EL VARISCAZO MONTY

 

El Sr. Cubillo Ferreira y el cañón tinerfeño "Tigre"

 

No es habitual que escojan a uno como pie de entrada de un artículo de opinión, aunque sea para rebatir algunos argumentos por mí esgrimidos[1]. Dada la limitación de espacio, pasaré sin más preámbulos a abordar el tema.

En primer lugar, yo solamente he dicho que el disparo fortuito que mancó a Nelson se le atribuía al cañón "Tigre", pero nunca que fuera cierto y contrastado. Y cuando el pueblo conjetura algo, sea o no verídico, termina por convertirse en leyenda. Y ésta lo fue ya desde 1821, cuando el cañón, emplazado aún en el castillo de San Pedro, se enseñaba a viajeros y curiosos. Posteriormente existen numerosas reseñas en periódicos de la época, siempre anteriores a la pérdida de las colonias, que hablan de esta hipótesis, hasta alcanzar la cesión definitiva, en 1894, a la corporación tinerfeña en nombre de la ciudad. De modo que no fue un invento militarista para paliar el fracaso de la pérdida de las colonias. Hecho que ocurrió más tarde.

Pasemos ahora a utilizar la lógica artillera ante una invasión o intento de desembarco. Es evidente que en tales circunstancias la munición utilizada es la de metralla, nunca la de bala, pues de haber sido así todavía estaríamos recogiendo los pedazos de Nelson y hasta de su sobrino Nisbet, que fue el que le aplicó un torniquete para que no se desangrara. Por tanto, el parte del cirujano del buque insignia "Teseo" se limita a manifestar que fue un trozo de bala de mosquete. Es decir, de los mismos que se introducían en un saquete o lata cilíndrica para ser disparados. Porque el tipo de munición al que alude, empleado por las cañoneras de Francis Drake contra la Armada Invencible, se denominaba "palanqueta". Y consistía en dos semiesferas unidas por una cadena, para destrozar la arboladura de los navíos o los timones, pero nunca para ser disparados de forma simultánea unidos por dicha cadena, porque era materialmente imposible sincronizar dos disparos de dos cañones distintos.

Volviendo, pues, a la andanada de metralla, similar al de las escopetas de caza, pero corregida y aumentada, nadie puede obviar tampoco que esta hipótesis fuera factible y verificada por cualquier cañón que estuviera orientado en la enfilación del desembarco. La afirmación de que los franceses fueron los autores de la descarga que le produjo tal herida, también entra en el terreno de la hipótesis, dejando a un lado los claros sentimientos francófilos y sin obviar tampoco el importante papel que jugaron estos marinos, ante la rabia de haber sido despojados de su corbeta "La Amotinada", en época de beligerancia con Inglaterra.

Otra conjetura, respecto a la autoría del disparo, es que, en conexión con el memorial de José Marrero, existen dos informes del castillo de San Miguel por el que se atribuyen el hundimiento de la balandra "Fox" (zorra), gracias a un atinado disparo de un cañón de su batería, y esto lo expresan así: "No volviendo a ver más la enunciada balandra, por lo que creímos firmemente que la habíamos echado a pique en tales términos, que pusimos un letrero al cañón?". Es decir, que era habitual que señalaran qué cañón hacía blanco, lo que podría extrapolarse al mismísimo "Tigre". Pero, como hemos dicho, hoy por hoy es imposible hacer una afirmación de este calibre y únicamente apuntar teorías sin corolario.

En cuanto al texto de Francisco María de León sobre los fallos tácticos de la Gesta, están claramente explicados por el propio general Gutiérrez en el apéndice de las Fuentes Documentales del 25 de Julio de 1797, en su carta al ministro Juan Manuel Álvarez (página 32).

También compartimos la creencia de que fueron las escasas tropas existentes y todos los voluntarios del pueblo tinerfeño los que lograron vencer en primera instancia a los divididos ingleses, sin dejarlos reorganizarse de nuevo, ni permitir el desembarco de fuerzas de apoyo. Respecto a que Nelson vino a conquistar Tenerife, además de intentar robar el rico cargamento, resulta deducible interpretando sus cartas personales dirigidas al almirante Jervis, que hubiera mandado el resto de la flota de haber triunfado su pupilo.

Finalmente denomino cañón tinerfeño al "Tigre", pese a su construcción sevillana, por la misma razón de que tampoco ninguno de nuestros apellidos tiene connotaciones aborígenes, y sin embargo nadie pone en duda nuestro tinerfeñismo y canariedad. Tampoco las idealizaciones de Viana son ciertas, pero las aceptamos como parte de nuestra historia.

jcvmonteverde@hotmail.com

Publicado en el periódico El Día, 6-07-2010

 

[1]El cañón español 'Tigre' y su falsedad