LUCHAR
POR GARAFÍA
Garafía es grande y bella, por eso tenemos que luchar por
ella
María del
Carmen Rodríguez Pérez *
Me
llamo María del Carmen Rodríguez Pérez, nací en los Llanos de Aridane, La Palma; mis padres eran de Puntagorda
y Garafía, respectivamente, aunque se fueron de aquí
a trabajar en los plátanos; volvieron a su pueblo natal, Garafía
y aquí se dedicaron a la ganadería caprina. Practicaban la trashumancia, de tal
manera que pasaban los veranos en las cumbres y los inviernos en la costa,
teniendo una morada en ambos lados. Según me han contado mis antepasados y por
lo que yo puedo recordar, Garafía fue granero de la
isla, aquí se cosechaban diferentes legumbres, cereales y hortalizas, así como
árboles frutales, además de los productos ganaderos, tanto leche como queso y
carne, sin olvidar que tenía uno de los primeros puertos de la isla, por donde
se embarcaban varas para los tomates del archipiélago y horquetones
para los plátanos. De otros municipios de la isla venían a buscar sustento
aquí, bien a cambio de dinero o de otros productos que necesitaba el garafiano.
¿Qué
pasa con Garafía? ¿Por qué hoy no es importante la
producción de los garafianos? ¿Por qué se han
abandonado la agricultura y la ganadería? Desde mi punto de vista por la mala
gestión del gobierno, tanto a nivel municipal como insular y autonómico. Garafía está abandonada, discriminada. Los horquetones han sido cambiados por tubos, las varas para el
tomate por hierro; leche, huevos, papas, cereales, frutas, queso,… todo es
importado ¿Por qué? Pues porque al trabajador no se le ayuda, no se le apoya o
simplemente no se le escucha. Si hablamos con cualquier ganadero o agricultor
la sensación que tienen es que todo son problemas, que están constantemente
sorteando obstáculos y están muy cansados.
Como
militante del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC),
pienso que es el momento de dar la cara y no seguir como corderitos detrás del
amo, debemos unirnos y trabajar para que se acabe ya tanta dejadez, que no
sigamos cayendo en el olvido, pues Garafía fue un
pueblo brillante, lleno de gente ilusionada, trabajadora, luchadora,… Hoy,
desgraciadamente, ya apenas tiene habitantes, el pueblo está devastado,
olvidado, chantajeado y manipulado. Sabemos que no es fácil, que se necesita
tiempo, pero con ganas e ilusión se puede recuperar poco a poco y de eso a
nosotros nos sobra.
Se
puede mejorar, que se vuelva a sembrar nuestra tierra, limpiar nuestros campos,
pues no olvidemos que una huerta limpia es un bombero más, y dar facilidades
para que la gente regrese a Garafía, darle
facilidades a la gente para restaurar sus casas, que se vea viva Garafía, que la agricultura y la ganadería prosperen, pues,
a pesar de la crisis, la tierra, si se trabaja y se cultiva, da frutos, da
alimentos, y eso es de suma importancia para que prosperemos. En terreno
productivo este municipio es muy rico, aprovechémoslo. Esto a su vez atraería
más turismo al municipio, turismo rural, que es un turismo verde que nos
beneficia también a los garafianos.
Se
debe ayudar y subvencionar al pequeño empresario: agricultor, ganadero,
hostelero, propietario de casas rurales, etc. Que haya actividad en el pueblo,
que los jóvenes vean el beneficio de esos oficios y les resulte atractivo
dedicarse a ellos, que no tengan que irse de Garafía
para prosperar.
Si
nos unimos para trabajar juntos por nuestros intereses, podemos conseguir mucho
más. Colaboremos todos para que nuestras voces se oigan donde corresponda y no
se queden en el camino, no tengamos miedo de hablar, de pedir, de reclamar, no
dejemos que sigan jugando con nosotros, no somos peleles, somos personas y
tenemos nuestros derechos y necesidades ¡trabajemos para conseguirlos! Es el
momento del cambio, no nos quedemos al margen, intentemos dejarles a nuestros
hijos y nietos una sociedad más transparente, más justa, con más posibilidades.
Queremos
a Garafía, pero cada vez la olvidamos más, estamos
como dormidos, aletargados y yo creo que ya es hora de despertar, luchar,
defender nuestros derechos, que de una u otra manera se nos han quitado, luchemos
todos unidos por Garafía, hay que levantarla,
quitarla del pozo donde la han metido. Estoy convencida de que el pueblo unido
jamás será vencido, por eso quiero hacer un llamamiento a los jóvenes y mayores
para que, entre todos, los primeros con su fuerza y energía y los otros con su
sabiduría y experiencia, podamos hacer que Garafía
vuelva a brillar con luz propia, que tiene recursos para hacerlo. Dejémosles a
nuestros hijos y nietos una Garafía brillante, que se
oigan nuestras voces, no tengamos miedo de hablar.
A
la hora de redactar una ley hay que tener en cuenta que no se puede aplicar por
igual en todos sitios, y los agricultores y ganaderos palmeros lo están sufriendo.
Tenemos que reivindicar nuestros derechos, no debemos dejarnos amedrentar por
nada ni por nadie. Por eso estoy en el Movimiento UPC.
Me
gustaría que todos, en especial los jóvenes, se den cuenta de que Garafía puede volver a ser la Garafía
ilusionada, rica, productiva de antes. Si ojeamos el libro “Garafía
en imágenes” podemos ver como estaban las calles y plazas llenas de gente
alegre, unida, parrandera. Si paseamos por Garafía
nos demos cuenta que hoy esa imagen es bastante distinta.
* Militante del Movimiento por la
Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)