Londres como
epicentro de la conspiración
por la independencia de América (III)
Mayke
Santos
La noche del 31 de marzo de 1767 todas las casas
jesuitas de Madrid son clausuradas y sus miembros incomunicados, el 2 de
abril la medida es practicada en el resto de España e inmediatamente las
órdenes son despachadas al resto de los dominios españoles en ultramar. Los
jesuitas son acusados de instigadores del motín de Esquilache en España, de las
publicaciones clandestinas, de obedecer a consignas secretas y de propagar
doctrinas regicidas. La medida tiene importantes significaciones para
La vida de Viscardo es una
tragedia en sí misma, pero es gracias a esa tragedia que este hombre alcanza su
compromiso histórico. Expulsado con tan sólo 19 años de su Patria, Viscardo se cansará de pedir la reivindicación de sus
bienes y el permiso para volver al Perú; no recibirá respuesta alguna a sus
reclamaciones, morirá en el exilio, en una tierra ajena y sin poder ver el
incendio revolucionario al otro lado del Atlántico. Viscardo,
como casi todos los expulsos, se refugia en Italia; al enterarse de la rebelión
de Tupac Amaru II, se pone inmediatamente en contacto
con el Cónsul Inglés en Livorno, John Udny, a quién
le ofrece sus servicios para organizar una acción revolucionaria en las
colonias españolas. Luego de sucesivas negociaciones pasará a Inglaterra, la
primera vez entre 1782 y 1784; la segunda y definitiva, en la cual gozará de
una pensión del gobierno inglés, entre 1791 y 1798.
La segunda visita de Viscardo
a Londres, coincidirá con la crisis de la bahía de Nootka, un asentamiento en
la costa oeste de Norteamérica, en lo que hoy es Vancouver. Los preparativos
para una guerra entre las dos potencias marítimas, España e Inglaterra, se
intensifican; cuando ya la guerra parece inminente (con Inglaterra dispuesta a
devolver el golpe que significó la ayuda de España a
Aunque el peligro pasa, Inglaterra decide conservar
los contactos con todas aquellas personas que, llegado el momento oportuno,
podrían ayudarla a asestarle a España el golpe mortal que tanto anhelan,
despojándola de sus preciadas colonias en América. Viscardo
se establecerá en Londres, a la espera de otra propicia oportunidad. Es cuando
se dedica más fervientemente a escribir y sustentar con razones de peso, la
independencia del continente. En Lettre aux Espagnols Américains
esbozará tres razones contundentes: Primero, la distancia entre Europa y
América y el concepto de Patria. Separados geográficamente, los
americanos estaban aún más separados de España por sus intereses. Segundo, la
preferencia de los españoles peninsulares sobre los criollos en lo que respecta
al poder político. Se le negaba a los americanos el gobernarse por sí mismos
(ya vimos en el artículo anterior como el padre Las Casas argumentaba que por Derecho
Natural los americanos tenían derecho a ser libres y a escoger sus propias
autoridades). Y tercero, la tiranía del régimen español en América. Se les
privaba a los americanos de la libertad y la igualdad, se les explotaba
económicamente y no se les permitía ejercer el control político.
Viscardo
morirá en 1798, pero antes de su muerte entregará al embajador de los Estados
Unidos en Londres, Rufus King, sus papeles. Será King quién entregue a Miranda
Comunidad Canaria en Londres, CCL ~ ccl@live.co.uk