Teodoro Santana
Lo ha anunciado el inefable Consejero de
Economía y Vicepresidente del gobierno autonómico de la colonia: los
presupuestos de
Al igual que en Roma cientos de esclavos
murieron como cobayas sobre las que la envenenadora Locusta
probaba los nuevos venenos que preparaba continuamente, bajo la supervisión y
el entusiasmo del emperador Nerón, las recetas de extrema derecha económica
repercuten siempre en los asalariados, los esclavos modernos, a los que no les
queda más remedio que acudir a la sanidad pública o mandar a sus hijos a los
colegios públicos.
El veneno de la reducción presupuestaria en
Sanidad y Educación sólo puede actuar gastando menos en personal: no hay otra.
Pero si ambas áreas son ya penosas en Canarias, reducir el número de médicos,
de enfermeras y de maestras va a empeorar notablemente las cosas.
Enfermar en Canarias es ya una auténtica
lotería. Pacientes con síntomas de enfermedades graves ven como se les da cita
para las pruebas para dentro de año y medio o más. En muchos caso,
para cuando, de confirmarse las previsiones, ya estarán muertos. Y después a
esperar por la cita con el especialista. En ocasiones hay que volver a repetir
las pruebas, porque ha pasado demasiado tiempo entre las anteriores y la
consulta. Las esperas en los centros de salud se hacen interminables. En muchos
de ellos se han suprimido las Urgencias. Se ahorra en sustituciones. Las
Urgencias hospitalarias están colapsadas.
En Educación ya se ha incrementado el número de
alumnos por aula. Y se ha vuelto a los “grupos mixtos”: para ahorrarse un
docente se juntan alumnos de cursos distintos en una misma aula. El asunto es
ahorrar profesores, aunque el fracaso escolar siga en ascenso. Se dilatan las
sustituciones. Sólo este curso, más de mil profesores están sufriendo un
despido encubierto.
Pues eso, que se jodan los pobres. Los “seres
humanos” (es decir, los que tengan dinero suficiente para acudir a la sanidad y
la educación privadas) no verán reducida “la calidad de los servicios
sanitarios y educativos”. “Seres humanos” que tampoco van a ver mermadas las
cuantiosas subvenciones, contratas y licitaciones que han venido disfrutando.
Ni
Los demás somos seres inferiores, pacientes,
subhumanos, los No-A de Alfred E. Van Vogt.
El gobierno de
(*) Miembro
del Comité Central del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias
(PRCC)