Juventud independentista canaria
Antonio
Cubillo *
La
celebración de la batalla de Asentejo, el pasado 30 de mayo, en Tenerife, La
Matanza de Asentejo, sigue dejando cola y comentarios, como era de esperar. La
conservación de nuestra historia nos salva de las tentativas de la monarquía
española de hacer de nosotros un pueblo sin alma y sin pasado, y en esto, desde
estas líneas, tenemos que felicitar a sus organizadores, de la Unidad por la Descolonización e
Independencia de Canarias, por su meritoria labor unitaria, así como al
periódico independiente EL DÍA por la cantidad de artículos que viene
publicando que hablan de los guanches, de las
investigaciones sobre los mismos, así como de fotos y reportajes sobre eventos
culturales de nuestros antepasados en las diferentes islas o de libros tan
importantes como el que acaban de publicar la bióloga del Instituto Canario de Bioantropología Dña. Mercedes
Martín y el doctor Conrado Rodríguez Martín, miembros del Museo Arqueológico de
Tenerife[1].
Nuestra
cultura histórica oral, aunque esté olvidada y deformada, porque no se enseña
correctamente en las escuelas, salva y refuerza nuestra personalidad y nuestra perennidad
dentro de los pueblos vivos, porque los canarios somos un pueblo vivo y
diferente, aunque eso les duela al colonialismo español y a sus colaboradores.
Este pueblo autóctono está y sigue vivo no sólo por los descendientes del
pueblo guanche, sino por la aportación de todos los nacidos en esta tierra,
vengan de donde vinieren sus padres, que se han integrado en nuestra patria
volcánica de las siete estrellas verdes.
La
independencia, que es lo más importante ahora, no se puede lograr sino por el
esfuerzo de todos y en especial con el de los jóvenes comprometidos. En el
continente africano hay países que han obtenido la independencia casi de regalo
y sin lucha, pero han dejado entrar el neocolonialismo y han hipotecado su
libertad, por eso es necesario que la lucha por la descolonización sea total y
comprometida, contando sobre todo con nosotros mismos y con la simpatía de
nuestros amigos de por el mundo, amantes de la libertad.
Hay
muchos artículos de prensa ya que nos dicen que el paraíso terrestre canario
puede ser nuestro fácilmente, pero eso hay que ganarlo con nuestra lucha diaria
y comprometida si queremos de verdad instalar en Canarias una República
Federal, laica, ecológica y social. Esa RF será el esfuerzo de todos, ya que el
individualismo no tiene ningún porvenir en nuestra lucha de liberación, por
ello es necesario el compromiso de los militantes y simpatizantes de nuestra
causa a favor de la soberanía nacional. Nuestra nación espera mucho de nuestra
juventud, de esa juventud vigilante y consciente que se ha ido despertando en
estos 46 años y que quiere asumir sus responsabilidades como lo hemos visto en
esas dos grandes manifestaciones del 24 de octubre pasado, en La Laguna, en
conmemoración del 45 aniversario de la creación de la bandera de las siete
estrellas verdes, bandera nacional, y del 6 de marzo de este año 2010 en la
ciudad de Las Palmas, capital de Tamarant, en
homenaje a la bandera.
El
deber actual de la juventud canaria patriota es de implicarse en la lucha de
liberación de esta colonia y no quedarse al margen de la misma en tanto que
observador o reflexionando en sus pequeños problemas personales o familiares
antes que los de la nación futura o en los cantos de sirena que le inventan los
partidos o grupos de la izquierda española o conceptos románticos falsos
fabricados en España, para que no se impliquen en la lucha de liberación
nacional. No hay que olvidar que este año 2010, final de la última década de la
descolonización ordenada por las Naciones Unidas, es muy importante para
Canarias y todos los canarios patriotas debemos movilizarnos a fondo.
El
periódico EL DÍA, en su edición del martes día 8 de este mes de junio, se hacía
la siguiente pregunta: "¿Cómo podemos cambiar esta ignominiosa dependencia
colonial por vías pacíficas? Indudablemente consiguiendo que las Naciones
Unidas establezcan la condición colonial de Canarias. No obstante, insistimos
en ello, la ONU no puede incluir a nuestro Archipiélago en esa nueva lista de
territorios colonizados. Tropieza siempre con el delicado aspecto de los
asuntos internos españoles. Por lo tanto, si no encontramos una solución a este
problema, Canarias está condenada a ser una colonia
pese a que los canarios no somos españoles. Y aquí abrimos un paréntesis para
decir que hasta la CIA, la agencia de inteligencia norteamericana, recoge en
sus informes que el Archipiélago canario es una colonia española. Somos nativos
de unas islas que están en un continente distinto al de España. ¿Cómo podemos
acabar con este pesado yugo que nos unce a la Metrópoli?, volvemos a
preguntarnos. Sencillamente, saliendo a la calle. De forma pacífica, pero
manifestando nuestro descontento y expresando claramente nuestras ansias de
libertad".
Todo
esto que dice este periódico está muy bien, pero el asunto de la descolonización
de Canarias es ante todo un asunto que concierne al continente africano, y
especialmente a la Unidad Africana. Ahora tenemos una ocasión magnífica de
manifestarnos los canarios por la vía pacífica en todas las islas, el próximo
20 de julio, con motivo del cuarenta y dos (42) aniversario de la Declaración
Solemne de la OUA sobre Canarias, en la Sexta Conferencia de Jefes de Estado de
la OUA, en Argel, el 20 de julio de 1968,[2] solicitada expresamente
por el Movimiento de Liberación Nacional de Canarias, el MPAIAC, y leída ante
todos los periodistas y asistentes en dicha reunión por el secretario general
de la OUA en aquella época, el ciudadano guineano de Guinea-Connakry
Sr. Diallo Telli, donde se
especifica claramente que Canarias no forma parte de España, sino de África, y
su pueblo colonizado tiene el derecho indiscutible a la autodeterminación,
descolonización e independencia, como todos los pueblos colonizados del continente.
Esto fue un hito histórico para Canarias y significó el reconocimiento de
Canarias como parte de África y no de Europa ni de España. Esta declaración
sirvió para que el MPAIAC fuera reconocido como el representante legal del
pueblo canario en busca de su independencia y sirvió para consolidar nuestra
posición internacional y abrir el camino para la conferencia de ministros de
Asuntos Exteriores de la OUA en Trípoli, en febrero de 1978, donde se
solicitaba expresamente por el grupo de países africanos independientes a las
Naciones Unidas, y especialmente a la Asamblea General, que se incluyese
inmediatamente a Canarias en la lista de colonias africanas y que
inmediatamente se estableciese un calendario de descolonización para darle la
independencia a Canarias. Todos sabemos la respuesta de la monarquía española y
del gobierno posfranquista de Suárez-Martín Villa:
preparar y organizar un atentado criminal de Estado al representante del MPAIAC
y paralizar provisionalmente el proceso de la independencia de Canarias
mediante el asesinato.
Ahora,
en 2010, es hora de volver a salir a la calle en este aniversario de la
declaración solemne de la OUA para que los países africanos, a los cuales
actualmente la diplomacia española está conquistando con sus contactos y con su
apoyo por cuestiones económicas de falsas ayudas, se den cuenta de la verdadera
realidad de este país colonialista que en estos momentos quiere convertir a
esta colonia en una plataforma comercial para explotar el continente africano y
que en su día, como respuesta a la reunión de la OUA en febrero de 1978 en
Trípoli, recurrió al terrorismo de Estado en vez de descolonizar su colonia de
Canarias.
En Asentejo, el pasado 30 de mayo había una gran cantidad de
jóvenes junto a los viejos combatientes y luchadores, agrupados en la mesa en
unidad por la autodeterminación e independencia que ha ido surgiendo al
llamamiento de unidad que vienen pidiendo desde hace años el CNC y el MPAIAC.
Pero no se debe creer que porque hay jóvenes en todos estos actos patrióticos
existe una juventud nacional que está con la lucha. Hace falta, ante todo, el
compromiso serio con la causa nacional de la descolonización y que reconozca
esta juventud de todas las islas sus responsabilidades históricas en este siglo
XXI. La unidad de la juventud canaria es una necesidad histórica y vital en la
guerra de las pulgas contra el colonialismo que debemos llevar a cabo todos, para que Canarias le cueste cara al colonialismo
y se vaya de una vez. El colonialismo tiene miedo de esto, pues sabe que lo de
la independencia es una idea fuerza que se ha ido imponiendo a lo largo de
estos 46 años, como se ha impuesto la bandera nacional de las siete estrellas
verdes. Es por ello que en todas las islas se deben establecer aniversarios
heroicos como el de Asentejo, en Tamarant,
Gomera y Benahoare, sobre todo, en los aniversarios
de los combates de los guanches contra los españoles
en el siglo XV, pues los hay, y a cual mejor, donde participe toda la
población.
El
combate de la juventud canaria no debe ser una cosa circunstancial en
determinados momentos, en momentos donde sólo se ondea la bandera nacional,
sino que el compromiso debe ser total ante los desafíos que nos esperan, porque
el colonialismo no va a soltar la presa canaria tan fácilmente, sobre todo en
estos terribles momentos de crisis internacional. Por ello, la juventud canaria
debe participar para reforzar la ideología de liberación y cultural, en
colegios y universidades, combatiendo a los profesores reaccionarios o tibios y
enemigos de la independencia, así como a las corrientes de opinión colonialista
y en defensa de los valores de la metrópoli que defienden los partidos
españoles, sean de las tendencias que sean, así como esos sindicatos españoles,
UGT y CCOO, que vienen a ser una especie de sindicatos verticales de la actual
España monárquica. En ese intrincado campo y a esos niveles, las trampas
abundan, y si no se está formado y con una vigilancia permanente, se cae en las
redes que la metrópoli colonial viene lanzando desde hace siglos sobre los
canarios. Por eso, estamos de acuerdo con lo que decía el citado periódico
independiente EL DÍA el pasado día 8, donde especificaba: "Que Canarias es
una colonia, por mucho que se empeñe España a través de su Constitución de disfrazarla
de comunidad autónoma, no admite la menor duda y así lo reconocen todas las
embajadas del mundo en Londres, de forma especial la de Estados Unidos. Sin
embargo, la ONU no puede actuar de oficio para incluir a nuestro Archipiélago
en la lista de territorios colonizados, ya que se produciría una injerencia en
asuntos internos de uno de sus países miembros. Ha de ser desde dentro de
Canarias de donde parta el movimiento independentista capaz de libertar a esta
tierra de las garras españolas. Un movimiento que las fuerzas de la Metrópoli
se han encargado de dividir, porque piensan perpetuar sine die su colonización sobre los nativos canarios. Piensan
mantener por todos los medios la esclavitud a la que llevan sometiendo al
pueblo canario desde hace casi seis siglos; antes esclavitud física y hoy
administrativa. Un absurdo, insistimos en ello. Un disparate porque el canario
no es español sino canario, como tampoco lo es el Pico Teide.
Es falso decir que el Teide es la montaña más alta de
España, porque este majestuoso volcán, símbolo de todo el Archipiélago, no está
en España sino en Canarias. Ya quisieran los españoles tener en su geografía
una montaña tan alta como el Teide". Por cierto
habría que añadir que el Echeyde (el que mete miedo a
los otros) o Teide es el tercer volcán africano,
después del Kilimandjaro (
En
estos momentos, el deber que tienen todos los estudiantes patriotas y
conscientes es no quedarse al margen de nuestra lucha en favor de la
descolonización. En los países colonizados en lucha las universidades y
colegios se llegaron a transformar en bastiones de la lucha de liberación
nacional. Claro que en Canarias, por desgracia, hay muchos jóvenes que pierden
muchas energías en empresas menores y en preocupaciones electorales con partidos
españoles o autonomistas o pensando en un buen comportamiento para obtener
puestos o enchufes en un próximo futuro autonomista.
La
cuestión que se plantea en estos momentos de la lucha en esta colonia es
aquella de saber cuál será el papel que deben tener los jóvenes, en la lucha
diaria contra el enemigo colonial. Repetimos, la lucha diaria, no la de los
fines de semanas folclóricos, sino la del compromiso de todos los días en la
lucha por nuestros justos y legítimos derechos nacionales.
Hay
países hoy en nuestro continente en los cuales la juventud y los intelectuales
habían sido formados en la escuela del colonialismo, y cuando las metrópolis
vieron que se acababa dicha etapa, entonces, los preparaban para ser sus ruedas
de recambio de sus intereses coloniales. En Canarias, ahora los autonomistas
están hablando de convertir a esta colonia en una gran plataforma comercial
para conquistar África y llaman a muchos jóvenes a aceptar estos planes. Si
queremos conseguir el apoyo de nuestro pueblo en nuestra lucha por nuestra
soberanía, el pueblo canario debe saber que no son bonitos discursos de
oratoria y bonitas palabras lo que decimos, sino que son palabras de guanches, de canarios de verdad, que sirven para confirmar
nuestros actos.
En
el CNC y en sus juventudes y en la de la militancia de otros independentistas,
tenemos necesidad de cuadros que asuman sus responsabilidades y expresen
abiertamente sus planes ante los compatriotas en público y en privado. Por eso
hemos publicado un Anteproyecto de Constitución, que se publicó en el periódico
EL DÍA, durante seis meses (sep. 2007/marzo 2008)[3], que todos deben aprender de memoria para explicarlo
a la gente del pueblo, ya que va en juego nuestra soberanía y nuestra libertad.
Estamos
atravesando unos momentos graves de crisis de la economía mundial, pero si
sabemos navegar bien podemos escapar de la misma, liberándonos del colonialismo
que nos explota antes que nada. Debemos recuperar nuestras riquezas naturales,
financieras y agrícolas, industriales, pesqueras y mineras, nuestros mercados
exteriores tradicionales, que desde hace tiempo están en manos del
colonialismo. Si no nos convertimos en un nación
independiente, no podemos controlar nuestros mercados exteriores ni nuestra
pesca, ni podemos instalar nuestra ZEE de
El
objetivo de siempre del colonialismo español es y ha sido mantenernos en su
zona de influencia, convertirnos en simples mercados abiertos a sus productos y
ahora a los de la UE y condenar a nuestros descendientes al subdesarrollo
intelectual y económico permanente. De ahí que continuamente vengamos
insistiendo en crear en el futuro nuestra propia moneda, el áfrico, lo que ha
levantado las protestas de nuestros enemigos y de los esbirros del
colonialismo, que los hay por todas partes. Es lo mismo que aquellos que nos
atacan por nuestro africanismo y porque se vaya de Canarias la OTAN o porque
tengamos una política exterior de neutralidad positiva, de no alineamiento,
cuando seamos independientes. A los colaboradores se les ve enseguida la oreja,
aunque vengan disfrazados de falsos patriotas como están surgiendo últimamente,
o de rubias Mata Haris canarias en el Parlamento
español.
¡Descolonización e independencia, no hay
otra meta! ¡Canarias para los canarios!
*
Presidente del partido independentista Congreso Nacional de Canarias (CNC),
brazo político del Movimiento de Liberación de Canarias, el MPAIAC
Publicado en el periódico El Día, pág.
22 -Sección Canarias- 12-06-2010
[1]Guanches Una Historia Bioantropológica
[2]Declaración solemne de la
OUA sobre la africanidad de las Islas Canarias
[3]Anteproyecto de la Constitución de la República Federal
Canaria