Ser libres
ROGER
*
Queremos ser libres, libres para siempre. Y esto sólo
lo conseguiremos unidos y en comunión con unos ideales heredados de un pueblo
que sufrió y fue masacrado. Reivindiquemos esa historia, que es la nuestra. El
mejor homenaje a ellos será este: ser libres. Libres de verdad y para siempre.
Se acaba 2010, uno de
los peores años de la democracia en España y en Canarias. Y llega 2011, con
augurios terribles de que seguiremos pasándolas canutas y, sobre todo, con la
mala noticia de que el presidente de este desgobierno no se va, ni quiere
convocar elecciones anticipadas.
Existe en el país
español una sensación de orfandad. Y en Canarias no vemos una decisión firme de
los nacionalistas por poner sobre la mesa los deseos de los canarios de bien:
ser libres. Ser libres no significa romper relaciones con nadie, ni herir los
sentimientos de nadie; ser libres significa poder elegir nuestro destino,
independizarnos de quienes un día nos invadieron con las armas, reivindicar
nuestros derechos históricos; ser una nación.
Canarias, más que
nadie, por historia, por posición geográfica y por características de lejanía
de la metrópoli debe empezar a regir sus propios destinos. Estamos hartos de
pagarle a la Hacienda estatal; estamos hartos de que un Gobierno idiotizado por
su inoperancia tenga que ver con nuestro futuro; estamos hartos de que se nos
ningunee desde tiempo inmemorial. Queremos ser libres.
Y este es el deseo que
formulamos de cara al nuevo año. Que se acelere el proceso para la
independencia de Canarias. Ya somos mayorcitos. Ya sabemos, desde luego, desde
hace siglos, andar solos. No necesitamos la tutela de nadie y menos de un
Estado que históricamente nos ha humillado.
Estamos hartos de las
aduanas que eternizan los despachos, estamos hartos de las tasas aeroportuarias
que retraen el turismo, estamos hartos de que una huelga de controladores nos
deje incomunicados con el resto del mundo, estamos hartos del vecino marroquí,
estamos hartos de que el Estado se meta en nuestras costas, que tenga que ver
con nuestras relaciones con el exterior, que lo controle todo. Queremos ser canarios, canarios de verdad y para siempre, sin otros
adornos ni otras tutelas.
Sabremos caminar solos
por la senda del futuro y esto es lo que pedimos al nuevo año. Que nadie se
asuste por lo que decimos. Somos claros; ahí están nuestros editoriales y
nuestros comentarios. Canarias no necesita de España
para salir adelante. Sabremos caminar, repetimos una y otra vez.
Queremos ser libres,
libres para siempre. Y esto sólo lo conseguiremos unidos y en comunión con unos
ideales heredados de un pueblo que sufrió y fue masacrado. Reivindiquemos esa
historia, que es la nuestra. El mejor homenaje a ellos será este: ser libres.
Libres de verdad y para siempre.
* Reproducido del periódico El Día, 29-12-2010