EL BATALLÓN TENERIFE 49 EN AFGANISTAN
MATANDO AL TALIBÁN
Miguel
Ángel Díaz Palarea
Asombrado leo,
en los periódicos de las islas, que los soldados del Tenerife 49 forman parte
de la política de Zapatero de aumentar el contingente de soldados en Afganistán.
Fíjense, mis cuates, no habla el Presidente del Gobierno Español de “sacar”, “disminuir”, “retirar”. Nuestro
jefe pesoista ha prometido a Barak
Obama, el Cesar del Imperio, “aumentar”,
“acrecentar”; por este peligroso
gracejo le recibirá con sonrisa profiden, como no hizo Bush, en su palacio de
glamour engañabobos. No quiero ni pensar que le haya engatusado, como consiguió
en su día Bush con Aznarín.
Pero, ¡por la
virgen santa¡ no me confundan, no les platico del desplazamiento a miles de
kilómetros, al corazón de Asia, del equipo de futbol chicharrero; les hablo de
un batallón, -soldaditos que pueden matar con sus armas-, del “Mando Militar de
Canarias”; soldados que con su presencia en aquella República Islámica ponen en
peligro la propia seguridad de nuestras islas, arriesga nuestras vidas en estas
Islas al norte de África. La provocadora presencia armada hasta los dientes del
Batallón Tenerife 49 nos convierte en un “objetivo”
a castigar. Con la turbulenta presencia donde nada se les ha perdido nos hace
correr riesgos gratuitos. Y todo por nada, pues solo los terroristas ideólogos
de los neocon y del genocida lobby israelí hacen su agosto a costa de
sangre sudor y lágrimas. Para ellos toda guerra es un negocio.
Pero lo que
me puso los pelos como escarpias fue un artículo de prensa local, de esos españoleros que, con sones patrióticos,
ensalza que el contingente que lleva el nombre de Tenerife 49, había eliminado,
digamos mas crudamente, matado a diez talibán en su propia casa; de esos de
Osama bin Laden, de Al Qaeda. La perla se encontraba en que omitía
intencionadamente que las tropas coloniales occidentales en aquel país centro
asiático, se les fue el dedo en el gatillo y masacraron sin piedad, al menos, a
ciento cincuenta civiles, niños y mujeres. Estos “infieles”, como en las Cruzadas por los Santos lugares, asesinados
sin motivo o justificación, quedaron enterregados y despanzurrados en charcos
de sangre, de los que sólo unos días se hizo eco la prensa occidental.
Zapatero tuvo
en la retirada de las fuerzas metidas por el facha de Aznar en la ilegal guerra
de Irak un as en la manga para ganar las elecciones a la extrema derecha
españolera. Y digo que de extrema derecha, pues la mierda se otea de lejos por
su nauseabundo olor y apesta que este peligroso Josemary apoye en Chile, en las
próximas elecciones, a la guardia pretoriana del asesino Pinochet; les apoya
con su moderna y guapa presencia para que regresen al poder, ahora, por las
urnas; como hicieran antaño por las armas asesinando a Allende y secuestrando
las libertades. De cualquier forma, en el Estado Español, estos hijos de la
gran chingada nunca se fueron, ni pidieron perdón. Siguieron chupando poder
dentro del PP y ahora se oponen a la ley de
Hoy, tras el
trágico octavo aniversario del 11-S en las Torres Gemelas, el mundo es más
inseguro y sólo se han beneficiado las multinacionales de los neocon; siempre actúan
al canto del vil metal y en detrimento de los intereses de los distintos
pueblos. Me temo que ahora han cercenado parcelas de libertad y seguridad mundial precisamente
alegando lo contrario. Apoyan de boquilla la democracia occidental y dicen
querer exportan, pero los hechos son tercos y un ejemplo es suficiente: las
elecciones amañadas en Afganistán por flagrante fraude electoral. Karzai, un
tramposo, impuesto por el imperio en el Centro de Asia, campa trilero, como un
nuevo señor de la guerra.
Saquen las
tropas de aquel país y no le toquen sus partes al maléfico Osama bin Laden, según le llaman los neocon. Afganistán es un nuevo Vietnam fruto del colonialismo
occidental. Zapatero, no seas rebenque que estas siendo abducido, aunque lo
niegues, por el mentor de Bush Robert Gates y el lobby israelí al corazón de las tinieblas de Afganistán. Rodríguez
Zapatero, lo que es peor para nosotros al norte de África, es que nos pones a
los pies de los caballos. Sufriremos en nuestras carnes tus veleidades de
perrillo faldero del colonialista. Tú, que no eres bobo de vela moco, conoces
perfectamente que en tu colonia cualquiera puede entrar y campar a sus anchas. Abre
el ojo y desparrama la pupila, ten en cuenta, Secretario General del Partido
Socialista Obrero Español, las estrechas miras militarotas de la provocación nos pone en la punta de un fusil y
torres más altas han caído y si no me creen que se le pregunten a Bush.