Milongo Blutarsky
No solamente la acertada inspiración de Lito Nebbia
“si la historia la escriben los vencedores, entonces hay otra historia, la
verdadera”, nos dice que los títulos de universidad colgados en las paredes
pueden malear y decir la cronología de los pueblos y la humanidad a su imagen y
semejanza, el ciudadano medio está imbuido de un entorno que cataliza a su
alrededor a veces pienso yo, de forma curiosa…, veamos:
En el último año y medio ejerciendo de despistado
abogado del diablo de mi curioso amigo, de tamarant, puesto solo en el papel y en mi imaginación, tengo que oír,
que no escuchar por supuesto, cosas como que “Canarias no produce nada, todo
viene de fuera de subvenciones”, je! Normal, si antes se lo llevan a montañas,
“de que vamos a vivir”, ¡por Dios! si ahora es cuando no vivimos…, con un
monocultivo como el turismo, impuesto por aguadores de sonrisas bobaliconas al
servicio de duches trasnochados y vividores de la piel de toro; con un clima
como el nuestro y una tierra tan fértil…, ¿cómo es que la agricultura sigue
retrocediendo? -mejor la hacen retroceder interesadamente- ¿cómo es que la
industria no se desarrolla, cuando el nuestro siempre ha sido un pueblo
trabajador y sacrificado.
Las crisis globales siempre han golpeado en sistemas
coloniales como el nuestro de forma triplicada. Primero, porque al ser
territorio en otro continente dominado por otra nación sita en Europa, la
impide desarrollarse libremente a su libre albedrío; segundo, las decisiones de
la nación colonizadora, siempre tendentes a engañar a unos y a dar prebendas a
capataces para que sigan engañando a otros muchos, y tercero, porque no se
puede tener la viga eternamente en el ojo propio, viendo que a nuestro
alrededor nos meten la paja a centenares con falsedades e historias mal
contadas. O es que el genocidio y la venta de esclavos se pueden camuflar de
alguna manera…, piensen en ello.