto ya serán una
compacta y aplastante mayoría, aún entre los otros ya numerosos inmigrantes, no
tan bien organizados, como ellos.
¿Qué irá a pasar? El voraz expansionismo del Imperio
marroquí, que siempre ha tenido a Canarias en su mapa magrebí, y ya últimamente
la incluye también en el de carreteras nacionales, reclamará la posesión de
nuestras Islas, al además tener en la actualidad y muy en su favor una extensa
comunidad de nacionales de tal país residiendo, y sentir gran agravio por el
descomunal asentamiento de colonos extranjeros de otros continentes, que ya
pasan con largueza del millón.
Con China junto a USA y Francia en el Consejo de
Seguridad de la ONU abiertamente en su favor. Pues China, como gran potencia,
tiene por objetivo usar a la fácil y sumisa Canarias de cabeza de puente para
su actual expansión económica hacia África, a la que nuestras Islas tienen muy
cerca y de frente.
Los países africanos estarán totalmente de su parte,
lo mismo que el resto del mundo en general. Puesto que nadie naturalmente se
inclinará por la continuación del ya anacrónico colonialismo en nuestro
Archipiélago; y máxime cuando sus mismos nativos en mayoría rechazan la
independencia, y encima cretinamente se identifican europeos-ultraperiféricos,
sintiéndose más españoles que los de la propia España.
Y como su madre camino al destierro le dijo a Boabdil
al perder el Reino de Granada: “¡Llora con lágrimas de mujer lo que no supiste
defender como hombre”! En nuestro trágico y triste caso: ¡Llorad con lágrimas
de españoles-ultraperiféricos, por lo que no supieron ni quisieron defender
como canarios patriotas!