Madrid contra Canarias apoyado por canarios
Antonio
Cubillo Ferreira *
Madrid está luchando
contra el pueblo canario, cada día con más fuerzas, para romper la fortaleza
psicológica de la juventud y de los patriotas que están por la soberanía y
dejarlos sin defensas. Para ello, la España colonial potencia a la prensa,
radio y TV que controla, así como en el ámbito de la educación y en el ámbito
laboral a través de grupos de estudio pagados con fondos estatales, profesores
e intelectuales españoles y extranjeros que actúan con intelectuales canarios agodados, de esos que todos los días leen sólo los
periódicos publicados en Madrid o la prensa española publicada en las Islas,
para que así los canarios nos vayamos acostumbrando a renunciar a nuestras
propias ideas soberanistas e independentistas, en beneficio del grupo
intelectual de españoles y canarios de servicio y otros ejemplares de
autonomistas que por aquí pululan.
A la larga, cada vez
son menos los órganos de difusión en Canarias que defienden el pensamiento
individualista canario, que en estos momentos sólo puede estar por la defensa
de nuestra soberanía y por recuperar nuestros justos y legítimos derechos
nacionales. Incluso televisiones canarias y radios, salvo excepciones, han
caído en la trampa. Estudios realizados por los servicios especiales secretos
de información españoles demuestran que se ha conseguido bajar en las Islas el
coeficiente intelectual de la población, gracias sobre todo al control y
reducción de la calidad de la enseñanza, planeada y teledirigida desde Madrid
desde hace unos cuarenta años, aunque de vez en cuando algunos políticos
canarios de servicio autonomista se sacan de la manga que la enseñanza es cada
día mejor en nuestras islas y el coeficiente intelectual ha subido incluso con
respecto a Europa.
Madrid, es decir, la
monarquía colonial y los respectivos gobiernos metropolitanos y partidos
políticos españoles -que conste que nosotros no tenemos nada contra el pueblo
español-, sabe perfectamente que cuanto menor sea el coeficiente intelectual de
los canarios, menor es su capacidad de resistencia al sistema colonial que
sufrimos desde hace seis siglos. Para conseguirlo, no sólo han manipulado los
colegios y universidades o empresas de la enseñanza, sino que también ahora
quieren controlar todos los órganos de la TV, con programas de folclore
controlados y los famosos programas basura o grandes programas de fútbol
español a todas horas y otros programas basura tendentes a adormecer a la
población y a alejarla de problemas que le afectan, como el paro, la miseria,
la falta de un porvenir libre y, sobre todo, la explotación colonial.
Hace años se llamó de
Madrid a los dirigentes del grupo autonomista Coalición Canaria (CC) y les
dijeron que en Tenerife había un periódico independiente, EL DÍA, que estaba
impidiendo esta labor de embrutecimiento y aborregamiento
de la población canaria y que había que hacer algo. Los dirigentes de CC se
quitaron el sombrero y diciendo sí, mi amo, sí, bwana,
montaron la escandalosa reunión del llamado Parlamento canario, para, olvidando
el más elemental derecho democrático, que es el derecho a la información y a la
libertad de prensa, condenar por unanimidad de los allí congregados la línea
editorial del citado periódico independiente y a su director, todo ello
orquestado en dicho Parlamento por una canaria de servicio, María del Mar
Julios, que ya ha pasado a la historia de los esperpentos dialécticos.
A CC y asociados les
molesta en estos momentos los preparativos de unas próximas elecciones y que
les saquemos los trapos sucios a la calle, pero lo que no les gusta es que los
militantes del partido independentista, Congreso Nacional de Canarias (CNC), y
los independentistas en general hablemos de los crímenes de los conquistadores
y del tráfico de esclavos y el hambre que pasó el pueblo a lo largo de los
siglos; pero la experiencia histórica realista no significa para los patriotas
quedarse en el presente y no mirar hacia atrás. Al contrario, nosotros debemos
mirar al pasado y volver al presente que nos ha tocado vivir con un
conocimiento y una experiencia que antes no teníamos y con unas perspectivas
modernas, ya que estamos construyendo una nueva nación que pronto nacerá. Por
eso, los popes del autonomismo están nerviosos y los están sacando del baúl de
los trastos viejos con declaraciones que no corresponden a la realidad actual.
Vean las declaraciones del domingo 8 de agosto, en cierta prensa local, del
señor del carnet número uno de las AIC, hablando de que el independentismo en
Canarias es un error y que no tiene apoyo alguno; salvo cuando era alcalde de
Santa Cruz de Tenerife y cada vez que sacaba el pendón de la conquista los
independentistas le chafábamos la ridícula fiesta y cada año mandaba que los
metieran en comisaría; hasta que llegó de alcalde Miguel Zerolo,
mucho más realista y pragmático que él, y de un plumazo se acabó el pendón. Por
cierto, este antiguo político nos viene a decir ahora que los caboverdianos
reconocen que los habitantes de Madeira hicieron bien continuando con Portugal
en vez de declarar la independencia. Esto no es serio, porque el número uno de
los AIC ignora la lucha del PAIGC y Amílcar Cabral para arrancar la
independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde de manos de los colonialistas
portugueses, que fueron los responsables de su asesinato como el de miles de
patriotas africanos de las colonias portuguesas. Y decir que los habitantes de
Madeira hicieron bien en no independizarse como las islas de Cabo Verde, pues
la Madeira no es una isla africana y sus habitantes son portugueses y nunca
plantearon su independencia ante la OUA, lo que demuestra una ignorancia
supina. Se cree este autonomista, fundador de las AIC y CC, que los canarios
que estamos en la lucha por nuestros justos y legítimos derecho nacionales
somos tontos o no conocemos la política africana y mundial.
La colonia africana de
Canarias para la monarquía española, en sus primeros siglos de explotación, fue
una colonia para vender a nuestros antepasados como esclavos y colonia de
explotación agrícola, como la caña de azúcar, el vino y, posteriormente, la
cochinilla y otros tintes, con lo que ayudó a la acumulación del capital
monárquico español y su rentabilidad. En la actualidad, Canarias se ha
convertido en un mercado especial, pues los capitalistas españoles y el propio
Gobierno han desarrollado el sector servicios, es decir, el turismo, a través
de los lobbys del turismo internacional y de los grupos caciquiles
canarios, y como consecuencia, la población colonial y los nuevos residentes
extranjeros y turistas se han convertido en una nueva clientela que compra
todos los días, por lo que se debe aprovechar como fuente de dinero. Madrid,
pues, ha desarrollado una nueva política colonial: acabar con los sectores
primarios y secundarios de la colonia para desarrollar el sector terciario de
los servicios y así poder controlar mejor a la colonia.
Se puede decir que lo
han conseguido: liquidación de la agricultura tradicional y empobrecimiento de
los agricultores para que se importe todo del extranjero; liquidación paulatina
del sector ganadero en todas las Islas y sus productos; liquidación del sector
pesquero y conservero, con el consiguiente empobrecimiento y aburrimiento de
los pescadores, y liquidación de las pequeñas industrias canarias de
transformación o nacionales debido a la competencia de los productos europeos o
de otros países, salvo la del cemento, que controla el conocido político de
Tenerife, defensor de la España colonial. Todo ello contando con la complicidad
de muchos políticos canarios de servicio sí, bwana,
que sirven descaradamente a la metrópoli aquí y en Madrid o indirectamente
todos los días a través de la TV y radio autonómica. ¡Ya está bien de engaños!
Incluso los cabildos
canarios colaboran cada día más en esta maniobra y favorecen la importación de
productos agroalimentarios (vinos, quesos, carnes y, especialmente, papas), ya
que esas importaciones favorecen las cajas de los cabildos, y el agricultor
canario o productor de cualquier clase, que se jorobe o emigre. Claro, que
después los representantes de los cabildos, acompañados de su bandera española,
asisten a todas las fiestas folclóricas de los pueblos y reparten diplomas para
consolar al pueblo, porque los cabildos siempre fueron, salvo rarísimas
excepciones, plataformas logísticas para alcanzar las alcaldías, entrar en el
Parlamento canario o postularse para la política colonial en Madrid o en las
direcciones de los partidos españoles o autonomistas al servicio de Madrid. Es
por ello que esta institución colonial desaparecerá con la independencia, ya
que cada isla será gobernada por su propio Gobierno y Parlamento, como está
previsto en nuestro anteproyecto de Constitución Republicana, ya publicado en
este periódico independiente (septiembre 2007-marzo 2008), donde participen los
partidos nacionales canarios y donde se establecerán las listas abiertas en el
sistema electoral moderno que vamos a establecer y donde puedan participar
todas las ciudadanas y ciudadanos canarios.
En la actualidad, los
autonomistas están muy nerviosos porque saben que se acercan unas elecciones y
que el pueblo patriota en general no les va a votar como antes, porque les
hemos abierto los ojos. Por ello, discuten con Madrid diciendo: "Tenemos
que tener cuidado con los independentistas y soberanistas, ya que pronto pueden
salir por las calles gritando independencia"; Madrid les pregunta:
"¿Y qué hacer?". Ellos dicen: "Dennos más poder, dennos más
dinero, dennos más competencias, que nosotros nos encargamos". Pero ante
el pueblo que hasta ahora los había votado, sin conocerlos bien, mantienen una
actitud mal llamada nacionalista: aquello de decir una cosa, pero no pensarla
seriamente ni llevarla a la práctica. Los autonomistas nunca han pensado
gobernar solos ni controlar el Parlamento, sino que se ven obligados a pastelear
con el partido español que les conviene, porque saben que nunca ganarán con el
sistema electoral colonial, ya que conocen que en Canarias hay 500.000
españoles metidos en la administración, servicios, negocios y enchufes, que
nunca le darán el voto a una organización canaria, por más derechona
que sea y por más que conozcan su actitud obediente y de asimilación al mundo
colonial español y europeo e, incluso, se denominen atlánticos antes que
africanos.
Ante esas elecciones
en preparación, el pueblo canario sabe ya que sólo se van a ventilar puestos,
enchufes y prebendas o a engañarlos con una nueva política de turismo para
favorecer a los capitostes del turismo extranjero, que son los que poseen los
grandes hoteles y las cadenas turísticas, pues al pueblo trabajador sólo le dan
las migajas y el reparto de la propaganda de estos negocios para taparle la
boca, mientras ellos sacan el dinero que reciben de Europa para invertirlo en
los hoteles del Caribe. Como conocemos bien sus nombres y no van a dar soluciones
nacionales en favor de la descolonización, una actitud de abstención es lo más
correcto que se puede hacer, y mantener ese nivel de abstención de más del 50%
de la población canaria de esta colonia africana si antes no arrancamos la
independencia, obligada España por el mandato de las Naciones Unidas en esta
década final 2000-2010
begin_of_the_skype_highlightingend_of_the_skype_highlighting de la
descolonización internacional y por la lucha pacífica en las calles de los
patriotas.
* Presidente
del CNC, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC
Publicado en
el periódico El Día, sección Canarias, 29-08-2010