ALFONSO O´SHANAHAN
ROCA O EL DESAFÍO DE ADENTRARSE
EN ´EL LABERINTO DE LAS HADAS`
“Dos atributos conspiran siempre contra la
verdad: la cobardía y la pereza intelectual. Si la primera suele ser el aliado
más activo del poder, la segunda es un beneficio gratuito que cada uno otorga a
su statu quo. Por esta razón, el revisionismo es siempre uno de los principios
irrenunciables de cualquier investigador serio. Todo debe ser puesto en duda.
Solo lo que permanece en pié después de un terremoto merece respeto
intelectual. Esta actitud de revisionista radical ha caracterizado el trabajo
crítico y literario del filósofo español y profesor de New
York University, Eduardo Subirats”.
Esta reflexión realizada
por Jorge Majfut acerca del intelectual
español Eduardo Subirats, podría servir a la perfección para definir la
actitud que más se acerca al concepto que el periodista y escritor canario
Alfonso O´Shanahan Roca mantenía y aplicaba a su
trabajo periodístico en sus años de profesión, pero también en su dedicación a
la creación literaria. Y es que Alfonso O´Shanahan
había llegado a una fase en su vida personal y profesional, donde te valoran
más por lo que sabes y callas, que por lo que cuentas después de
toda una vida en la primera línea de la información, de la opinión
profesionalizada en un lugar especial, particular, por su
consideración primeramente de “Colonial de Ultramar”, durante la dictadura
franquista a “Territorio Ultraperiférico”, y al estatus de una de las 17
Comunidades Autónomas dentro del conjunto del Estado español, con los problemas
estructurales que, desde el momento mismo de la Invasión Armada, y la posterior
colonización y el para nada pacífico proceso de aculturación y los múltiples
problemas surgidos a raíz de esta imposición por la fuerza de una leyes y una
manera de manera de entender y relacionarse con la naturaleza totalmente
diferente a la que llevaron Los Conquistadores, y que seis siglos después aún
siguen sin encontrar soluciones válidas donde la
población resultado de aquella primera mezcla, aún continúa arrastrando
determinadas cuestiones educativas, culturales, sociales, económicas, y hasta
políticas que siguen provocando desencuentros, entre las islas menores en
relación con las dos más grandes, Tenerife y Gan Canaria, y a su vez, el
conjunto del ARCHIPIÉLAGO con la capital del reino, la metrópoli y sus
imposiciones legales que pueden servir para una zona continental, pero que aplicadas
a unas islas, a un territorio archipielágico
no tienen razón de ser.
En su segunda novela “EQUINOCCIO. Crónica verdadera
del Gran Capitán destas islas de la Mar Oceánica”,
trata de reflejar la virtualidad de una situación en la realidad canaria de la
tercera y segunda últimas décadas del siglo XX que
las asemeja a las primeras de su incorporación a la Corona de Castilla, en las
postrimerías del siglo XV. Es decir, cinco siglos
después, las Islas Canarias, se debaten en una tesitura que es susceptible
de descripción en parejos términos a los empleados por los cronistas Abreu y
Galindo, López de Gómara o el mismo Bernal Díaz del
Castillo, genial autor de la “Historia verdadera de la conquista de la Nueva
España”, cuya aportación a la narrativa de lengua española, como la de otros
cronistas, no ha sido a juicio del autor, ponderada en términos literarios.
Los esfuerzos por atemperar descriptivamente
la realidad geográfica, social y política de las islas a fines del siglo XX con un lenguaje de cinco siglos atrás se realizan con el
recurso permanente a arcaísmos idiomáticos que, sin embargo,
sirven funcionalmente al “cronista” de hoy hasta el punto de que bajo el título
de “Crónicas mundanas y seculares” en el Periódico “La Provincia”, del que O´Shanahan fue subdirector o de “crónicas diacrónicas” en
la revista “canarias Económica”, el autor presenta crónicas de actualidad desde
la perspectiva distanciadora del lenguaje barroco.
Alfonso O´Shanahan
Roca, que nació en Las Palmas de Gran Canaria en el año tan significativo de
1944 en las Letras Canarias, podríamos decir, cabalístico o esotérico
e incluso anunciador si estuviéramos tratando temas sobrenaturales,
ya que en este año nació también Víctor Ramírez, uno de los escritores
reconocido como uno de los más relevantes de esta generación de escritores
nacidos en los años 40 del siglo XX; o un año antes,
el no suficientemente valorado en su justa medida como el poeta, ensayista,
traductor y profesor Angel Sánchez; pero
en este mismo año también vio la luz el poeta en lengua española que más
traducciones y reconocimientos internacionales posee, como es Justo Jorge
Padrón. Pero también en estos inicios de los años 40 nacieron los que han
creado lo más destacado de su obra creativa y periodística, Juan Cruz,
Fernando G. Delgado y J.J. Armas Marcelo, ambos
canarios y ambos premio Planeta de novela, el galardón español premiado con más
dinero... pero también están Luis León Barreto (de todos los escritores de la
misma generación el que ha hecho una semblanza más emotiva, más cercana a lo
que en verdad fue en vida el querido y admirado Alfonso O´Shanahan
Roca), Luis Alemany, Juan Manuel García Ramos, Manuel Padorno,
Eugenio Padorno....
Alfonso O´Shanahan Roca, nace en Tafira,
Las Palmas de Gran Canaria, en 1944. Estudios primarios y de bachillerato en el
Colegio Viera y Clavijo, curso selectivo de Ciencias en la Universidad de la
Laguna (Tenerife), seguido de estudios de Ciencias Matemáticas en la
Universidad Complutense de Madrid, que abandona para dedicarse al periodismo y
la literatura, habiendo cumplido recientemente veinticinco años de ejercicio
profesional -corría al año 95-.
Había
desempeñado la mayor parte de su vida profesional en el periódico “LA
PROVINCIA”, donde fue subdirector y como director de la red de emisoras
“RADIO CANARIAS-ANTENA
ALONSO O´SHANAHAN ha cultivado diversos géneros literarios, tales
como poesía, novela y ensayo, siendo las siguientes publicaciones “Elegía y
testimonio”. Poesía, Taller Ediciones, 1972; “Antípodos”
(cien años de expiación). Novela. Centro de la Cultura Popular Canaria, 1985 y
“Soltiscio de verano”. Novela. Ed. Fundamentos,
Madrid, 1990. Asimismo, “Teoría de Juan Rodríguez Doreste”,
ensayo biográfico, en la colección “La era de Gaceta de Arte” de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, 1993. Y
su obra más ambiciosa, quizás, “EL GRAN DICCIONARIO DEL HABLA CANARIA”, Ed.
Centro de la Cultura Popular Canaria en 1995.
Como ha dicho
el prestigioso intelectual canario Eugenio Padorno,
el GRAN DICCIONARIO DEL HABLA CANARIA es un texto inevitable. No en vano reúne
en sus apretadas 1.200 páginas la explicación de más de 13.000 voces y frases
del hablar isleño recogidas de la tradición oral y escrita. Es una tarea
gigantesca que sólo un escritor de la talla de Alfonso O´Shanahan
podría tener a su alcance.
“Alfonso O´Shanahan está en paz consigo mismo,...; por la amorosa
realización de éste libro él ha tenido oportunidad de conteplar
las zonas oscuras, difusas y radiantes de una maquinaria en la que se conjugan
el presente y lo telúrico, que reinstala continuamente el pasado en el
presente, su recolección -¡no será mejor llamarla siembra?- es el
resultado generoso, y de propósito eminentemente divulgativo, de un
compromiso personal con las incitaciones que hoy Canarias, para reconocimiento
de una colectividad, propone a sus ingenios”, según palabras de Eugenio Padorno.
De todas las
semblanzas, homenajes o reconocimientos a la figura de Alfonso O´Shanahan merece destacar la que le dedicó el también
periodista, y escritor Luis León Barreto, con el que compartió muchas cosas y
con el que me identifico plenamente. Tanto que yo hubiese escrito sino lo mismo
y con las mismas palabras sí la esencia...
El escritor grancanario Luis León Barreto
esbozó la figura del Premio Canarias de Literatura y subdirector de La
Provincia y Diario de Las Palmas, el escritor y periodista Alfonso O’Shanahan Roca, que ha fallecido recientemente en Las
Palmas de Gran Canaria.
Para
Barreto, Alfonso O’Shanahan «era un hombre bueno,
ingenuo también, un hombre noble, un canario típico por su nobleza, por esa
generosidad instintiva. A veces también era un canario típico también por una
cierta dosis de ironía, de humor negro, de desconfianza, que forma parte
también de nuestro carácter. Esencialmente era un compañero fiel, un compañero
afable con el que compartí muchas tardes y noches de trabajo en el periódico.
Era, sobre todo, un hombre de letras.»
«Alfonso fue un compañero, casi un hermano, en épocas
complicadas compartimos cosas en periódicos, en emisoras de radio, en
tertulias, en institutos, en universidades...» explicó Barreto, quien reconoció
echar mucho de menos al intelectual grancanario, aunque «por desgracia, lo
echamos de menos hace mucho tiempo porque esta enfermedad de alzheimer que tuvo lo anuló prácticamente como persona
desde hace ya más de diez años, desde hace demasiado tiempo.»
El escritor
grancanario explicó que «Alfonso interrumpió por esta circunstancia su
producción en un momento en que cabía esperar mucho de él por el proceso de
madurez que a los escritores siempre les suele llegar después de los cincuenta.
Lamentablemente nos privó de poder leer más libros suyos, más novelas, más
ensayos.»
Para Luis
León Barreto, «la contribución de Alfonso, incluso en ese voluminoso tratado
sobre la lengua que se habla en Canarias –un libro que, quizás, no contó nunca
con la bendición de los académicos, de los santones universitarios–,
su ejemplo está muy vivo en su obra literaria, como por ejemplo cuando escribió
“Antípodos”, una estupenda novela que ganó el premio
Editorial Prensa Canaria de novela en los años ochenta.»
«Alfonso y
yo compartimos trabajo en el Diario de Las Palmas, en el periódico La
Provincia, en Radio Canarias», recordó Barreto, quien añadió que, precisamente,
en La Provincia fuimos subdirectores del periódico a la misma vez desde 1982
hasta casi finales de la década, cuando el pasó a Radio Canarias y yo al Club
Prensa Canaria. Durante ese tiempo compartimos muchas cosas, pero sobre todo la
vocación literaria, el apego, la defensa y el rescate de nuestra cultura tan
baqueteada muchas veces por la desidia, por la falta de interés, por ese
neocolonialismo que existe en tantos ámbitos y que consiste en la apatía, la
desidia, la falta de amor a nuestras cosas.»
Barreto
afirmó que «Alfonso fue un hombre combativo, que procedía de un periodismo muy
ideologizado, en un momento en el que la ideología y la capacidad de análisis
crítico todavía eran importante. Hoy en día los periódicos están más preocupados
por otras cosas que por los análisis culturales.»
Pero si la semblanza de Luis León Barreto me emocionó, me conmovió...la
del poeta y amigo Francisco Tarajano Pérez, que ya
pasa de los 80 años, no fue menos entrañable...
El triste
fallecimiento del escritor, periodista y Premio Canarias de Literatura, Alfonso
O’Shanahan Roca, está generando una gigantesca ola de
emociones, de cariño y de recuerdos hacia su figura entre multitud de
personalidades de la cultura canaria. Cuando el escritor grancanario Francisco Tarajano recibió la llamada de los hijos de Alfonso para comunicale la triste noticia, se emocionó ante la pérdida
de tan entrañable amigo.
Tarajano confesó
sufrir mucho viéndolo deteriorado por su enfermedad, pero «me conformaba con un
apretón de manos y una sonrisa.»
A través de las ondas de Radio San Borondón, Tarajano quiso
rendir homenaje al desaparecido escritor y periodista Alfonso O’Shanahan,
dedicadole un sentido poema que dice así:
Hoy ha
perdido Canarias
un
pedazo de su ser.
Hoy
mi alma se desgarra
porque
Alfonso se nos fue
Se me fue lejos, muy lejos
el
buen y sincero amigo,
mas
de mi alma en los adentros
por
siempre estará conmigo
Desolada queda Marta
muy
tristes quedan sus hijos
Mauricio
destila lágrimas
se
apenan fieles amigos
Un buen apretón de manos,
una
florida sonrisa
nos
deja como regalo
de
su alma preciosísima
el
amigo Alfonso O’Shanahan
Gran canario y gran patriota
que
ganó prestigio y fama
con
la forja de sus obras
Hoy ha perdido mi patria
un
pedazo de sus ser,
hoy
mi alma se desgarra
por
Alfonso, que se fue.
[Yo añadiría, con el permiso del amigo Tarajano... SE NOS FUE FÍSICAMENTE, PERO AHÍ NOS DEJÓ EL
EJEMPLO DE SU VIDA Y DE SU OBRA, EJEMPLOS POCO COMUNES EN PERSONAS QUE HAN
ESTADO EN GRANDES RESPONSABILIDADES AL FRENTE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN,
TANTO IMPRESOS COMO RADIOFÓNICOS, CUANDO AÚN INTERNET NO TENÍA LA PRESENCIA Y
EL PODER QUE TIENEN HOY, Y CÓMO SE LE FUE APARTANDO DE LOS ÁMBITOS DE DECISIÓN
POR QUERER SER FIEL A LOS PRINCIPIOS DEL PERIODISMO VERAZ, INDEPENDIENTE,
PLURAL... SIN DEJAR DE PENSAR QUE ERA UNA EMPRESA... Y UNA EMPRESA COLECTIVA NO
DEBE NI TIENE PORQUÉ ESTAR REÑIDA CON LA JUSTICIA, LA LIBERTAD, LA VERACIDAD...
pero no todøs pensaban como sentía ALFONSO... ”y es que nadie puede dar lo que no tiene...”]
ARTEVIRGO. CANARIAS. NOVIEMBRE DE 2009.