Ley de Retorno

 

Antonio Artiles Mejías *

 

Desde hace más de veinte años vengo diciendo que Canarias estaba importando PARO y POBREZA. Hoy, en 2009, la realidad de los hechos me dan plenamente la razón.


También he pregonando, sin éxito, que teníamos que reducir el número de plazas alojativas y de turistas, esto es en interés de Canarias, pero como el interés del Estado Metropolitano es conseguir reducir el paro español explotando la riqueza de Canarias, no se detuvo el ritmo de crecimiento de turistas y, por consiguiente, tampoco el de construcción, allá por el año 1989 en el que tuvo lugar la anterior crisis. Lo que se hizo al igual que en las crisis anteriores, fue intensificar el expolio, pretendiendo aumentar el número de turistas hasta el infinito. Lo repito, hasta el INFINITO.


Es por esto que España no quiere ni oír hablar de Ley de Residencia, ya que ésta limitaría sus afanes de EXPLOTACIÓN y EXPOLIO del Archipiélago Canario.

 

La reducción del número de turistas trae como consecuencia la desaparición de puestos de trabajo, y es aquí donde se hace necesario la LEY DE RETORNO para aplicarla a los cientos de miles de españoles que se han venido a nuestras islas. Sería una ley similar a la que España aplica a los rumanos y ecuatorianos que pueblan España. Esa ley favorecería a ambos países, porque es lógico pensar que el español prefiere vivir en su hermosa tierra, y con su ida, Canarias sería más rica y disminuiría la superpoblación que tanto nos atosiga y que nos aleja de ser un destino apetecible para turistas de poder adquisitivo medio-alto. Este tipo de turistas, como es lógico, no va a destinos masificados como el nuestro.

 

Se sabe que Mallorca va a intentar, por todos los medios, reducir el número de plazas alojativas a la mitad. Todas las regiones españolas, incluso las más recónditas, se han lanzado a la búsqueda y captura de turistas. Después de tantísimos años parece que se dan cuenta de la importancia de este motor económico. Con el previsible aumento de turistas en España se crearían puestos de trabajo que podrían ocupar los retornados de Canarias. Esto es política de Estado. Durante su aplicación tendríamos que afrontar un período muy duro, pero sé que es el único camino para Canarias, lo demás son solo maniobras de distracción, que nos harían pasar de la pobreza a la miseria.

 

Sin reducir el número de plazas alojativas y de turistas, Canarias no tiene presente ni futuro, pero hasta que se consiga la soberanía, aquí se seguirá haciendo lo que interesa a España y no a Canarias.

 

* Experto en turismo

 

**Comentado en el periódico El Día: Independientes, o sumidos en la miseria