Ponencia
pronunciada en el Taller de Formación de los jóvenes de CC
SÓLO
DEBERÍAN EXISTIR DOS TIPOS DE NACIONALISMO TOTALMENTE OPUESTOS
Pedro
J. Brissón Sosa
Descolonización e Independencia, es quizás un título
más adecuado para presentar esta ponencia. Ya que el verdadero Nacionalismo es el
que debe tener muy claro el concepto de Nación.
Ahora mismo sólo deberían de existir dos tipos de
Nacionalismo totalmente opuestos en nuestra patria, "El Nacionalismo
Español", que intenta mantener sus colonias y el Nacionalismo Canario, que
debe luchar por la descolonización de su
patria, el Archipiélago Canario.
Este concepto de Nacionalismo ha confundido y sigue
confundiendo a la ciudadanía, con lo cual, curiosamente sólo en Canarias se
habla de un Nacionalismo canario institucional; es el que juega con las reglas
de juego impuestas por el Estado Español, tiene representación parlamentaria y
en ningún momento habla de la necesidad de emancipación, el otro caso es; el de
un soberanismo o independentismo que trabaja por los justos y legítimos derechos
de libertad e independencia.
En España, todos los partidos políticos de otras
comunidades que tienen representación parlamentaria, juegan también con las
reglas impuestas por el Estado, pero siempre aparecerá en sus discursos la
necesidad de autodeterminación e independencia, cosa que no sucede con los
partidos “nacionalistas” canarios.
Por fortuna, hay un sector joven y dinámico dentro de
algunos partidos “nacionalistas” que están creando una corriente de opinión
soberanista, y esa lucha cultural que están ofreciendo dentro de sus propios
partidos, es fundamental para que se cambie el inmovilismo perpetuo que sólo
favorece a los políticos que suelen estar en la cúspide, más preocupados por
sus honorarios y continuidad, que con las necesidades de todo un pueblo.
Mientras estos políticos mal llamados nacionalistas (o
bien llamados nacionalistas españoles, diría yo) sólo hablan para una audiencia
engañada, tras el discurso de necesidad en obtener mayor cuota de autogobierno,
seguiremos limitados a los designios del gobierno español, y a las
consecuencias desastrosas del deterioro y expolio incontrolado de nuestro
territorio.
Necesitamos jóvenes capaces y resueltos en todos los
partidos y en todos los ámbitos de nuestro tejido social, llevando esta nueva corriente
soberanista y explicando sin miedo las ventajas de la libertad, pero, sobre
todo, explicando sin tergiversar, la necesidad y el derecho inalienable de un
pueblo conquistado hace más de 500 años, a su justo y digno designio
emancipador.
Las naciones Unidas dicen que las invasiones no
prescriben ni con el paso de los siglos y España es uno de esos países
firmantes que hipócritamente siguen manteniendo a Canarias como Colonia.
Poco antes de morir, el máximo representante del
Federalismo Español, Francisco Pi y Margall, dijo también: “No se adquiere la
propiedad de los pueblos conquistados ni aún con la prescripción de siglos”
Pero lo que es indiscutible es que las propias leyes
internacionales del mar de Montego Bay, firmadas en Jamaica, donde España es
otra vez uno de los países firmantes, legitiman y explican las millas marinas
pertenecientes a países que mantienen colonias, o sea, que en nuestro caso
aclara los conceptos de Archipiélagos de un Estado y el de Estados
Archipielágicos. Un estado archipielágico tiene derecho a 200 o
El estado español rompe con todos los acuerdos
internacionales constantemente, ya que las Naciones Unidas declara que las
colonias deben descolonizarse, directamente, sin pasar por referéndums, porque,
y así dice en el punto 3 de las Resolución 1514/60: “Que a una colonia no se le
puede negar el derecho de la descolonización e independencia, aunque no esté
preparada política, social o económicamente”.
Nosotros los que defendemos el derecho de pervivencia y
supervivencia de nuestro pueblo, sólo pedimos que se cumpla la legalidad
internacional, y que sea erradicado, de una vez por todas, todo tipo de
colonialismo.
La Declaración Universal de los derechos humanos del
10/12/48, aprobada por las Naciones Unidas, dice en el artículo 6: “que todo
ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad
jurídica”; pues bien, yo como canario colonizado sólo tengo derecho a que me
llamen español, no siéndolo, y no lo soy porque España es una nación que somete
a Canarias (mi lugar de nacimiento y de desarrollo), y como tal, sólo puedo
luchar por su descolonización. ¿Por qué me voy a llamar español no siéndolo?,
acaso, en un utópico e hipotético caso de invasión por parte de los EEUU, al
día siguiente, y ya sometidos, ¿yo sería americano?, no tendría sentido.
El artículo 10 dice también “que toda persona tiene
derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con
justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de
sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella
en materia penal.”
¿Dónde encontraremos los que hablamos y luchamos por
la necesidad de la independencia un
tribunal independiente?, cuando aquí en Canarias, estos tribunales están dando
cobertura a un estado colonial, que incumple las leyes internacionales
manteniendo sus colonias en vez de liberarlas.
Otra de tantas falsedades mantenidas, después de
firmar esta declaración solemne, está en el artículo 13, donde dice: “que toda
persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el
territorio de un estado”, pero comprobamos que los africanos continentales, por
ejemplo, están a sólo
Pero si vamos a hablar de mentiras vergonzosas,
tenemos que nombrar parte de un discurso de Juan Carlos I de Borbón en el año
2001, y dijo sin ruborizarse: “Nunca fue la nuestra lengua de imposición, sino
de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano; fueron los
pueblos más diversos quienes hicieron suyo por voluntad libérrima el idioma de
Cervantes”. Probablemente, si pudiéramos decirle en su cara mentiroso, ya que
su lengua fue impuesta a sangre y fuego para adoctrinar a todos los pueblos
conquistados, el diría que ese discurso se lo escribieron otros, lo que no es
falso, ya que no sirve ni para escribir sus propios discursos.
Y tampoco querrá recordar que el juró en 1969 por la
continuación del movimiento dictatorial, ya que Franco lo puso a dedo para
gobernar después de su muerte. Jamás será válido su nombramiento, ya que
mantener un monarca al que sucederá otro por consanguineidad de primer grado,
no es nada democrático. Después de la desaparición física del dictador
Francisco Franco, se tendría que haber validado
La continuación del movimiento y de su reinado se
cumplió, ya que 77 diputados y senadores de las cortes franquistas continuaron
en sus sillones, tras la mal llamada “democracia”. De todas formas, si los
españoles quieren mantener reyes, allá ellos si así lo desean, nosotros
queremos una República federal, independiente y democrática, sin monarquías de
ningún tipo.
José Bergamín, escritor español, dijo: “Socialistas y
comunistas cuando se disfrazan de monárquicos (por razón de estado) no se
disfrazan, se desenmascaran”. Curiosamente me di cuenta que esta frase había
sido escrita muchos años antes por nuestro prócer Secundino Delgado, en el
Ideal, fechado en Arafo el 3 de octubre de 1903, titulado: “A mis amigos” y el
extracto dice así: “Si algún compañero nuestro, disfrazándose con el nombre de
socialista o comunista os pide el voto para un monárquico, no lo creáis, porque
os engaña... Los pueblos dignos nada han de esperar de la corona. Dichosos
aquellos que odian las testas coronadas. El odio a la monarquía es un odio
santo que enardece y vivifica el alma”. Es muy posible que Bergamín cogiera
recorte de nuestro padre del nacionalismo en estas frases, de ahí la suya tan
parecida.
Los jóvenes no deben tener miedo a participar
políticamente en esta revolución libertaria, no hay enemigo suficientemente
grande cuando la verdad y la razón se tiene por baluarte: “Cualquiera que tenga
forma puede ser definido, y cualquiera que pueda ser definido puede ser
vencido”, (Sun Bin en el arte de la guerra II).
Curiosamente voy a nombrar una frase de alguien que
invadió sin piedad a prácticamente toda Europa, con mucho conocimiento de
causa: “El primer bien de las Naciones
reside en su independencia y en su existencia política”.
Nosotros debemos aplicar esta frase añadida a otra del
mismo personaje de nombre, Napoleón Bonaparte: “Una persona sin conocimientos
vive en la oscuridad”, y todos los jóvenes que están concienciados llevando
esta corriente soberanista tienen el deber de predicar la verdad que nos
asiste, sin retroceder ante las adversidades, que son muchas. España, siempre
aplicó las citas de Maquiavelo sobre la resistencia a los cambios: “Los hombres
viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida. La
incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren
una firme experiencia de ello. La naturaleza de los pueblos es muy poco
constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos
convencidos”.
Aprovechemos las nuevas vías de comunicación y los
mítines informativos puerta a puerta, sobre todo la involucración activa al
lado del pueblo, ya que ellos (el estado español) tiene todo el aparato de
propaganda controlado por sus televisiones, prensa y radios, pero hay algunas
independientes que siguen siendo profesionales y plurales, y debemos
aprovecharlas, ya que como decía Maquiavelo “es difícil mantenerlos
convencidos” (por supuesto el añadido siguiente es mío) de que es bueno vivir
sometidos en una colonia.
El sistema impuesto por el estado español a través de
sus conquistas también fue señalado por Maquiavelo: “Existen tres modos para
conservar un estado: el primero aniquilarlo, el segundo residir en él; y el
tercero, dejar que viva con sus leyes, obteniendo de él tributos y creando en
su interior una oligarquía que haga perdurar su fidelidad”. ¿Les suena de algo?
El proceso de desarraigo que nos han impuesto, el
retraso cultural que incluso hoy día arrastramos, se lo debemos a las imposiciones
del estado español. Todos recordamos los Estatutos de Limpieza de Sangre que
tuvieron vigencia desde el siglo XVI hasta la constitución de 1812 (durando
incluso más, porque ya sabemos que otro Borbón llamado Fernando VII, aunque
jura por esta constitución, romperá poco después ese juramento imponiendo con
la guerra el absolutismo). Como decía a través de estos estatutos, no podían
participar en ningún tipo de institución, tanto fuera religiosa, política,
docente, militar, civil o gremial, todos los moros, judíos y canarios o
descendientes. Así que había que ignorar la propia lengua y mentir sobre la
descendencia si se quería progresar. ¿Recuerdan el discurso que antes
nombrábamos del Borbón? Nuestros padres,
(y los míos siguen vivos manteniendo presente este recuerdo), tenían que estudiar
a través de su denominada Cartilla Escolar, adoctrinándolos de la siguiente
manera: “En
Para algunos esto será educación, aunque está claro
que no tiene otro nombre que adoctrinamiento, y por ende aculturización, al
leer este texto nos damos cuenta que muchos independentistas no iremos a ese
cielo que nos nombran, ni falta que hace, ya que nos encontraríamos en un
infierno español colonialista.
Los que aborrecemos todo tipo de colonialismo,
tengamos las ideas que tengamos y seamos del país que seamos, debemos posponer
nuestras opciones políticas ante un fin mayor, la DESCOLONIZACIÓN DE CANARIAS,
que en definitiva es un fin lícito e inalienable de los pueblos conquistados a
la fuerza. Si
Teniendo en cuenta que la próxima manifestación por la
Descolonización e Independencia de Canarias, será el próximo sábado seis de
marzo a las 12:00 horas, y que partirá desde la Plaza Belén María hasta el
Parque Santa Catalina, no debemos desaprovechar este momento histórico para
hacer piña y unirnos exigiendo nuestra soberanía, máxime, y a sabiendas, que
esta convocatoria es del pueblo y para el pueblo, donde las siglas políticas y
grupos o colectivos no estarán detrás de pancartas partidistas, sino unidos al
designio libertario de unas Canarias Libres con un mismo lema unitario: DESCOLONIZACIÓN E INDEPENDENCIA.
18/02/2010