Miedo
Erick Canino
Desde hace cuatro meses, La Opinión presta un espacio
semanal en sus páginas (pide colaboración en el mismo grado) para que los
propios artistas publiquen su versión acerca de lo que no funciona bien en el
entramado cultural canario. Y no es tan sencillo como parece encontrar
receptividad. La semana pasada, un creador isleño nos envió el siguiente
escrito: "Me llama por teléfono Erick, periodista de La Opinión y me pide que
escriba un artículo sobre la situación cultural en Canarias desde un punto de
vista crítico. Inmediatamente le digo que no, que después vienen las
cuchilladas y represalias, me dice que soy el segundo o tercer trabajador de la
cultura que le contesta lo mismo esa misma mañana (eso en sí mismo, dice
mucho)... Ni que decir tiene que los que nos dedicamos a esto en cuerpo y alma
(no a tiempo parcial, sino las 24 horas del día con todo el riesgo que
conlleva), dependemos muchas veces de la administración y sus siempre
caprichosas elecciones a la hora de repartir los dineros (que recordemos es de
todos). Le comento a Erick lo arriesgado que es en Canarias ser crítico con la Viceconsejería
de Cultura (corres el riesgo cierto de ser condenado al ostracismo) y que en
realidad lo que yo pueda opinar no sirve de nada, las cosas siguen igual, los
allegados al poder son los agraciados (por ejemplo en el Septenio) y los que
no, pues las migajas (en el mejor de los casos).. ¿Por
qué se fomenta desde el poder político que existan artistas tipo A y otros tipo
B (los A suelen ser casi siempre los mismos) y no se reparte de manera más
equitativa el pastel?... No estoy en contra de los beneficiados (todos se lo
merecen) sino de la tremenda crueldad de marginar a un 80% del mundo cultural
canario al ostracismo...
¿Por qué es más fácil que te devuelva una llamada de teléfono la Ministra de Cultura de
España que el encargado de programación del Auditorio de Tenerife?... La
verdad, si no estás en su círculo (¿de amigos?) olvídate... Ya me lo habían
comentado, si no haces política no esperes nada.... Ojalá
me equivocara (y es posible que lo esté), pero éste es el panorama cultural
canario, y no es una opinión sólo mía ... Ya es un
clamor...".
Cinco horas más tarde recibimos un correo de este mismo artista, del que por
razones lógicas obviamos el nombre, pidiéndonos que no publiquemos el artículo
por temor a represalias. Las mismas que él denunciaba.
Lo curioso es que quien escribió estas líneas no es ningún crío y está muy
lejos de ser un artista desconocido.
Fuente: La Opinión, 08-09-2009