Pretenden hacernos creer que Canarias tiene su propia crisis y en realidad no es así.
Escuchen con atención: un pequeño país como el nuestro
de solo dos millones de personas, no puede tener crisis cuando recibe 12
millones de turistas. Cantidad escandalosa y abusiva que se produce porque
estamos al servicio, somos explotados, por otro país de 40 millones de
habitantes. Es tanta la riqueza que producimos que generamos muchos miles de
puestos de trabajo lo cual nos está hundiendo, ya que, debido a esto, cada año
ingresan a nuestra nación más de 50.000 colonos. Si quieren “ver” lo que esto
significa, imaginen un estadio de fútbol de capacidad para 50.000 personas
lleno, la verdad es que impresiona tal cantidad de gente, pues esa cantidad de
personas se nos cuelan cada año en nuestra nación. Lo peor de esto es que, como
sucede ya en Fuerteventura y Lanzarote, se llenan nuestras islas de colonos españoles,
que de seguir así serán mayoría en cada una de nuestras islas y desapareceremos
como pueblo. Por consiguiente, podemos decir que los canarios estamos en
peligro de extinción. Debemos unirnos para impedir que tal cosa suceda.
La realidad es que estamos en una situación prebélica,
ya que estamos siendo invadidos, y son las invasiones las que han dado lugar a
la mayoría de los conflictos armados.
Ante los ataques diarios que se producen contra el
gobierno canario, es imprescindible decir alto y claro que sin el cierre de
nuestras fronteras, Canarias no tiene salvación posible. Y está claro que no
podemos seguir destruyendo Canarias para crear riqueza y puestos de trabajo
para España. Si lo hiciéramos, el flujo de cincuenta o sesenta mil colonos no pararía.
Y en pararlo está nuestra permanencia como nación.
Paremos la destrucción que llaman desarrollo. El cual
nos ha traído la superpoblación que pone en peligro a la gallina de los huevos
de oro. Tenemos que desandar lo andado, porque no se puede pretender que
haciendo lo mismo tengamos resultados diferentes.
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Experto en turismo