"CUANDO
EL ACEITE SE GASTE LA LÁMPARA SE APAGA”
Jaime Afonso
Aminatu Haidar sabe que "cuando el
aceite se gaste la lámpara se apaga" pero habrá transmutación de su esencia espiritual de su vitalidad donde hay
energía espiritual de su conciencia, cultiva
el espíritu en el vacío, expande su fuerza y sus lazos espirituales con el mínimo esfuerzo al poder cósmico y retorna a su
sitio, como las palmeras ante el viento.
La
pequeña Haidar ha fijado su último objetivo en la
inmortalidad por medio del indestructible
espíritu puro transportando la conciencia más allá de la muerte, forjando a su cuerpo
a un espíritu indestructible que no se ata con palabras, hechos y fantasías. Su
percepción y sabiduría viene transmutando su espíritu ordinario en espíritu
cósmico, un proceso largo y difícil donde
se va desprendiendo gradualmente de una capa de ilusión tras otra desechando el
conocimiento ordinario hasta llegar al espíritu original, al tesoro oculto que toda practicante de la lucha pacifista busca
en el interior de sí misma, transmutando una reacción espontánea de ilusión y liberación.
La pequeña
Haidar está realizando el Camino en un brillante
destello de intuición que carece de ego, de
identidad personal y deseos mundanos que la aten a la vida sobre la Tierra, y es de esta manera como obtiene su inmortalidad
espiritual. Es la semilla que hace renacer este mundo, cuando el mundo así lo
elija, si eso es lo que desea. Todo el mundo es libre de elegir como ha de vivir su vida, según la Carta de
los Derechos Humanos.
El cultivo
de la inmortalidad espiritual exige toda una vida de duro trabajo,
autodisciplina y un poco de suerte, sin ninguna garantía de alcanzar los
resultados deseados, lo que explica que sean tan pocos los que optan por
dedicar su vida a este Camino, un camino que cualquiera puede seguir por sus
propias fuerzas si cuenta con la suficiente disciplina y resolución.
Viva Aminatu Haidar que se siente lo
que es saharaui, a pesar de la aculturación que, de pequeña, las fuerzas de ocupación españolas le decían que era
española, y éstas los abandonaron ante la invasión de muchos de los más miserables marroquíes. Eso fue la
"Marcha Verde", y junto vino la
ocupación por las fuerzas armadas marroquíes, las que dicen que ahora los
saharauis son marroquíes, como si su ser e identidad dependiera de las fuerzas
de ocupación. Ella es lo que es al margen
de quien ocupe su país, es y siente su ser saharaui que quiere cultivar. Pero las fuerzas de ocupación marroquí si no hay guerra
la arman. Es su oficio, por lo que van armados creando conflictos continuos, no miran si sus victimas son
niños, mujeres o viejos, los armados solo
obedecen órdenes, tanto los militares como sus civiles, más o menos son como el perro a las órdenes de su amo.
Mister
Christofer Ross, enviado especial de las Naciones
Unidas para sus asuntos del Sáhara Occidental, aplique
la IV Convención de Ginebra. Mande
a los Kascos Azules: que justifiquen su gasto y que
no sean una panda de inútiles.
Por favor,
Mister llévela a su casa del Aaiun, es su responsabilidad,
es la responsabilidad de todos nosotros,
de la civilización, no la vamos a tener en Lanzarote así, porque lo que queremos es agasajarla en esta isla macaronésica que la quiere acompañar como en su propia casa,
aplíquese la IV Convención
de Ginebra.
El
fascista saharaui Mohamed Cheikh Biadillah,
enviado por Mohamed VI a Madrid
para amenazar de muerte a la pequeña Haidar, líder espiritual, si vuelve al Aaiun,
(ver periódico El Mundo, viernes 4 diciembre,
de 2.009).
A este
fascista seudo psiquiatra, lo debe perseguir la Audiencia Nacional, y el
Gobierno Español poner los acuerdos de
la Unión Europea en suspensión cautelar por la impostura del Gobierno Marroquí.
IV
Convenio de Ginebra de 12 de agosto de 1949 [+]