Inversiones públicas, beneficios particulares

 

Pedro Ángel Acosta Rodríguez *

 

El mal llamado gobierno autónomo de Canarias reduce los presupuestos de sanidad y educación, que son los dos pilares principales de un pueblo, reducción que, sin embargo, anuncian de tal manera que pareciera que tuviéramos que aplaudir la azaña.

 

Paralelamente se inventan la maqueta de la congelación salarial para los trabajadores, pero el de ellos no lo bajan ni un céntimo.

 

Si tanto quieren ahorrar en sanidad, por qué no empiezan por cortar con las empresas privadas de ambulancias, que les están dando un palo a la sanidad canaria muy, pero que muy grande. Es decir, el personal que siga tal cual, pero las ambulancias han de ser propiedad del Servicio Canario de Salud, por una razón muy simple y fácil de entender ¡resultan más económicas!

 

Los puestos de trabajo se conservarían y los presupuestos de la sanidad pública, la que se financia con el dinero de todos y todas, no sufriría el saqueo actual. El dinero que se ahorra, que por cierto es una gran suma, se emplearía tanto en mejorar las infraestructuras sanitarias como en la contratación de especialistas, que tanta falta nos hacen en las islas no capitalinas.

 

La contratación de personal de enfermería, que por cierto en nuestra tierra hay bastantes titulados y tituladas en paro, y en general las mejoras sanitarias redundarían en beneficio de todo nuestro pueblo, pero seguro que esto no les interesa a estos medianeros del imperio godo.

 

En la educación otro tanto de lo mismo, sobre todo si son centros públicos, no los privados o más sangrante aún los concertados, que funcionan con dinero público y gestión privada.

 

Qué gobernantes tenemos en nuestra tierra, que se atreven a debilitar dos pilares tan importantes de una sociedad, echándole la culpa a la crisis, que no tendría que existir si el barco en vez de trompetas tuviera buenos capitanes.

 

 

* Coordinador en Benawaré (La Palma) del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)