La isla de Afrodita
Victoria Dorta S.
Debido a su
estratégica situación geográfica, la isla de Chipre ha sido colonizada en
diferentes momentos de su historia por numerosas culturas. En ella dejaron su
huella fenicios, griegos, egipcios, hititas, asirios, romanos y turcos, entre
otros. Según la mitología griega, en Chipre nació la diosa del amor y la
belleza, por ello también se le conoce como la isla de Afrodita. El origen de
su nombre está relacionado con el cobre -cuprum en latín-.
Al parecer, en aquella época, la expresión "aes cyprum", utilizada por los romanos cuando nombraban el
metal de Chipre, tenía mucho que ver con las minas de cobre que abundaban en la
isla en aquel periodo de la historia. Su principal fuente de ingresos es el
turismo, al igual que en nuestras Islas Canarias. A sus casi 2,5 millones de
visitantes al año también se les ofrece la fórmula ideal de sol, naturaleza y
cultura, una combinación que ya están utilizando desde hace bastante tiempo
muchos de los destinos turísticos del mundo. Por lo visto, esto es lo que más
vende hoy por hoy, en lo que a industria vacacional se refiere.
Situada al sur de
Turquía, al oeste de Siria y al este de Grecia, Chipre, con sus 9.246 km², se convierte en la tercera isla más extensa del mar
Mediterráneo, después de Sicilia y Cerdeña, con 25.499 km²
y 24.091 km², respectivamente. Navegando un poco por
su historia, nos encontramos por ejemplo con que desde 1974 el tercio norte del
territorio chipriota está bajo bandera turca y sólo es reconocido por este
país; los otros dos tercios, en el sur de la isla, controlados por los
greco-chipriotas, sí están reconocidos por la comunidad internacional.
Corría el año 1878
cuando el sultán otomano que gobernaba la isla por aquel entonces la cedió en
administración al imperio británico; este hecho dio pie a que unas décadas más
tarde pasara a ser colonia de la corona británica. Finalmente, en 1960, obtiene
su independencia y se convierte en República. Hoy en día, Chipre, forma parte
de